Aceite de palma, ¿puede ser sostenible?

  • 12-06-2019

  • 3 minutos

Aceite de palma, ¿puede ser sostenible?

Las preocupaciones sobre la sostenibilidad de la producción de aceite de palma no son ninguna novedad. Desde hace muchos años, los inversores han apoyado la presión política y pública para lograr estándares ambientales y sociales sostenibles para la producción de este ingrediente alimentario de uso común.

La Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO en inglés) ha sido una iniciativa clave para mejorar la sostenibilidad de la industria, pero no ha estado exenta de críticas. Aquí resumimos algunos de los desafíos a los que se enfrenta y las recientes iniciativas en el ámbito de la RSPO que tratan de abordarlos.

Aceite de palma en cifras

Alrededor de 66 millones de toneladas de aceite de palma se producen cada año, con más del 50% proveniente de Indonesia y más de 30% de Malasia. Su producción conlleva una serie de graves consecuencias sociales y ambientales:

  • Contaminación del aire local: Esto fue particularmente grave cuando una bruma provocada por varios incendios forestales en Indonesia llegó al centro financiero de Singapur, cerrando escuelas e impidiendo actividades al aire libre durante varias semanas en 2015.
  • Deforestación: Debido a la limpieza de montes para las plantaciones de palma aceitera que devastan los bosques tropicales, la biodiversidad, el hábitat y la protección contra las inundaciones.
  • Turba como abono: El drenaje y la conversión de las tierras de turba en plantaciones ha fomentado gravemente el cambio climático debido a la riqueza en carbono de este material.
  • Especies en peligro de extinción: La pérdida de hábitat debido a la deforestación ha puesto en peligro a varias especies, entre ellas orangutanes y tigres.
  • Derechos humanos y laborales: Ausencia de derechos de los trabajadores inmigrantes, violación de los derechos de los pueblos indígenas y desplazamiento de las comunidades locales.

¿Qué alternativas al aceite de palma existen?

Presionados por grupos activistas, algunos productores de alimentos están comenzando a buscar alternativas al aceite de palma, pero otros cultivos de aceite como la colza, la soja, las semillas de girasol y el coco tienen sus propios problemas de sostenibilidad y la sustitución podría empeorar la consecuencia ambiental neta.

Papel de la Mesa Redonda sobre el Aceite de Palma Sostenible (RSPO)

Nacida en 2004, la RSPO se formó como una iniciativa de múltiples organizaciones, con las ONG como cofundadores, para abordar los graves problemas de sostenibilidad a lo largo de la cadena de suministro del aceite de palma. Alrededor de 21% del aceite de palma producido en todo el mundo ahora está certificado por la RSPO, y ha mejorado algunos aspectos importantes en las prácticas de sostenibilidad.

Sin embargo, la RSPO también ha sido criticada por no ser lo suficientemente efectiva, por no penalizar a aquellos que infringen sus reglas, y por reaccionar con escasa prontitud ante violaciones muy graves de derechos humanos o laborales o actividades que perjudican a especies en peligro de extinción.

Papel de BMO (Engagement)

Durante la última década, BMO Global Asset Management, por su cuenta y en colaboración con otros 4, se ha comprometido con compañías que están directamente relacionadas a través de sus cadenas de suministro, incluyendo las instituciones financieras, expuestas a riesgos de aceite de palma, para influir en:

  • desarrollar, publicar e implementar una política de deforestación, que cubra toda la cadena de suministro;
  • desarrollar, publicar e implementar una política de derechos humanos y laborales, que cubra la cadena de suministro; y
  • en general, igualar sus estándares a los de la RSPO y considerar la membresía.

Conclusión

La presión de los inversores ha influido mucho para avanzar en esta industria, pero con el aumento de nuevas áreas de producción de aceite de palma y una demanda cada vez mayor, el camino por recorrer sigue siendo incierto a pesar de las mejoras en los estándares de la RSPO. Continuaremos estando comprometidos con esta causa y esperamos que nuestro trabajo con los bancos proporcione un nuevo ángulo de ataque para lograr el cambio.