Allianz GI y Afi presentan una guía para fomentar la adopción de criterios sostenibles en la toma de decisiones de inversión

  • 05-11-2019

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Allianz GI y Afi han presentado la guía práctica “Sostenibilidad y Gestión de Activos”, un documento en el que se contextualiza la evolución de la inversión sostenible, se clarifican los conceptos clave en cuanto a las distintas estrategias y herramientas y se identifican factores cuantitativos determinantes en el binomio rentabilidad-riesgo.

De izquierda a derecha: Carlos Magán (Afi), Úrsula García (finReg360), Marisa Aguilar (Allianz GI) y Emilio Ontiveros (Afi).

La guía nace de la necesidad de identificar los impactos que generará la sostenibilidad en el sector de gestión de activos, que supondrá una transformación estructural de la industria. La financiación de una economía sostenible es uno de los objetivos prioritarios de Europa y el sector privado, a través de los gestores de activos e inversores institucionales, será la piedra angular sobre el que recaiga esta labor.

«Después de leer multitud de informes y estudios en relación con las inversiones sostenibles, no encontrábamos un patrón común que nos ayudara a identificar las diferentes estrategias y herramientas a nuestro alcance, ni su capacidad para satisfacer los objetivos de los inversores, tanto los puramente éticos o morales, como los vinculados con la optimización en la gestión de sus inversiones. Con esta guía, pretendemos contar de forma práctica qué tipos de aproximaciones se pueden realizar para incluir factores de sostenibilidad en el proceso de gestión».

Carlos Magán, Socio de Afi

A lo largo de la guía, se identifican numerosos factores externos que serán palancas clave para dinamizar este cambio, tales como la necesidad de definir un posicionamiento estratégico en esta materia, el cumplimiento de la normativa en desarrollo y la satisfacción de unos inversores cada vez más preocupados por la sostenibilidad. “En una industria tan avanzada y competitiva como esta, esto no será una opción, será una necesidad” afirma Magán.

«La sensibilidad social hacia un crecimiento sostenible está avanzando a pasos agigantados y observamos cómo en Europa los inversores demandan ya que su ahorro pueda canalizarse de manera sostenible. En este sentido, la obtención de ‘rentabilidad ambiental y social’ tendrá cada vez más relevancia y sumará a la rentabilidad financiera, formando parte del deber fiduciario de los gestores de activos».

Marisa Aguilar, Directora General para España de Allianz Global Investors

Sin duda, una de las principales conclusiones de esta guía radica en factores internos – inherentes al proceso de toma de decisiones de inversión-, que identifican y estructuran la información extrafinanciera relacionada con la sostenibilidad (los denominados factores medioambientales, sociales y de gobernanza –ASG-), y que pueden afectar de manera relevante al binomio rentabilidad-riesgo.

Según Marisa Aguilar “la integración de los factores ASG es uno de los avances fundamentales que trae la sostenibilidad a nuestra industria, ya que implica un cambio estructural en nuestra forma de gestionar, más allá de modas o tendencias. Dicha integración mejora la gestión del riesgo, por lo que ningún gestor o inversor debe ignorarla”.

A este aspecto la guía dedica uno de sus capítulos, en el que se desarrolla un análisis cuantitativo de diferentes índices de mercado – desde los tradicionales a los que usan estrategias de inversión socialmente responsables (ISR)- y en el que se demuestra que la aplicación de estrategias sostenibles tiene una influencia clave sobre los riesgos asumidos en las inversiones. Como indica Aguilar, “la integración de información extrafinanciera nos ayuda a optimizar el control de riesgos de nuestras inversiones y aunque esto no se advierte a primera vista en datos como la volatilidad, sí se verifica claramente en la disminución de riesgos extremos, esto es, riesgos de cola”.

Magán concluye que “este es un primer paso para concienciar al sector de la importancia de avanzar en la inclusión de la sostenibilidad en el proceso de gestión de inversiones, modelo de negocio y posicionamiento estratégico; pero todavía queda mucho camino por delante, por lo que será necesario seguir ahondando en esta materia”.