Abordando el desafío de la renta – Wisdom Tree

  • 16-11-2018

  • 3 minutos

La renta es un desafío universal en estos días. La gente vive más que nunca, las jubilaciones duran más y los costes de vida aumentan. Y en todo el mundo, los inversores están buscando formas de generar más ingresos.

Dado que los tipos de interés en muchas partes del mundo aún continúan estando bajos desde una perspectiva histórica, para los inversores puede ser útil mirar más allá de la renta fija tradicional – o al menos, más allá de las formas más conocidas de obtener exposición a esta clase de activo-. Considere que en la última década, no solamente surgieron métodos más sofisticados para la ponderación de los productos de renta fija tradicionales o su selección basada en la exposición a un determinado factor, sino también han aparecido nuevos valores de renta fija para elegir.

Una ponderación de bonos más eficiente

La mayoría de los índices de renta fija tradicionales están, por ejemplo, ponderados por la capitalización de mercado. Esto significa que se pondera más a las compañías, a los gobiernos y a las instituciones que emiten más deuda, lo cual para nosotros, parece contra-intuitivo. En Wisdom Tree, creemos que es más lógico ponderar a los valores por sus fundamentos.

En el mundo de la renta fija, creemos que podemos potenciar el rendimiento al ponderar los componentes del índice basándonos más en su rendimiento, que en su emisión de deuda. Las instituciones que pagan rendimientos más elevados, obtendrían una mayor ponderación sujeta a importantes restricciones que aseguran su diversificación. Utilizando este enfoque como un punto clave en nuestro proceso de construcción de un índice, podemos obtener como resultado un índice de referencia de amplio seguimiento, como por ejemplo, el Bloomberg Barclays Euro Treasury Bond Index y re-ponderarlo en un modo que proporcione una mayor exposición a las entidades que pagan una mayor renta, que a las que solamente emiten más deuda. Sobre este punto es una preocupación válida el hecho de que una renta más elevada, puede comprometer el perfil de riesgo en relación al índice de referencia. Esto lo resolvemos optimizando la compensación entre los factores de riesgo comunes de los bonos y generando el mayor rendimiento posible dentro del universo de valores.

El nuevo chico del barrio

Asimismo existen nuevos instrumentos de renta fija como los bonos Convertibles Contingentes. Conocidos como CoCos, estos bonos se hicieron populares hace unos años en Europa a partir de que el marco de Basilea III alentase su emisión con el objetivo de asegurar la salud financiera de los bancos de importancia sistémica y evitar posibles shocks a lo largo del sistema. Los CoCos estaban destinados a posibilitar que los bancos cumpliesen con los nuevos requisitos de capital impuestos por el acuerdo de Basilea III y permitirles absorber las pérdidas potenciales sin pasar la carga a los contribuyentes.

En pos de honrar el objetivo con el cual fueron creados, los CoCos, como su nombre sugiere, pueden convertirse de bono a capital o perder parte de su principal, condicionado a cierta cláusula desencadenante. Se consideraría una cláusula desencadenante, por ejemplo, si el nivel de capital de un banco, como el Common Equity Tier 1 (CET1), cayese por debajo de un nivel predeterminado. En otros casos, cuando la solvencia del banco entra yace bajo la lupa, la conversión a capital o evento de pérdida, puede ser ejecutado a discreción del regulador para respaldar la adecuación del capital. Al ser la mayoría de los CoCos bonos perpetuos –por ejemplo, aquellos que no tienen fecha de vencimiento- y en caso de que no sean afectados por una cláusula desencadenante, comenzarán a pagar un cupón flotante después de su fecha call (o de recompra) indicada, la cual típicamente, se fija cinco años después de la emisión inicial.

Figura 1 – Los componentes del AT1 CoCo: ejemplo ilustrativo.

Fuente: ejemplo ilustrativo provisto por WisdomTree

El atractivo de un rendimiento más alto

Uno de los mayores atractivos que ofrecen los CoCos, es su rendimiento relativamente más elevado en comparación a otros títulos de renta fija más convencionales. Actualmente el índice que sigue los líquidos AT1 CoCos de los países europeos desarrollados, arroja un rendimiento apenas superior al 6.5%, mientras que la cifra es mayor al 4% en algunos índices que poseen deuda europea de alto rendimiento.

A diferencia de los bonos convencionales de alto rendimiento, el mayor rendimiento de los CoCos surge del principio de antigüedad en la estructura de capital y no del riesgo crediticio de su emisor. Los cupones de los CoCos pueden ser cancelados, su principal puede ser reducido y ser convertidos a capital. Para que a los inversores les valga la pena estar expuestos a los riesgos asociados a los CoCos, se requiere de cierta recompensa, la cual en este caso, se traduce en un mayor rendimiento.