Benjamin Melman (Edmond de Rothschild AM): «Es hora de tomar beneficios y ser extremadamente cauteloso»

  • 29-08-2019

  • 2 minutos

Benjamin Melman, CIO de Edmond de Rothschild AM (EdRAM), ha compartido su visión del mercado y los últimos movimientos que ha hecho en cartera. En su opinión, es hora de tomar beneficios y extremar la cautela.

Benjamin Melman, CIO de Edmond de Rothschild AM (EdRAM), ha compartido su visión del mercado y los últimos movimientos que ha hecho en cartera. En su opinión, es hora de tomar beneficios y extremar la cautela.

Recordamos que ya habíamos reducido la exposición a la renta variable europea en nuestras carteras el 2 de agosto tras la decisión de la FED de volver a una posición más neutral y menos proactiva, así como a los crecientes riesgos políticos vinculados a un Brexit duro y a las nuevas elecciones en Italia.

Vendimos más acciones porque:

La inversión de la curva de tipos de EE.UU. es preocupante, ya que debería haber vuelto a la normalidad después de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto de la FED (FOMC), sobre todo si nos fijamos en el extremo corto de la curva. No es razonable que los mercados sigan esperando un recorte de tipos de 100 puntos básicos ahora que la Reserva Federal está emitiendo señales prácticamente neutrales. La inversión de la curva siempre ha sido un indicador avanzado y fiable de una recesión económica.

Los últimos datos chinos y alemanes sugieren que la situación económica se está deteriorando. La desaceleración no es sorprendente, ya que Pekín ya ha reducido las previsiones de crecimiento al 6%. Dados los desequilibrios derivados de los anteriores planes de estímulo, Pekín acompaña ahora la ralentización al impedírsele adoptar una política más expansionista o, al menos, está guardando algo de munición que poder utilizar en caso de que el crecimiento sufra un golpe mayor. También podría estar en juego un plan de estímulo en Alemania, donde el PIB se contrajo en el segundo trimestre. Sin duda, Berlín dispone de un amplio margen de maniobra, pero, una vez más, las presiones políticas implican que no debemos esperar nada más radical que las medidas diseñadas para acompañar o limitar la ralentización.

En lo que va de año, los mercados de renta variable han registrado, en general, una clase de rentabilidad que normalmente sería impensable en medio de una desaceleración de los beneficios empresariales, un ciclo económico cada vez más frágil y un entorno político que se ha vuelto tan arriesgado que los niveles de confianza de las empresas a nivel mundial se han visto erosionados.

En nuestra opinión, esta rentabilidad se debe en su totalidad al giro que han dado a sus políticas monetarias los bancos centrales entre el cuarto trimestre de 2018 y la última reunión del FOMC.

Hay que tener en cuenta que la Reserva Federal está tratando de ser menos proactiva y más reactiva, es decir, más neutral. También cabe señalar que la política monetaria suele tener un impacto muy importante en los mercados en los momentos decisivos y luego tiende a desvanecerse. Creemos que ya hemos visto la mayor parte del avance del mercado orquestado por los bancos centrales y que el entorno se está deteriorando. Es hora de tomar beneficios y de ser extremadamente cautelosos.

Decidimos recortar la renta variable estadounidense tras el repunte del 13 de agosto, aumentando en un punto nuestra posición de infraponderación en renta variable.