Un Banco de Japón más acomodaticio, pero la relajación monetaria suplementaria no será inminente

  • 01-08-2019

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La reunión del Comité de política monetaria del Banco de Japón (BoJ) tuvo lugar el 29 y 30 de julio. La institución decidió, con 7 votos a favor y 2 en contra, mantener sin cambios su política monetaria actual, especialmente en lo relativo al programa de compras de activos fijos de 80 trillones de yenes al año, su objetivo de tipos a corto en el -0,1%, así como el objetivo de rendimiento de los bonos gubernamentales a 10 años en niveles cero (con una horquilla de fluctuaciones de +/- 10 puntos básicos). En paralelo, el Comité también reafirmó su compromiso a la hora de mantener los tipos en sus niveles actuales “durante un periodo de tiempo prolongado, al menos hasta la primavera de 2020”.

Por otro lado, surge una novedad. El BoJ se ha mostrado más acomodaticio, explicando en su comunicado que “no dudarán a la hora de implementar nuevas medidas de relajación monetaria si la realización de su objetivo de inflación se ve puesta en compromiso”.

Estos elementos no constituyen una sorpresa para nosotros y nuestro escenario se ve reforzado:

1. Sobre el statu quo: el BoJ tiene razones más que de sobra para mantener sus dispositivos monetarios en modo ultra acomodaticio y por un periodo prolongado, incluso más allá de la primavera de 2020. Las perspectivas de crecimiento de precios son claramente desfavorables. La producción industrial sigue viviendo una contracción en Junio (ver gráfico) mientras que las inquietudes van en aumento en lo relativo al impacto de la ralentización de la demanda a nivel global a nivel exportaciones así como sobre una segunda subida del IVA en Octubre próximo y su impacto en la demanda doméstica.

Fuente: Groupama AM

Asimismo, las anticipaciones de inflación siguen bajas, ligeramente superiores al 1% a 5 años (ver gráfico). El BoJ en este sentido ha ajustado levemente a la baja sus proyecciones de inflación (sin contar productos alimentarios) en una décima para 2019 y 2020 hasta el 1% y 1,4% respectivamente manteniendo unas perspectivas en torno al 1,6% cara a 2021.

Fuente: Groupama AM

2. Sobre la posibilidad de amplificación de las medidas monetarias actuales: nuestro punto de vista se mantiene sin cambios. Ya habíamos tratado el (posible) próximo movimiento del BoJ en forma de relajación suplementaria de sus políticas monetarias. La degradación de la coyuntura así como la lentitud en lo relativo al objetivo de inflación ya justificaban en un primer lugar esta decisión. En la actualidad, otro argumento de importancia da la cara: las perspectivas de bajadas de tipos en EE.UU. y la revalorización del Yen. Todo esto no se traduce necesariamente en ajustes inminentes por parte de los banqueros centrales nipones. Es cierto que hay riesgos importantes que pesan sobre la economía y algunos que vendrán (especialmente el relativo al IVA). En este sentido, es primordial que el Banco de Japón adopte un enfoque prudente, tome su tiempo a la hora de evaluar medidas e impactos, y de forma especial en un contexto donde los márgenes de maniobra son extremadamente limitados (pocas herramientas acomodaticias disponibles, riesgos financieros ligados a la degradación de márgenes bancarios debido a los bajos tipos).