Alemania: ¿debemos preocuparnos?

  • 28-01-2019

  • 2 minutos

La encuesta nacional alemana IFO bajó nuevamente en enero por cuarto mes consecutivo; el índice global está ahora por debajo de su media a largo plazo en 99.1, ligeramente en zona de contracción (ver gráfico). 

La encuesta IFO se mantuvo por encima del índice compuesto PMI hasta noviembre pasado y en cuestión de dos meses el índice IFO cayó por debajo del índice PMI que, por otro lado, se recuperó en enero. A través de la lectura dispersa de las encuestas, los dos índices muestran un crecimiento débil en este nuevo año. Después de (en el mejor de los casos) estancarse en la segunda mitad de 2018, el crecimiento alemán no parece estar recuperándose tanto como se esperaba inicialmente. Las encuestas de febrero deberán mostrar una mejora significativa para validar esta recuperación esperada.

El deterioro viene principalmente de las expectativas de las empresas y particularmente del sector manufacturero, aunque debe reconocerse, sin embargo, que la encuesta IFO es globalmente débil. Los factores negativos, entre los que está el Brexit, el ciclo global influenciado por la evolución de la economía china y las tensiones comerciales, pesan sobre las expectativas de las empresas.

En general, el informe IFO publicado el pasado viernes es claramente decepcionante, pero no es suficiente para preocuparse «seriamente» por las perspectivas de crecimiento debido a los muchos factores específicos que actualmente están afectando al sector industrial alemán.

El gobierno alemán ha revisado su previsión de crecimiento para este año de 1.8% a 1%; esta revisión se debe principalmente al hecho de que el crecimiento de finales de 2018 fue significativamente más bajo de lo que se esperaba inicialmente, aunque se sabía que el crecimiento del 1,8% era un poco «ambicioso». El crecimiento alemán registró un crecimiento muy sólido en 2016 y 2017 (2.4% de media por año), luego se normalizó más rápido de lo esperado en 2018 alrededor del 1.5% (debido a choques externos y/o factores excepcionales) y tiende hacia su potencial este año (ligeramente por encima del 1%).

La trayectoria de crecimiento este año en Alemania, y más en general en la zona Euro, debería experimentar una mejoría en el segundo semestre, lo que permitiría tener un mejor impulso entrando en 2020, a diferencia de este año. Alemania recuperaría un crecimiento en torno al 1,5% en 2020.