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El 53,8% de los españoles recurre a asesoramiento no profesional para tomar decisiones de ahorro e inversión

  • 24-02-2020

  • 3 minutos

Conservador, con aversión al riesgo y poco dado a pensar en el largo plazo: estas son las tres principales características que definen a los inversores y ahorradores españoles. Estas son algunas de las conclusiones que deja el estudio sobre Confianza del Inversor español que elabora J.P.Morgan AM trimestralmente desde hace trece años.

¿En quién confían los inversores españoles para tomar decisiones financieras?

La encuesta sobre confianza del inversor de J.P.Morgan AM muestra que la persona a la que más recurren los españoles para tomar decisiones sobre ahorro e inversión es el asesor de su banco, con un 38,4% de respuestas.

No obstante, la encuesta ha detectado otras dos maneras de obtener información que son más informales: uno de cada tres recurre a familiares, amigos o incluso conocidos que tengan experiencia o conocimientos financieros, mientras que uno de cada cuatro españoles afirma tomar decisiones por su cuenta, recurriendo a distintos medios (app bancaria, redes sociales, foros, prensa económica…). Por tanto, se puede concluir que más de la mitad de los españoles (53,8%) sigue recurriendo a asesoramiento no profesional para tomar decisiones sobre ahorro e inversión.

El estudio, renovado recientemente para poder recabar datos sobre los hábitos de ahorro e inversión de los españoles, ha detectado que la manera de ahorrar más extendida entre los españoles (29,6%) consiste en realizar aportaciones a productos de inversión solo cuando dispone de una cantidad de dinero acumulada, mientras que un 17,1% opta por realizar aportaciones periódicas a productos de ahorro e inversión sin ningún tipo de planificación previa o ahorra una cantidad al año que puede ser fija o variable y sin ningún tipo de planificación (16,9% de encuestados). La falta de planificación es tan marcada que hasta un 44,6% de la encuesta afirma no estar ahorrando para completar su pensión pública cuando se jubilen.

En el otro lado de la balanza están los inversores que sí se marcan objetivos financieros y planifican su ahorro para poder conseguirlos, pero suponen un 14,3% del total. Los españoles que declaran seguir los consejos de un asesor financiero para planificar su ahorro suponen tan solo un 0,2% de la muestra.

¿Cómo es el inversor / ahorrador español?

A partir de los datos recogidos en la encuesta, con una muestra superior a los 1.300 individuos, se puede trazar un retrato robot del inversor español medio: se trata de una persona de unos 52 años (no hay diferencias significativas por sexo), de clase media, que reside en ciudades de tamaño medio principalmente en el norte de España, casada y con una media de 2,8 miembros en su hogar. Se trata de una persona que tiene el rol de principal sustentador en el hogar (el que aporta mayores ingresos), y que también es el principal responsable de las decisiones de compra.

De acuerdo con los resultados del estudio, el perfil de riesgo predominante entre los inversores españoles es el cauto, dado que un 42,9% de participantes afirma que su principal consideración a la hora de invertir es no perder el capital invertido; le siguen con un 31% los inversores con perfil moderado, definidos como aquellos que están dispuestos a sacrificar algo de rentabilidad a cambio de obtener cierta seguridad. Los inversores que buscan la máxima rentabilidad, y que pueden categorizarse como arriesgados, suponen el 26,1% restante.

En cuanto a los factores que tienen los españoles más en cuenta a la hora de invertir, el más citado es la evolución de los tipos de interés y el Euribor, con un 31,8% de respuestas, seguido de la evolución de los mercados (26,5%). En tercera posición figuran los productos de inversión que ofrecen los bancos y, en cuarto lugar, figura la fiscalidad, con un 13% de respuestas.

¿Dónde invierten los españoles?

El depósito sigue siendo el rey entre los ahorradores españoles, a pesar de las nulas rentabilidades que han proporcionado estos instrumentos en los últimos años: hasta un 88,8% de encuestados afirman tener depósitos en cartera, y un 43,1% adicional está dispuesto a contratarlos en los próximos seis meses. El segundo producto más popular son los planes de pensiones, con un 42,1% de respuestas afirmativas. En tercer lugar, figuran los fondos de inversión y ETF, con un 29% del total.

De los encuestados que eligen fondos de inversión como instrumento para canalizar sus ahorros e inversiones, para el 77,5% de encuestados la principal ventaja que ofrecen estos vehículos es la posibilidad de determinar qué grado de riesgo quieren asumir. Además, un 75,5% valora positivamente la capacidad de los fondos para generar un rendimiento sobre el capital invertido, mientras que un 72,5% piensa que los fondos son un buen producto para ahorrar para cumplir con sus objetivos financieros en el largo plazo.

No obstante, la tenencia de estos productos se ha reducido en el último trimestre del año, en comparación con la anterior oleada de la encuesta. De hecho, los inversores solo han incrementado sus posiciones en activos inmobiliarios en el último trimestre de 2019. Con un 21,3% del total alcanza máximos desde que se empezara a elaborar la encuesta en 2007 (entendiendo por inversión inmobiliaria aquella que no sea primera o segunda residencia).