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¿Adoptará el BCE un tono más agresivo en su primera reunión del año?

  • 22-01-2020

  • 10 minutos

Mañana tendrá lugar la primera reunión del año del BCE con Christine Lagarde al frente, un encuentro en el que no se esperan grandes noticias en lo que respecta a política monetaria. Os dejamos con la opinión de los expertos: Shamik Dhar de BNY Mellon Investment Management, Konstantin Veit de PIMCO, Franck Dixmier de Allianz Global Investors, Apolline Menut de AXA Investment Managers, Esty Dwek, Jefa de Estrategia Global de Mercados de Natixis IM, Scott Freedman de Newton Investment Management, Chris Gannatti de WisdomTree, Bank of America , Germán García Mellado de A&G Banca Privada, Juan Ramón Casanovas de Bank Degroof Petercam Spain y François Rimeu de La Française.

Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE)

¿Qué esperar de la primera reunión del BCE de 2020?

Shamik Dhar, economista jefe en BNY Mellon Investment Management

Se espera que la primera reunión de la década del Banco Central Europeo (BCE) marque el tono para el futuro próximo. Aunque no se anticipan novedades en política monetaria (que continuará siendo relativamente acomodaticia), se espera que la reunión aborde el objetivo de inflación del banco central, por lo que los inversores estarán atentos a cualquier modificación de este objetivo o a la posible adopción de una nueva medida de inflación.

A pesar de que las bolsas europeas, al igual que las estadounidenses, registraron fuertes avances en 2019, Europa logró evitar por los pelos una recesión provocada por el sector manufacturero. Las valoraciones de la renta variable europea podrían continuar aumentando en un entorno económico más estable, aunque el crecimiento sea lento. Podemos esperar que el continuo apoyo del BCE ofrezca protección contra bruscas caídas y cree un entorno favorable a la inversión en renta variable.

Las expectativas ya descuentan en gran medida que el BCE mantendrá su programa de expansión cuantitativa por lo que, a menos que los mercados perciban alguna señal en sentido contrario, podemos esperar pocos movimientos. A largo plazo, si el BCE continúa respaldando la región, el crédito europeo podría convertirse en una opción de inversión más atractiva, al disminuir el riesgo bajista registrado en 2019.

Konstantin Veit, Senior Portfolio Manager de PIMCO

No esperamos cambios para esta reunión en lo que se refiere a política monetaria. Hay tres razones para ellos: el panorama económico no ha cambiado sustancialmente, el BCE quiere darle tiempo al paquete de medidas aprobado en septiembre y el banco ha comenzado este mismo mes una revisión estratégica, que esperamos que dure hasta finales de año. Será en marzo cuando tengamos la próxima ronda de previsiones trimestrales del BCE y creemos que potencialmente podría ser más interesante, particularmente si los riesgos políticos han remitido y el panorama económico ha mejorado de forma más significativa para entonces.

Todavía vemos que sería prematuro para el BCE modificar su discurso sobre el panorama económico y apostamos por que el banco mantendrá en su comunicado su discurso vigente sobre los tipos de interés: “esperamos que permanezcan al nivel actual o niveles más bajos”.

En la rueda de prensa, nuestra expectativa es que Lagarde sea preguntada por dos cuestiones principalmente: por un lado, la revisión estratégica, de la que Lagarde no puede dar demasiados detalles aún y, por otra parte, si la decisión de Riksbank de devolver los tipos de depósito al nivel cero sirve de modelo para el BCE, ahí esperamos que Lagarde subraye los resultados positivos de las políticas llevadas a cabo por la entidad central, pero recuerde al mismo tiempo que la política monetaria tiene sus límites.

Franck Dixmier, Director Global de renta fija de Allianz Global Investors 

No esperamos ningún anuncio de política monetaria por parte de Christine Lagarde en la primera reunión del Banco Central Europeo (BCE) en 2020. Los eventos económicos recientes, tal y como indican en particular los PMI (índices de gerentes de compras), respaldan el escenario de un retorno moderado del BCE al crecimiento después de los mínimos de 2019. Las estadísticas aumentaron ligeramente tanto para la inflación (el IPC subyacente se situó en el 1,3% interanual en diciembre de 2019) como para las expectativas de inflación (1,33% para la inflación swap 5Y5Y, 20 puntos básicos más que el mínimo reciente de octubre ) Además, los riesgos geopolíticos y las tensiones comerciales parecen estar disminuyendo. En este contexto, no hay justificación para una acción del BCE en ninguna dirección.

Para Christine Lagarde, este es un «período de luna de miel», una situación ideal que le permite orientarse e iniciar la revisión estratégica planificada de la política monetaria con total tranquilidad. Sin embargo, esta reunión será interesante en más de un aspecto. Christine Lagarde debería aclarar el marco para esa revisión estratégica, incluso si parece demasiado pronto para esperar detalles precisos. La inflación debe ser el foco de las discusiones, particularmente en torno a:

  • Una definición clara del objetivo de estabilidad de precios, que es el único mandato del BCE. La definición actual, «debajo pero cerca del 2%», es demasiado vaga, sujeta a múltiples interpretaciones y probablemente ha alcanzado sus límites. Necesita ser aclarada.
  • La medición de la inflación, en particular con respecto a la integración de los precios de la vivienda, que actualmente no es tenida suficientemente en cuenta por parte de los índices, y las expectativas de inflación; El BCE debe encontrar un equilibrio entre las expectativas del mercado y el sentimiento del consumidor como los mejores indicadores de la inflación futura.

También será interesante escuchar preguntas sobre la efectividad de la política monetaria y sus herramientas. Los tipos de interés negativos y las compras de valores han sido objeto de muchas críticas y cierto rechazo en la opinión pública ante la disminución inducida en los rendimientos de los productos de ahorro más populares (seguros de vida, libretas, etc.). La cuestión del «helicopter money» también podría plantearse.

Finalmente, Christine Lagarde debería aclarar la posición del BCE sobre el cambio climático y su papel futuro. En su discurso ante el Parlamento Europeo, la nueva presidenta del BCE mencionó que «la próxima revisión de la estrategia de política monetaria del BCE sería una oportunidad para reflexionar sobre cómo abordar las cuestiones relacionadas con el desarrollo sostenible en el marco de nuestra política monetaria», y agregó que «el riesgo climático debería estar en el centro de nuestra acción». La primera para un banco central.

Apolline Menut, Economista de AXA Investment Managers

Se espera ampliamente que el encuentro del BCE no contenga anuncios de calado más allá de la mención al inicio de la revisión estratégica. No creemos que podamos obtener información del contenido de la revisión en sí, pero sí podríamos obtener algunos detalles sobre el proceso.

En particular es probable que la presidenta Lagarde tenga que afrontar cuestiones sobre el calendario del proceso y las posibles pautas de comunicación (¿podrán los miembros del Consejo proporcionar detalles sobre el progreso de la revisión?; ¿comunicará el BCE todo de una vez o lo hará por partes, dividiendo por ejemplo entre política monetaria y cambio climático?). También es probable que surjan preguntas sobre los efectos secundarios de las tasas de interés negativas, y las palabras y el tono de Christine Lagarde serán interesantes, especialmente después de las actas de diciembre del BCE que revelaron “la vigilancia sobre la eficacia de las medidas de política y la idoneidad de la postura de política monetaria”.

En general, creemos que la revisión de la estrategia del BCE probablemente analizará el objetivo de inflación en detalle. Creemos que terminaremos con un objetivo de inflación de carácter más simétrico, si bien nos preocupa la tentación de agregar «rangos» explícitos alrededor del punto medio.

Esty Dwek, Jefa de Estrategia Global de Mercados de Natixis IM Solutions

Nuestra expectativa es que el BCE se mantenga sin cambios para 2020. A no ser que algún acontecimiento de gran magnitud tenga lugar, no pensamos que Lagarde tenga que recortar más los tipos.

El BCE mantendrá en marcha la Expansión Cuantitativa, dando margen de maniobra fiscal a los Gobiernos y pensamos que Lagarde seguirá presionando a los Gobiernos para incrementen su gasto público. Una cosa que hay que tener en cuenta son las crecientes críticas sobre las tasas negativas. Lagarde probablemente querrá revisar esta política, pero eso no significa el final de la Expansión Cuantitativa, simplemente, en algún momento las tasas negativas podrían ser contraproducentes y el BCE deseará revisarlo. De todos modos, esperamos que las tasas negativas continúen durante un tiempo y, definitivamente, no anticipamos ningún movimiento en este sentido en esta reunión.

Scott Freedman, gestor de Newton (BNY Mellon IM)

Esperamos que Christine Lagarde arranque el año con una agenda más concienciada con el medio ambiente. En esta década que comenzamos, los inversores podrían encontrarse con un programa de expansión cuantitativa más «verde».

Y, si el Banco Central Europeo (BCE) explora nuevas oportunidades de inversión en este ámbito, podemos esperar que los inversores sigan su ejemplo. Para aquellos que buscan ganar exposición a inversiones sostenibles, los bonos verdes ofrecen una oportunidad de inversión en el componente medioambiental de los mandatos que se rigen por criterios medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés).

Las emisiones de bonos verdes registraron un fuerte aumento en 2019 y esperamos que este mercado continúe creciendo rápidamente en 2020. Anticipamos una mayor demanda tanto por parte de los inversores que deseen ganar exposición a la E de sus mandatos ESG como de quienes deseen contribuir a la transición hacia un mundo bajo en carbono. Teniendo en cuenta la creciente importancia que han adquirido las cuestiones relativas al cambio climático, el BCE podría llegar a comprometerse a adquirir más bonos verdes como parte de su paquete de medidas de estímulo.

Chris Gannatti, director del equipo de análisis de WisdomTree

Primero citaríamos todas las cosas que el Banco Central Europeo (BCE) está haciendo actualmente.

  • El panorama de tipos de interés es tal que la facilidad de depósito es de -0,50%. El tipo de interés de las operaciones principales de financiación es del 0%. El tipo de interés de la facilidad marginal de crédito es del 0,25%. En términos interanuales, el índice de precios de consumo armonizado de la zona del euro del BCE para todas las partidas excluidas del tabaco, desestacionalizado, se sitúa en torno al 1,2%. Dado que se sitúa significativamente por debajo del 2%, es difícil esperar un cambio significativo en la política de tipos de interés.
  • El programa de compra de activos está evolucionando a un ritmo de 20.000 millones de euros al mes y está en funcionamiento desde el 1 de noviembre de 2019. Dado que aún estamos en la fase inicial de este proceso y que las condiciones económicas no han cambiado mucho desde noviembre, es difícil esperar un cambio material en esta política.
  • Las reinversiones de los pagos de capital de los títulos con vencimiento adquiridos en el marco del programa de activos están en curso. No esperamos un cambio material en esta política.
  • La TLTRO III fue anunciada en 2019 en la reunión del 12 de septiembre de 2019. No esperamos un cambio material en esta política.
  • Parte de las reservas de exceso de liquidez de los bancos estarán exentas del tipo negativo de la facilidad de depósito. No vemos un cambio material en esta política.

Por lo tanto, nuestro resultado final es que el BCE ya está haciendo mucho para apoyar una postura acomodaticia en la política monetaria. No prevemos una situación que les haga ajustar el calendario en la próxima reunión y esperamos que mantengan un nivel de acomodación similar.

Bank of America

El tono del BCE podría empezar a tambalearse. Nos sorprende que los mercados no hayan respondido a un conjunto de informes bastante agresivos de la última reunión del Banco Central Europeo (BCE). Ya en diciembre, la confianza en las perspectivas mejoraba, antes del acuerdo comercial entre los Estados Unidos y China y de las elecciones en el Reino Unido. Dados los brotes de datos positivos y el aumento de la inflación subyacente, pronto podría comenzar una discusión sobre el equilibrio de riesgo que se está moviendo hacia la «neutralidad». En relación con el creciente énfasis en la necesidad de controlar los «efectos secundarios» de las tasas negativas, el balance de riesgo de esta semana es una sorpresa para los halcones. El riesgo de que el tono de la tendencia de los halcones en la reunión del BCE respalda nuestras recomendaciones sobre la inclinación del front-end. Vemos riesgos positivos para el euro en la reunión.

Germán García Mellado, gestor de renta fija de A&G

No esperamos anuncios relevantes en la reunión del 23 de enero, ni en materia de tipos de interés ni en el programa de compra de activos vigente desde el noviembre del año pasado.

Tanto la FED como el BCE se mantienen en modo “wait and see”, tras las mejoras vistas en los últimos indicadores económicos y la rebaja de las tensiones entre EEUU y China con la firma de la Fase I del acuerdo comercial entre ambos países.

Lo más relevante de esta reunión podrían ser los comentarios de Lagarde respecto a la revisión estratégica que avanzó en su última comparecencia: durante 2020 se llevará a cabo un análisis de las herramientas utilizadas para alcanzar el objetivo de la estabilidad de precios, así como una nueva definición de éste objetivo, aunque teniendo todo el año por delante tampoco esperamos grandes avances en este sentido.

Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management de Bank Degroof Petercam Spain

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Este jueves se celebra la primera reunión del Banco Central Europeo del año 2020 y segunda de Christine Lagarde como presidenta de este organismo. No esperamos cambios en la política económica, pues no ha sucedido nada extraordinario desde la reunión del pasado mes de diciembre que provoque que se modifique la actual política monetaria. Los tipos se mantendrán en el mismo nivel y las compras de deuda anunciadas el año pasado seguirán en los 20.000 millones mensuales. 

Los últimos datos de PMI (confianza gerentes de compras) confirman una ligera recuperación de la economía después de los pobres datos del 2019. Además, los riesgos geopolíticos y la tensión por la guerra comercial se han mitigado. Todo ello ampara la idea de que el BCE no debería realizar cambios en este encuentro. De hecho, si no se produce ninguna hecatombe a nivel macroeconómico no creemos que el BCE modifique su política en todo el ejercicio 2020.

Por lo tanto, la clave de esta reunión será en qué punto se encuentra la revisión estratégica anunciada por Lagarde el año pasado. Probablemente es pronto para que ésta haya concluido, pero sí que podría darnos alguna pista de cómo está avanzando el estudio. Podría ampliar la información de cuánto más flexible puede llegar a ser el BCE en uno de sus puntos clave, el control de la inflación. Como es bien sabido, la principal premisa del BCE es velar por la estabilidad de precios y evitar por todos los medios una escalada de la inflación. Como llevamos años con los precios controlados y con la inflación por debajo del nivel objetivo marcado por el BCE, el mercado cree que debería anunciar cambios en la forma de medición de esta variable y ser más rigurosos. 

También será una reunión en la que Lagarde podría valorar la eficacia de las medidas monetarias adoptadas por su predecesor. Además, Lagarde aprovechará seguramente la rueda de prensa para volver a reclamar a los Gobiernos de los distintos países que adopten medidas de estímulo fiscal para reactivar la economía y solicitar a los países con superávit más gasto público que dinamice y potencie el crecimiento económico.

Otro de los temas que podría mencionar en la rueda de prensa posterior a la reunión es la forma en la que el BCE trata el cambio climático. En una de sus comparecencias anteriores, Christine Lagarde prometió reflexionar sobre cómo abordar el desarrollo sostenible desde el marco de la política monetaria. En este sentido, podría llegar a anunciar la compra de un tanto por ciento de bonos verdes dentro del programa de recompra de deuda o QE.

Se trata, pues, de una reunión para la que no se esperan cambios, pero sí pistas que despejen dudas de la futura política monetaria.

François Rimeu, estratega senior de La Française

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Los últimos datos macroeconómicos apuntan a la estabilización y los indicadores adelantados de confianza han mejorado en las últimas seis semanas. Esperamos que el BCE reconozca esto, pero creemos que necesitaría más pruebas antes de describir los riesgos como «equilibrados» frente a su actual «inclinados a la baja», especialmente tras la última encuesta de préstamos que muestra la reducción de la demanda de préstamos (el índice está en negativo por primera vez desde 2013).

Las cifras de inflación estuvieron en línea con las expectativas previas del mercado, lo que significa que no se espera nada nuevo en este sentido.

La Sra. Lagarde lanzará formalmente la revisión de la estrategia del BCE. En esta etapa, se espera que el alcance sea bastante amplio. Esperamos que Lagarde proporcione detalles sobre la revisión y explique cómo pueden participar las partes interesadas externas, como los académicos y la sociedad civil. En este sentido, los posibles temas que podrían afectar a los mercados financieros son los siguientes:

  • El objetivo del BCE actualmente sólo está relacionado con la inflación y podrían indicar que este objetivo podría ser revisado.
  • Podrían cambiar a un objetivo de inflación simétrica (medida dovish)
  • Podrían incluir los precios de las viviendas ocupadas por sus propietarios en una medida alternativa de inflación (medida hawkish)
  • Podrían incluir el cambio climático en su revisión (medida hawkish)

Esperamos que el BCE deje el multiplicador sin cambios, pero vemos posibles aumentos en 2020.

En conclusión, no esperamos que esta reunión tenga un impacto material en los mercados financieros.