10 ideas de inversión para 2020

  • 28-11-2019

  • 4 minutos

2019 ha sido un año positivo para los activos financieros. Para 2020, los datos económicos sugieren cada vez más que lo peor de la ralentización económica puede haber quedado atrás. Aún así, permanecemos en un entorno de bajos tipos y bajo crecimiento que ofrece rentabilidades respaldadas por las políticas acomodaticias de los bancos centrales.

Durante la última década, los bancos centrales han ayudado a estimular las economías y apoyar el crecimiento del empleo. Sin embargo, eso también apreció el precio de los activos.

Dos de los principales escenarios en los que basamos nuestras 10 ideas de inversión son: la política americana y la guerra comercial.

La política estadounidense será el foco de las miradas de los inversores ya que los estadounidenses eligen presidente en 2020. Irónicamente, dada la agitación inspirada en Trump de los últimos tres años, los mercados en este momento están más preocupados porque la demócrata Elizabeth Warren pueda tener éxito.

La guerra comercial ha agitado el panorama de inversión. Mucho depende de si, en las últimas semanas de 2019, las negociaciones sobre la eliminación de los aranceles avanzan y Si China y EEUU No pueden resolver su disputa antes de las elecciones presidenciales de los EEUU. En caso de que Trump sea reelegido, incluso se pueden intensificar las tensiones.

La construcción de una cartera resistente es clave para la tranquilidad de todos los inversores. A continuación, hemos resumido diez ideas para posicionar la cartera en el próximo año 2020.

10 ideas de inversión para 2020

1. Cartera diversificada y flexible

Los inversores deben prestar especial atención a la gestión de una cartera bien diversificada y flexible para 2020. Las inevitables sorpresas y acontecimientos macro desafiarán al asset allocation inicial y, por ello, deberán revisar periódicamente las exposiciones, manteniendo sus convicciones y contar con los niveles apropiados de efectivo para ser flexibles.

2. Proteger la cartera

Para defender las rentabilidades obtenidas el inversor deberá protegerse de la inflación y la volatilidad; para ello, tenga en cuenta activos como el yen japonés o el oro. Preferimos el yen japonés al franco suizo, ya que el franco ha mostrado correlaciones más débiles con el riesgo desde 2015. Además de tener en cuenta mecanismos para cubrir las carteras frente a una fuerte caída del mercado.

3. Buscar rentabilidad a través de estrategias Carry Trade

Las bajas rentabilidades en renta fija exigen un enfoque más activo. Las estrategias de carry trade en high yield deberían funcionar bien en este entorno de volatilidad moderada y de bajo rendimiento. También seguimos sobreponderados en monedas fuertes de los mercados emergentes y esperamos que los diferenciales se mantengan estables. El crecimiento de los mercados emergentes debería mejorar y China ya está mostrando signos de estabilización. Los inversores deben centrarse en métricas crediticias sólidas al elegir empresas y observar el segmento cruzado (BBB/BB). Preferimos bajar la estructura de capital (a bonos e híbridos subordinados, por ejemplo) en compañías sólidas, en lugar de comprometer la calidad crediticia.

4. Seleccionar acciones de calidad

Esperamos que la renta variable se comporte de forma positiva en 2020 con un potencial para mayores rentabilidades si las negociaciones de la Guerra Comercial se estabilizan. Los resultados del tercer trimestre superaron las bajas expectativas y el crecimiento del beneficio sigue siendo débil. Por lo tanto, aunque no es particularmente atractivo desde una perspectiva de riesgo / rendimiento, la orientación para el próximo año se mantiene y las valoraciones deben mantenerse respaldadas por políticas acomodaticias de los bancos centrales.

5. Renta variable sectorial

Será importante equilibrar la exposición entre los sectores defensivos y cíclicos en las carteras de 2020. En concreto, continuamos incrementando exposición a sectores como salud y energía, y sobreponderados en tecnología de la información. Sin embargo, con los altos niveles actuales de efectivo y las estrategias de arbitraje de riesgo subestimadas, existe el riesgo de que los inversores empiecen a perseguir un mercado al alza en 2020.

6. Mercados emergentes

Somos cautelosamente optimistas con respecto a los mercados emergentes: Brasil es nuestra economía favorita en América Latina. El país está haciendo un cambio macro en la política y una recuperación debería impulsar el crecimiento económico. Hay más oportunidades en renta variable de mercados emergentes, incluso en China, especialmente si la guerra comercial se resuelve y , como esperamos, el dólar se debilita.

7. Invertir en activos reales

Las valoraciones en esta clase de activos reales (private equity, infraestructuras…) parecen altas, pero están respaldadas por el entorno de bajos tipos. No parece que haya una burbuja en esta clase de activos alternativos porque los precios y los fundamentales no están desconectados. Si bien las altas valoraciones (al igual que muchas otras clases de activos) los hacen vulnerables a cualquier cambio repentino en el sentimiento o el entorno, en cierta medida permanecen aislados por su falta de liquidez.

8. Un dólar débil

El repunte del dólar de 2018 y la resistencia de 2019 se explican por la interacción de las tensiones comerciales, la posterior desaceleración del crecimiento global y el rendimiento superior en EEUU en comparación con el resto del mundo, debido al estímulo fiscal. Sin embargo, ahora que los datos sugieren que la economía global está tocando fondo y hay signos sobre una posible resolución a la guerra comercial, es probable que el dólar se debilite en 2020. Anticipamos los niveles para el EUR/USD en 1.15 y USD/CHF en 0.97 en el último trimestre de 2020.

9. La libra capitalizará los desarrollos del Brexit

Esperamos una victoria parlamentaria para los conservadores en las elecciones generales del 12 de diciembre, lo que debería mejorar las conversaciones comerciales. Esto respaldaría una libra esterlina infravalorada. Esperamos que el GBPUSD llegue a 1,35 en el cuarto trimestre de 2020.

10. Apreciación de las divisas emergentes

Las monedas emergentes continuaron depreciándose en 2019 debido a la desaceleración del comercio mundial. Una estabilización en el comercio, el impacto retrasado de un modesto estímulo chino y una importante flexibilización de la política de los mercados emergentes, deberían alentar una recuperación del crecimiento de los mercados emergentes y proporcionar cierto apoyo a sus monedas. Nuestro escenario central apunta a un retorno spot del 3-4% en el índice de divisas de mercados emergentes de JPMorgan. Estamos a favor del rublo ruso, el ringgit de Malasia, el sol peruano y el peso mexicano.