Asesor del mes – Juan María Soler de Avanza Capital

  • 26-11-2018

  • 4 minutos

Os presentamos a Juan María Soler, socio y director de inversiones en Avanza Capital Family Office, puesto desde el cuál realizan un servicio de asesoramiento financiero y corporativo integral focalizado en inversores y, sobre todo, en las familias empresarias de la Región.

Soler cuenta con más de quince años de experiencia en mercados financieros tanto en gestión de sicavs como en asesoramiento financiero de grandes patrimonios y family offices. Constituyó la primera Empresa de Asesoramiento Financiero (EAF) autorizada por la CNMV en la Región de Murcia.

Juan María Soler es licenciado en Economía por la Universidad de Murcia y la Manchester Metropolitan University, MBA por el IE Business School y Master en Banca y Finanzas por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Profesor de Finanzas en la Universidad de Murcia, es muy activo en instituciones como la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) de la Región de Murcia dentro de su Junta Ejecutiva.

¿Por qué optaste por dedicarte al mundo del asesoramiento financiero?

Dentro de los motivos que me hicieron decantarme por el asesoramiento financiero:

Por un lado, por mi trayectoria profesional de más de quince años dentro de los mercados financieros. Por otro lado, por esa percepción de que “servicio de asesoramiento” ofrecido a los ahorradores e inversores ha estado más enfocado a producto que a servicio, habiendo un claro conflicto de intereses que iba en detrimento del cliente.

En el asesoramiento, para poder hacer ese “traje a medida” al inversor los intereses del asesor tienen que estar siempre alineados con los del cliente.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo? ¿Y lo que menos?

La parte que más me gusta de mi trabajo es la libertad que tengo a la hora de buscar y elegir las inversiones que recomiendo a mis clientes. Eso hace que la relación asesor-cliente sea más “sana” ya que te conviertes en ese “médico especialista” de sus inversiones donde se crea una relación de confianza importante.

Por otro lado, el ofrecer servicio de Multi-Family Office también nos permite dar un servicio integral al cliente no sólo de sus finanzas sino también de su empresa, como pueden ser temas tan delicados como la financiación o llevar a cabo procesos de venta o estructuración de capital.

Lo que menos gusta de este trabajo es que es inevitable tener periodos de pérdidas los cuáles no son de agrado, sobre todo para el inversor. Son los periodos donde la carga de trabajo se incrementa porque no sólo hay que “conducir” por curvas, sino que también hay que transmitir al cliente esa tranquilidad y dejar claro que “el coche está bajo control”. El proceso de inversión es un camino de largo plazo donde el 90% del rendimiento de la inversión se da en el 2%-7% del tiempo. Por tanto, es inevitable pasar periodos de incertidumbre.

¿Cuál crees que es el ambiente de trabajo ideal?

El ambiente de trabajo ideal es aquel donde todo lo que se hace es buscar lo mejor para el equipo. Para ello tiene que primar la transparencia y el ser capaz de comprender las situaciones e inquietudes del compañero.

¿Cuáles son tus aficiones?

Me encanta el deporte al aire libre, siendo el ciclismo, tanto de carretera como de montaña, mi principal afición. También disfruto yendo de viaje y de excursión a la montaña con mi familia y amigos.

¿Qué características piensas que debe tener un buen asesor?

La primera característica es la de conocer no sólo las necesidades del cliente, sino cómo esa inversión se adapta a su persona. No podemos olvidar que la “psicología de la inversión” es algo muy importante. Hay muchas “Trampas de Comportamiento” que tenemos que tratar de mitigar en el proceso inversor.

Por otro lado, hay que estar en un proceso constante de estudio y análisis de vehículos de inversión o productos financieros buscando las piezas que mejor encajen en ese “Puzzle” que constituye la cartera de inversión del cliente.

Tras año de políticas de tipos de interés en mínimos, parece que se vislumbra el final de esta situación. ¿Qué implicaciones tendrá para el ahorro de los inversores?

En un escenario de subida de tipos hay que estar muy atentos a la duración de la parte de renta fija de la cartera para que las subidas tengan las mínimas mermas. Habrá que buscar alternativas como podrían ser los bonos flotantes o bonos ligados a la inflación, bien sea de forma directa o a través de fondos de inversión, por ejemplo. El efecto en la renta variable debería tener un efecto positivo siempre y cuando sea una subida normalizada de tipos. De todos modos, estas subidas no se prevé que sean inminentes.

2018, año en el que la volatilidad está siendo la protagonista. ¿Cómo han reaccionado los inversores? ¿Y vosotros?

La reacción de los inversores ante escenarios de volatilidad no suele ser positivo al tratarse de situaciones que dificultan el control de las inversiones. En nuestro caso tratamos de no dar “volantazos” y amoldar las carteras a estas situaciones.

De cara a 2019: ¿Cómo deben orientar los inversores sus carteras? ¿Alguna recomendación de fondos?

El inversor tiene que tener una orientación que vaya más allá del 2019 y, por tanto, establecer una estrategia de inversión de largo plazo que sea idónea con sus condiciones particulares. Una vez establecida dicha estrategia hay que evitar “perder de vista la bola, pero a su vez hay que mantenerse flexible”.

Por último, hay que tratar de constituir una cartera “global” a nivel de zonas geográficas y que tenga “amplitud” en la gama de activos financieros que permitan mitigar la volatilidad de los mercados.

Dentro de los fondos de inversión tenemos preferencia por los de renta variable con esa vocación global focalizado en temáticas estructurales como puede ser la agricultura, el agua y todo lo relacionado con inversión sostenible y de impacto. Tampoco perdemos de vista los “fondos boutique” que han demostrado rentabilidades consistentes y claras estrategias de inversión.

En la parte de renta fija seríamos muy cautelosos buscando fondos poco sensibles a la subida de tipos y con estrategia de selección de bonos, es decir, buscando valor en la renta fija.