AB Low Volatility Equity Portfolio: estrategia y cartera para 2019

  • 11-02-2019

  • 4 minutos

La renta variable global cerró el pasado ejercicio 2018 con fuertes pérdidas, con una caída del 13,42% medida por el MSCI World Index en el cuarto trimestre (todas las rentabilidades en USD). Tras haber retrocedido todos los avances realizados anteriormente en el ejercicio, esta clase de activos cerró 2018 con una caída del 8,71%.

Recordemos que el año comenzó con una volatilidad en mínimos sin precedentes, el crecimiento de los beneficios se vio impulsado por un crecimiento global sincronizado y los recortes fiscales en EE. UU., y con una política monetaria expansiva en todo el mundo, que contuvo la volatilidad al mantener unos tipos de interés bajos. Por el contrario, terminamos el año con una de las mayores crisis en diciembre en varios años, intensificando los signos de ralentización del crecimiento mundial, especialmente fuera de EE. UU., y la Reserva Federal estadounidense (la Fed) subió los tipos de interés y generó volatilidad.

Los mercados en calma de 2017 desaparecieron en 2018.

Miguel Luzarraga, Director de Alliance Bernstein para Iberia

El S&P 500 experimentó en siete ocasiones tantas fluctuaciones diarias de un 1% en 2018 como en el conjunto de 2017 (hasta comienzos de diciembre) y el MSCI World se mostró todavía más volátil. A comienzos de 2017, los signos de inflación y la preocupación por la política monetaria de la Fed y por los tipos de interés provocaron el declive. A diferencia de la crisis de febrero, los diferenciales de crédito high yield y con grado de inversión se ampliaron en el cuarto trimestre, lo que sugiere que este repunte del riesgo podría ser más grave y duradero que anteriormente en 2018.

Creemos que la volatilidad seguirá siendo elevada durante 2019, a diferencia de lo que sucedió en el mercado en constante ascenso de 2017. Esto pone de manifiesto la importancia de gestionar la volatilidad para cumplir los objetivos de inversión a largo plazo de los inversores. Nos encontramos en las últimas fases del ciclo económico y del mercado, en transición hacia un entorno de crecimiento más lento, política monetaria menos favorable y continuidad del riesgo político.

No creemos probable un mercado plenamente bajista en 2019, dado que la economía estadounidense se mantiene fuerte y las valoraciones han bajado. Para los inversores orientados a los resultados a largo plazo, creemos que las empresas de alta calidad con flujos de caja estables que se negocian a valoraciones atractivas representan una buena forma de participar de los mercados alcistas, al tiempo que ofrecen protección frente a caídas para generar una rentabilidad superior a largo plazo. Las características de volatilidad inferior pueden ayudar a los inversores a mantener su inversión en acciones a largo plazo, reduciendo los obstáculos del camino.

El objetivo del Fondo AB Low Volatility Equity Portfolio es conseguir un crecimiento del capital a largo plazo, invirtiendo en acciones globales, al tiempo que se hace hincapié en la protección frente a caídas. Pretende capturar la rentabilidad de la renta variable con una menor volatilidad, con un patrón de resultados más homogéneo en los diferentes ciclos del mercado.

AB Low Volatility Equity Portfolio está posicionado para mostrarse resiliente ante la reciente incertidumbre generada por las guerras comerciales, el Brexit y la política europea, y la ralentización de la economía china. La protección frente a caídas que ofrecen las acciones defensivas adquirirá una mayor importancia para los inversores, al impulsar una sólida rentabilidad de empresas de todos los sectores con modelos de negocio duraderos a precios atractivos.

El fondo intenta ofrecer una experiencia más confortable, con una protección frente a caídas que impulse una rentabilidad superior a largo plazo. Desde el lanzamiento, ha superado la rentabilidad del índice de referencia ponderado por capitalización, con una mejor protección frente a caídas.

El enfoque de Alliance Bernstein

Aprovechar la rentabilidad de la renta variable global con protección frente a caídas: con una gestión centrada en el riesgo absoluto, nuestra estrategia trata de crear un patrón de resultados atractivo para nuestros clientes. Limitar las pérdidas en una caída ayuda a facilitar la recuperación cuando repuntan los mercados. Para conseguirlo, tenemos un objetivo de captura del 90% en mercados alcistas y del 70% en bajistas.

Calidad, estabilidad y precio: Nuestra filosofía de inversión se centra en invertir en empresas de calidad y estables al precio adecuado. El Fondo invierte sobre todo en empresas que consideramos que ofrecen modelos de negocio rentables sostenibles, una volatilidad fundamentalmente menor y menos riesgo de caídas en el futuro.

Las percepciones del análisis impulsan posiciones de alta convicción: Nuestro enfoque bottom-up disciplinado combina el análisis fundamental con herramientas cuantitativas propias en una cartera no vinculada a un índice de referencia. Desarrollando una alta convicción en empresas con flujos de caja sostenibles, una gestión prudente del capital y/o una menor sensibilidad al ciclo económico, pretendemos generar alfa a largo plazo al tiempo que limitamos el riesgo a corto plazo.

Razones para invertir

  • La exposición a renta variable es importante para que los inversores alcancen sus objetivos a largo plazo, aunque la volatilidad puede provocar inquietud y a menudo mina la confianza en una asignación a largo plazo.
  • La estrategia está diseñada para adoptar posiciones de alta convicción en acciones que es probable que resistan a la incertidumbre que genera el crecimiento macroeconómico, el giro de la política monetaria y el riesgo político.
  • La limitación de las pérdidas en mercados bajistas puede ayudar a que un fondo se recupere más rápidamente cuando repuntan los mercados y consigue mejores rentabilidades ajustadas al riesgo con el tiempo.