Alemania: recesión “técnica” evitada, ¿y ahora qué?

  • 18-02-2019

  • 2 minutos

El PIB alemán se estancó (+ 0.02%) después de contraerse en el tercer trimestre (-0.2%), pero evitó la llamada recesión “técnica”, es decir, dos trimestres consecutivos en contracción. Aún no se han publicado detalles, será necesario esperar hasta la semana que viene para ver el desglose cuantitativo por componentes (el 22/2), pero los comentarios cualitativos formulados por la Oficina Federal de Estadística de Alemania parecen tranquilizadores y coherentes con la explicación de los factores transitorios que afectaron la actividad a final del año. Esto valida un rebote de la actividad en los primeros meses de este año.

Los comentarios indican que el gasto de inversión “ha aumentado considerablemente, especialmente en la construcción, pero también en maquinaria y bienes de equipo”. El gasto de los hogares ha “aumentado ligeramente”, mientras que el gasto público ha aumentado significativamente. La contribución del comercio exterior es neutro porque las exportaciones e importaciones crecieron al mismo ritmo. Esto claramente implica que la contribución de los inventarios fue significativamente negativa en el cuarto trimestre de 2018. En otras palabras, esto confirma un exceso de oferta y no un exceso de demanda y valida un rebote en el primer semestre.

Es importante resaltar el buen desempeño del “capex, lo que significa que las empresas no han reducido su parte de inversión en el cuarto trimestre de 2018, y lo que es más tranquilizador, es que la oficina de estadísticas también mencione un crecimiento satisfactorio del empleo del 1% en el cuarto trimestre de 2018 (un aumento de 507k). En general, para el año 2018, la inversión total estaría de media en el 4.4%, una tasa aún muy sólida tras el 4.9% de 2017. La inversión en capital (es decir, maquinaria y equipamiento) registró un crecimiento del 3.6% en 2018, en comparación con el 4.1 % de 2017.

La economía alemana se ha visto afectada por una serie de “one-offs” en la segunda mitad de 2018 y la dinámica subyacente de la economía alemana sigue siendo fuerte. El mercado laboral sigue siendo dinámico, el crecimiento de los salarios reales es fuerte y se espera un estímulo fiscal. 

Dicho esto, no podemos ignorar la inflexión de las encuestas de coyuntura, particularmente en el sector manufacturero. Seguimos creyendo que se producirá un rebote en el primer semestre; sin embargo, nuestras previsiones requieren una mejora en las encuestas en los próximos meses. Los riesgos que pesan sobre Alemania en particular, pero también a nivel mundial en la Eurozona son significativos, a saber, las tensiones comerciales, la desaceleración china y el resultado del Brexit. Seguiremos de cerca la evolución sobre los aranceles entre EE.UU. y la UE, sobre todo el informe del Departamento de Comercio de Estados Unidos sobre las importaciones de automóviles, a priori previsto el 17 de febrero.

La comparación intertrimestral (precio, estacionalidad y ajuste de calendario) revela que las contribuciones positivas proceden principalmente de la demanda interna. La generación bruta de capital fijo, especialmente en la construcción, pero también en maquinaria y equipo, aumentó notablemente en comparación con el tercer trimestre de 2018. Mientras que el gasto en consumo final de los hogares aumentó ligeramente, el gasto en consumo final de las administraciones públicas aumentó notablemente a finales de año. Sin embargo, el desarrollo del comercio exterior no contribuyó positivamente al crecimiento en el cuarto trimestre. Según los cálculos provisionales, las exportaciones e importaciones de bienes y servicios aumentaron casi al mismo ritmo si comparamos entre trimestres.