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El BCE entra en «modo de espera». Primeras reacciones de las gestoras

  • 16-07-2020

  • 5 minutos

El BCE ha optado por dejar intactos sus instrumentos de política monetaria en la reunión de este jueves. Christine Lagarde ha asegurado que todas las medidas llevadas a cabo son «efectivas, adecuadas y están funcionando» para la recuperación de la eurozona. La presidenta del BCE prefiere esperar y ver qué ocurre este fin de semana en la cumbre que celebran los líderes de la Unión Europea.

Christina Lagarde, presidenta del BCE

Paul Diggle, Economista Senior de Aberdeen Standard Investments

Hoy no se han producido cambios en las principales palancas de la política monetaria del BCE, tal y como se esperaba. El BCE está satisfecho por ahora con la extraordinaria relajación que ya ha puesto en marcha, y se siente especialmente motivado por la adopción de su programa de préstamos bancarios TLTRO, que está ayudando a evitar cualquier tensión en la financiación bancaria. Se espera que durante la rueda de prensa posterior, la presidenta de la autoridad monetaria europea, Christine Lagarde, mantenga la línea de que el repunte de los datos macro es alentador, pero la política monetaria tendrá que seguir siendo extremadamente solidaria durante mucho tiempo, y los líderes políticos deberían unirse e impulsar el Fondo de Recuperación de la UE en la cumbre de este fin de semana.

Anna Stupnytska, economista global de Fidelity International

Como se esperaba, el BCE no anunció ninguna novedad en su política monetaria en su reunión de julio. El estado de los mercados y la economía no requieren nuevas acciones en estos momentos. Las contundentes medidas tomadas hasta ahora han ayudado a relajar las condiciones financieras desde el apogeo de la crisis en marzo. El Consejo de Gobierno ha dotado a los programas actuales de una gran flexibilidad y, en caso necesario, parece disponer de un adecuado margen de maniobra, habida cuenta de las necesidades de financiación de los gobiernos para luchar contra las consecuencias de la pandemia. Además, el virus parece estar bien controlado por ahora y las tendencias de movilidad han continuado con su trayectoria alcista, a pesar de las medidas selectivas de confinamiento instauradas recientemente. Los indicadores de alta frecuencia sugieren que la actividad de la zona euro sigue acelerando, aunque la cautela de los consumidores y la debilidad de la demanda externa plantean importantes dificultades para la recuperación a partir de ahora.

Dado que persiste la incertidumbre en múltiples ámbitos, como la evolución del virus, el carácter temporal o permanente del daño económico y la efectividad de las intervenciones de las autoridades, es obvio que el rumbo que tome el BCE dependerá mucho de cómo se resuelva dicha incertidumbre con el paso del tiempo. A medida que se vaya conociendo más información durante las próximas semanas y meses, el Consejo de Gobierno estará en mejor posición para juzgar qué ayudas adicionales podría necesitar la economía. A este respecto, se podrían tomar nuevas medidas en septiembre o diciembre.

Ahora que el BCE ha entrado en el modo de esperar acontecimientos para lo que queda de verano, la atención se desplazará hacia el fondo de recuperación y el presupuesto a largo plazo. La cumbre de esta semana podría no deparar un acuerdo definitivo todavía, pero cualquier avance en los asuntos más espinosos, como la gobernanza y la condicionalidad, enviaría una señal clara sobre las perspectivas de dar un paso adelante en un futuro cercano.

Martin Pohl, Economista para la CEE de GENERALI Investment 

Tras la audaz acción política de los últimos meses, el BCE no ha definido nuevas intervenciones en su reunión del 16 de julio. Si bien esto estuvo en línea con las expectativas, el Consejo de Gobierno (GC) continuó enfatizando la necesidad de un fuerte apoyo político. Antes de la reunión, algunos miembros del CG (Knot, Schnabel) sugirieron que el BCE podría dejar sin utilizar algunos de los fondos del Programa de adquisiciones de emergencia para casos de pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) si la economía evolucionaba mejor de lo previsto.

Estas especulaciones fueron matizadas por la presidenta Lagarde, que afirmó que se necesitaría una «significativa sorpresa al alza» para no agotar la totalidad de los más de 1,35 billones de euros. Seguimos esperando una aplicación completa del PEPP y vemos más bien el riesgo de una extensión en tiempo y/o volumen.

Dicho esto, la política fiscal tendrá que ser más activa. Lagarde declaró que las garantías del gobierno y los planes de empleo a corto plazo se extenderán más allá del otoño. Además, instó a los líderes europeos a llegar a un acuerdo sobre el Fondo de Recuperación.

En nuestro escenario de una economía de la zona euro en recuperación y un acuerdo sobre el Fondo de Recuperación, no se prevén cambios radicales en la política monetaria y esperamos que el BCE mantenga una postura muy acomodaticia.

Oliver Blackbourn, gestor de fondos Multiactivo en Janus Hendersson Investors

El Banco Central Europeo se mantiene cerca de los límites de lo que puede hacer para apoyar de manera significativa las economías de Europa a través de innovaciones en la política monetaria. El impacto real en Europa va a venir de las decisiones que se tomen sobre la escala y el alcance del Fondo de Recuperación de la UE propuesto cuando los líderes políticos se enfrenten en los próximos días. Un rápido acuerdo sobre un paquete de apoyo de gran envergadura haría mucho más por la economía de la eurozona de lo que el BCE puede lograr ahora. Es probable que el BCE sólo mantenga un rumbo firme a partir de aquí, impulsando el nivel de compras de activos como considere oportuno.

Es probable que sólo haya habido un inconveniente para el BCE en esta reunión. La institución opera bajo el conocimiento de que un paso en falso podría hacer que los rendimientos de los bonos del gobierno italiano subieran más, poniendo en duda nuevamente la viabilidad a largo plazo de Italia dentro de la Eurozona. Por lo tanto, todas las miradas están fijas en las asignaciones de los países de sus programas de compra de activos, más recientemente el Programa de Compras de Emergencia para Pandemias, ya que una reducción en las compras de la deuda italiana podría crear problemas para un país con su considerable carga de deuda. Al final, la declaración contenía poca información nueva sobre esto, y los rendimientos de la deuda soberana italiana fueron marginalmente más bajos después del anuncio. El euro recuperó terreno, pero los mercados de valores no cambiaron mucho tras la decisión.

Peter Allen Goves, European Interest Rate Strategist, MFS IM

Lagarde fue contundente en su lenguaje que el BCE está listo para abordar la fragmentación del mercado. La flexibilidad del PEPP había sido deliberadamente utilizada para mitigar cualquier endurecimiento de las condiciones financieras y Lagarde esbozó varias métricas por las cuales el BCE evaluó esto.

Lagarde hizo un comentario interesante que esperaba o suponía que el Fondo de Recuperación se produjera. Esto añade fuerza a la idea de que, aunque no es sorprendente que existan diferencias entre los Estados miembros de la UE, en última instancia el Fondo de Recuperación se materializará en algún momento. Dijo que los dirigentes de la UE eran muy conscientes de la importancia de no perder el tiempo y acogieron con beneplácito los esfuerzos «ambiciosos» y «coordinados».

El cobijo del BCE va a estar con nosotros durante bastante tiempo. La determinación de abordar el riesgo de fragmentación del mercado es importante y ayuda no sólo a mantener bajos los diferenciales de los bonos del gobierno, sino también a reducir la volatilidad. En nuestra opinión, es probable que este sea el contexto del mercado en el futuro inmediato.