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Arbitraje cognitivo, lo último en inteligencia artificial

  • 28-01-2020

  • 2 minutos

El arbitraje cognitivo es una de las últimas novedades en inteligencia artificial (IA) y una de las que ofrece más potencial para el sector de la movilidad. Rob Zeuthen, gestor de Mellon, parte de BNY Mellon Investment Management, analiza qué pueden esperar los inversores de esta nueva tecnología.

Los avances tecnológicos han hecho que el mundo esté cada vez más interconectado gracias, en parte, a los dispositivos y servicios de terceros conocidos como asistentes virtuales. Estos asistentes nos ayudan a llevar a cabo las tareas diarias, mejorando la productividad personal y familiar. Cada vez más gente utiliza estos asistentes en casa, en el coche y en el teléfono, para hacer frente al creciente número de responsabilidades.

Arbitraje cognitivo: lo último en inteligencia artificial

Sin embargo, puede resultar difícil determinar qué asistente conviene usar para completar cada tarea. Aquí es donde entra en juego el arbitraje cognitivo, una nueva capacidad de la IA que conecta entre sí distintos asistentes con el objetivo de llevar a cabo distintas tareas de manera fluida. La competencia entre las distintas soluciones de arbitraje cognitivo se ha intensificado en el sector del automóvil como respuesta a la demanda de simplificación por parte de los consumidores.

«Estamos todos más ocupados que nunca y los consumidores exigen soluciones que les ayuden a resolver sus problemas de forma más sencilla y eficiente. Esta tecnología podría conducir a una profunda transformación del sistema de transporte y vemos enormes oportunidades en este ámbito».

Rob Zeuthen, gestor de carteras senior en Mellon

En los coches, el arbitraje cognitivo permitirá que los usuarios controlen por voz tanto las funciones internas del vehículo como aplicaciones de terceros conectadas. Esta funcionalidad consta de dos elementos: integración y conexión. Gracias a las capacidades integradas, los usuarios podrán controlar por voz elementos del vehículo como el aire acondicionado, las ventanillas y los limpiaparabrisas. Por su parte, las capacidades conectadas permitirán controlar factores externos, como localizar el restaurante más cercano o pedirle al asistente virtual doméstico que haga un pedido. Una compañía tecnológica ya ha firmado acuerdos con dos grandes fabricantes de automóviles para integrar capacidades de arbitraje cognitivo que vendrán de serie en algunos modelos. No obstante, Zeuthen aclara que al principio estas capacidades serán limitadas, ya que no podrán controlar funciones del vehículo y solo estarán disponibles para ciertos sistemas operativos.

Aunque el arbitraje cognitivo acaba de llegar al mercado, se espera que aumente considerablemente en los próximos años. Según algunas estimaciones, el mercado mundial de automóviles conectados crecerá más de un 250% de aquí a 2025.1

«Hoy en día, todo se hace sobre la marcha. La gente tiene más responsabilidades pero el mismo tiempo. Junto con los vehículos autónomos, el arbitraje cognitivo podría revolucionar nuestra forma de llevar a cabo las tareas diarias. Si lo combinamos con movilidad aérea, podríamos encontrarnos ante una realidad parecida a la de la película Regreso al futuro. Pero dejemos eso para otro día».

Rob Zeuthen, gestor de carteras senior en Mellon