Bonos en euros del segmento mid-yield: calibre su foco en busca de retornos estables en renta fija

  • 30-08-2019

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Usted ha llegado hasta aquí, a esta página, como resultado de una decisión que ha tomado. De hecho, usted tomará alrededor de 35.000 decisiones hoy, o, lo que es lo mismo, una decisión cada dos segundos. Según los estudios realizados en la Cornell University, dedicados solo a la alimentación, usted tomará más de 200 decisiones en un día: que aproveche o en Guete, como decimos en Zúrich. Naturalmente, las decisiones que tomamos tienen consecuencias y a veces lo que hay en juego es bastante más serio que decidir si ponemos sal o no a la comida.

Cuando debemos elegir entre distintas opciones, el factor determinante es la información. Sean datos, la experiencia personal o la opinión de otros, la información siempre desempeña el papel principal. Para nosotros los humanos, la forma de procesar esa información es el resultado de la evolución. Sin embargo, cuando se trata de invertir, nos guiamos por una sola inclinación natural que, a menudo, resulta perjudicial para los retornos: la heurística de disponibilidad.

Heurística de disponibilidad es la expresión que utilizamos para referirnos a la tendencia a dar más importancia a la información reciente y próxima. Este rasgo resultaba útil cuando vivíamos en plena naturaleza con otros depredadores. Si te encontrabas con un león, sabías de inmediato que salir de esa situación te permitiría seguir con vida. En esa situación, a vida o muerte, reaccionar siguiendo la información más reciente tenía la mejor de las recompensas: la supervivencia.

Hoy las cosas son diferentes en un mundo de tuits instantáneos y ciclos hipercargados de información. La información más reciente es, a menudo, en el mejor de los casos, incompleta y, en el peor, incorrecta. El universo de la renta fija es un lugar que recompensa a los inversores que basan sus decisiones en datos, información y hechos fundamentales, no en ciclos de noticias negativas y tuits. Por ese motivo, los inversores, en su búsqueda de rentabilidad, en lugar de guiarse por lo que tienen sin más ante ellos, deben tomar los prismáticos y buscar más lejos y con más detalle de lo que permite el ojo desnudo.

Una fuente de retornos estables

Sigue con nosotros el entorno de rentabilidad negativa y nuestro mensaje, algunos años después, sigue siendo el mismo: estamos viviendo una época de tipos de interés bajos debido a la introducción de los smart phones. No se trata de una fase que acabará llevándonos a la siguiente, como la primera al verano, sino, más bien, una revolución de larga duración. En ese entorno, los bonos corporativos, especialmente del segmento mid-yield, ofrecen a los inversores una rentabilidad atractiva en comparación con la deuda pública.

La política, los bancos centrales, el estado de ánimo de los mercados y las noticias de cada día estrechan o amplían los diferenciales, pero, como muestra la evidencia, este efecto es solo marginal para el inversor a largo plazo. Incluso la crisis financiera mundial y la de la zona euro en 2013 resultan apenas parpadeos en la rentabilidad total de los bonos mid-yield a lo largo de los últimos 24 años. Y esto se debe a un solo y específico factor: los cupones (ver el cuadro).

Numerosos inversores se centran en predecir los movimientos de los tipos de interés para decidir en qué bonos invertir, pero no es suficiente. En nuestra opinión, lo que los inversores deben buscar son bonos mid-yield que les compensen por el riesgo que asumen. Es decir, para inversores a largo plazo, a menudo significa comprar los valores que más han perdido (buying the dip). La evidencia histórica, aunque no es garantía de rendimientos futuros, muestra que una buena selección de crédito y aplicar una estrategia carry de diferenciales han proporcionado retornos estables con bajo nivel de riesgo.

La migración de calificaciones ofrece oportunidades

La ventaja excepcional de nuestro enfoque, además del importante foco en el segmento mid-yield, es el 20% de espacio de inversión en valores BB, por debajo del grado de inversión (ver el cuadro), que nos permite capturar el estrechamiento de diferenciales de posibles estrellas en auge en una fase temprana.

Cada año, cerca del 7% de los bonos con calificación BB sube en su calificación crediticia hasta BBB (grado de inversión y mid yield). Invirtiendo en estas “estrellas en auge” antes de la mejora de su calificación, los inversores reciben, de media, un estrechamiento en el diferencial de alrededor de 100 pb. Además, la cesta BB despierta un interés especial entre los buscadores de rentabilidad ya que, por un lado actúa como puerto seguro para los inversores en bonos de alta rentabilidad en los momentos de volatilidad del mercado y, por otro, sus diferenciales se comportan mejor que los de bonos BBB superiores.

Nuestro fondo Vontobel Fund – EUR Corporate Bond Mid Yield ofrece a los inversores un canal de entrada al segmento mid-yield con la oportunidad de beneficiarse de la migración de calificaciones. Dentro de los valores con calificación inferior a grado de inversión, solo invertimos en la cesta BB, con un máximo del 20% de la cartera (ver cuadro). Siempre hemos permanecido fieles a nuestra creencia de que tenemos la capacidad fundamental de seleccionar bonos corporativos cuando la prima del diferencial compensa de sobra los riesgos de crédito asumidos. Ofreciendo, por tanto, retornos a nuestros inversores.

Cómo escogemos los bonos adecuados

Creemos que el mercado de crédito es lento en reaccionar a las nuevas tendencias que ofrecen oportunidades para inversores como nosotros, que tomamos los prismáticos y buscamos lejos el crédito adecuado.

Generamos retornos construyendo una cartera diversificada con selección de bonos de alta convicción, mejorada por una distribución activa de segmentos dependiendo del entorno de riesgo existente en cada momento. Para ello utilizamos un enfoque exhaustivo top-down / bottom-up. El universo de inversión en el segmento mid-yield tiene alrededor de 3.000 emisiones que, con nuestro proceso, se reducen a 250 en la fase de construcción de la cartera (ver cuadro).

Invertir con confianza

Un inversor puede elegir tomar sus decisiones de inversión basándose en la actualidad más inmediata, como el comportamiento caprichoso de un presidente tuitero. Pero, si miramos más allá con nuestros prismáticos, podemos ver que nos encontramos en una época de tipos de interés bajos. La digitalización seguirá manteniendo controlada la inflación, comprimiendo precios y salarios, y mientras no veamos repuntar la tasa de inflación, los bancos centrales seguirán con sus políticas expansivas. Todo ello significa que, mientras que los mercados seguirán arriba y abajo, el sector mid-yield en euros seguirá haciendo lo que lleva varias décadas haciendo, en los tiempos buenos y los malos: proporcionar retornos por encima del mercado para aquellos que invierten en él.