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El apoyo fiscal prestado a nivel mundial por la crisis del Covid-19 se sitúa en los 9 trillones de euros

  • 02-06-2020

  • 3 minutos

En Estados Unidos la demanda de empleo sigue batiendo records con 38,6 millones de personas buscando trabajo en una población activa de 125 millones. Actualmente, el apoyo fiscal prestado a nivel mundial fruto de la respuesta a la crisis del Covid-19 se sitúa alrededor de 9 trillones de euros pero el diseño y la magnitud de las medidas fiscales varían dependiendo de los países. Se han implementado dos tipos de medidas: por un lado estímulos presupuestarios, es decir, gasto, y por otro lado, mecanismos de deuda garantizada para fortalecer el perfil de endeudamiento de las compañías.

Estados Unidos aprobó el mayor estímulo fiscal afectando directamente al PIB. El paquete total, excluyendo las medidas de la Reserva Federal, tiene un tamaño de alrededor del 15% del PIB y está más inclinado hacia el déficit presupuestario.

Asimismo, Alemania e Italia han aprobado un paquete que representa cerca del 35% del PIB pero menos del 5% del déficit presupuestario, dando la mayor parte del apoyo fiscal a través de préstamos garantizados e inyecciones de capital.

Reino Unido y Japón han aprobado paquetes de cerca del 20% del PIB con una combinación entre préstamos garantizados y déficit presupuestario.

Francia y España cuentan con paquetes de rescate de alrededor del 15% del PIB pero, en proporción, Francia presenta un mayor porcentaje de préstamos garantizados y una pequeña parte de déficit presupuestario.

Según los economistas, se espera que los países que eligen un mayor déficit presupuestario y menos préstamos garantizados, tengan una recuperación más rápida en comparación con los países con más préstamos garantizados. Esto se debe a que los préstamos garantizados mantendrán a flote a las compañías pero no sustentan un crecimiento a corto plazo. No obstante, el déficit presupuestario relanzará la economía mucho más rápido. Por lo tanto, es posible que la economía estadounidense tenga una rápida recuperación cuando pase la crisis del Covid-19 en comparación con los países europeos, excluyendo Reino Unido que se sitúa en un punto intermedio.

Además, el comunicado de la creación del fondo europeo de recuperación que tuvo lugar la semana pasada puede tener un papel decisivo en Europa pero el calendario del impulso fiscal sigue siendo incierto.

El mercado crediticio estadounidense

En el mercado crediticio estadounidense han tenido lugar dos eventos muy simbólicos. En primer lugar, el minorista JC Penney se declaró en quiebra; la compañía compartió sus planes para reducir sus 846 tiendas a 600 para mediados de 2021 y Amazon ha mostrado su interés por adquirir algunos o incluso todos sus activos. Por otro lado, Hertz, la empresa de alquiler de coches, podría adherirse al pequeño grupo de emisores que han quebrado antes de pagar un solo cupón de su bono-préstamo. La semana pasada la compañía emitió un comunicado de alerta a sus acreedores advirtiendo que podían verse obligados a declarar la bancarrota. Esta opción dejaría en suspensión su bono de 900 millones de dólares, con un cupón del 6% que se vendió en diciembre, sin haber pagado a sus inversores un solo flujo de caja.

En el mercado de bonos corporativos estadounidense, más de 40 compañías han levantado cerca de 97.000 millones de dólares de deuda este año, en parte, para refinanciar papel comercial. Este número es cercano al máximo histórico de 105.000 millones de dólares prestados en 2008 y 2009 durante la anterior crisis. Esta vez, el levantamiento de deuda se ha producido en un espacio temporal de apenas tres meses. En el caso de la emisión de papel comercial por compañías ha caído a su nivel más bajo desde 2016, demostrando que las compañías estadounidenses han preferido vencimientos a largo plazo para garantizar su propia financiación.

Lo que cabe recalcar es un número importante en relación al mercado high yield que ha crecido en 102.000 millones de dólares solo en 2020 mediante una combinación de nuevas emisiones y por el volumen de fallen angels, un número impresionante por el volumen total de high yield americano.

Congreso Anual del Partido Comunista Chino

En el Congreso Anual del Partido Comunista Chino se ha revisado considerablemente sus planes y objetivos y, por primera vez en muchos años, Pekín ha dejado de lado el objetivo para el PIB para este año y ha abierto la puerta a un déficit presupuestario de más del 3,6% del PIB. Esta cifra es un 2,9% más alta que el año pasado y deja margen para la emisión de más bonos del estado si fuera necesario.

Pekín también ha incrementado su previsión de inflación hasta 3,4% frente a un 3% en 2019, proporcionando más espacio para una política fiscal y monetaria expansionista. Pero estas cifras siguen estando por debajo de lo que otros gobiernos están haciendo y hay una diferencia notable con los gobiernos europeos o el estadounidense porque China no necesita que los paquetes de rescate sean tan amplios como los aprobados en los países occidentales.

Hay que destacar un incremento del 6,6% de los gastos de defensa militar respecto al año pasado, superando ampliamente la previsión de gasto que contemplaba un incremento del 3,8%. Por primera vez, los gastos militares están creciendo mucho más rápido que lo previsto y esto indica un cambio de mentalidad geopolítica y económica mundial que probablemente resultará en una menor globalización y mayor proteccionismo.