La acción de los bancos centrales para contrarrestar el impacto de la guerra comercial reduce el pesimismo del mercado

  • 14-06-2019

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El pesimismo del mercado por las crecientes tensiones comerciales se ha reducido recientemente después de que varios miembros de la Reserva Federal – James Bullard el 3 de junio, Jerome Powell el 4 de junio y Lael Brainard el 5 de junio – confirmaran que el organismo está dispuesto a recortar los tipos de interés si las condiciones lo justificaban. De hecho, actualmente el mercado está cotizando al menos dos recortes de tipos de interés en EE.UU. este año.

Así pues, aunque los comentarios del presidente Powell a principios de mes fueron un poco indirectos, el presidente de la Reserva Federal de San Luis, Bullard, dijo claramente que un ajuste a la baja en el rango de los tipos de interés de los fondos de la Reserva Federal podría estar justificado en breve. Este vendría justificado por las consecuencias de las prolongadas disputas comerciales mundiales que pueden ser más difíciles de resolver de lo que se había previsto, una economía estadounidense en desaceleración, expectativas de inflación que parecen ser demasiado bajas para ser consistentes con la meta de inflación del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y una curva de tipos de interés que se ha movido de manera más decisiva hacia la inversión.

También el gobernador de la Reserva Federal, Brainard, admitió en una entrevista que «la política comercial es definitivamente un riesgo a la baja para la economía: “nuestro trabajo es mantener la expansión y necesitaremos ver en el futuro lo que eso significa para la política».

El mercado tomó los comentarios como algo en línea con las palabras de Mario Draghi de «haremos lo que sea necesario», y condujeron a una mejora del tono de mercado con respecto a la situación de ansiedad que había prevalecido a finales de mayo.

En Europa, entre tanto, la sensación de que el BCE estaba adoptando una postura menos dovish de lo esperado había llevado a algunas ventas de bonos soberanos europeos. Pero, tras la reunión del organismo del pasado día 6, la sensación de que Mario Draghi será tan complaciente como lo exijan las condiciones («si se materializaran contingencias adversas, el Consejo de Gobierno estaría dispuesto a actuar y utilizar todos los instrumentos que están a su disposición») está clara.

La mejora inducida por los comentarios de los bancos centrales ha animado a los mercados primarios de deuda, promoviendo la oferta en los segmentos de bonos soberanos, supranacionales y de agencias (SSA), así como las emisiones de empresas financieras europeas. De hecho, la semana pasada se produjo una avalancha de nuevas emisiones, ya que aproximadamente 30 instituciones financieras vendieron aproximadamente 20 000 millones de euros de nueva deuda. Esto demuestra que las expectativas del mercado rara vez permanecen inestables durante mucho tiempo y que aprovechar el momento puede ser rentable.