Brexit: ¿se avecina otra ampliación del artículo 50?

  • 01-10-2019

  • 3 minutos

Brexit: ¿se avecina otra ampliación del artículo 50?Brexit: ¿se avecina otra ampliación del artículo 50?

Es más probable que el Reino Unido solicite otra prórroga del plazo para negociar un acuerdo de salida con la UE, que salir sin él, ya que el Gobierno británico tiene previsto presentar nuevas propuestas a la UE tras la conferencia del Partido Conservador de esta semana. La incertidumbre sobre el Brexit sigue debilitando el sentimiento empresarial de Reino Unido y ha costado a la economía británica más del 1% del PIB desde el referéndum de 2016, según nuestras estimaciones.

El Tribunal Supremo de Reino Unido anuló la prórroga del Parlamento del Reino Unido la semana pasada, sólo dos semanas después de la entrada en vigor de la suspensión del Parlamento. Aunque la suspensión del Parlamento puede haber aumentado ligeramente la posición negociadora de Reino Unido con la UE durante, el regreso de los diputados británicos a la Cámara de los Comunes respalda nuestra opinión de que es improbable que se produzca un Brexit sin acuerdo el 31 de octubre.

Brexit: se avecina otra ampliación del artículo 50 antes del 31 de octubre

En cambio, el Gobierno británico necesitará muy probablemente otra ampliación del artículo 50 antes del 31 de octubre, cuya duración exacta dependerá de las discusiones parlamentarias internas y de las negociaciones entre el Reino Unido y la UE. La Ley Benn, la legislación destinada a detener un “Brexit sin acuerdo”, aprobada a principios de este mes, obliga al primer ministro británico a solicitar un tercer aplazamiento si antes del 19 de octubre Boris Johnson no ha conseguido obtener la aprobación parlamentaria para un acuerdo de retirada ni el consentimiento para una salida sin acuerdo. La Ley Benn obliga a una solicitud de prórroga hasta el 31 de enero de 2020, a menos que el Parlamento dé su consentimiento a una fecha alternativa. Sin embargo, el equipo del primer ministro ha hablado sobre la posibilidad de explorar de rutas alrededor de la ley.

En este momento, el primer ministro está atrapado entre la espada y la pared. Al carecer de una mayoría parlamentaria, Johnson no puede conseguir un acuerdo sobre el Brexit a través de una votación parlamentaria, ni obtener el derecho a marcharse sin un acuerdo o desencadenar elecciones anticipadas.

A menos que se produzcan cambios significativos en las negociaciones con la UE -sobre todo en torno a la barrera de contención irlandesa- para facilitar un acuerdo que pueda aprobarse en el Parlamento, la única vía para salir del estancamiento podría ser la celebración de elecciones anticipadas. Esto podría requerir, como prevemos, una extensión del Artículo 50. En este paso, el primer ministro tiene la opción de dimitir si no pierde un voto de confianza parlamentario.

En Scope hemos mantenido nuestra opinión de que lo más probable es que las elecciones generales se celebren después del 1 de noviembre (es decir, después de una tercera prórroga del plazo de salida), en gran medida porque el Partido Laborista de la oposición no está dispuesto a respaldar unas elecciones hasta que un Brexit sin acuerdo se haya retirado firmemente de la mesa.

Incluso aunque el Reino Unido lograra un “nuevo acuerdo” con la UE y éste fuera aprobado, con bastante optimismo, en el Parlamento británico antes del 31 de octubre, podría ser necesaria una ampliación del artículo 50 en este escenario, aunque sólo sea para aprobar los estatutos legislativos necesarios que garanticen la salida sin problemas de Reino Unido de la UE.

En Scope creemos que puede haber finalmente un Brexit blando después de la(s) prórroga(s) del Artículo 50 y/o los acuerdos transitorios posteriores al Brexit. En segundo lugar, hemos considerado un “Breversal” -una eventual revocación del Brexit- como el segundo resultado más probable.

Un escenario de elecciones anticipadas podría facilitar una eventual salida ordenada de la UE con un acuerdo de retirada, incluso en el escenario en el que los conservadores son capaces de reforzar su presencia parlamentaria en las elecciones. Sin embargo, las elecciones son arriesgadas, ya que es posible un resultado alternativo de un gobierno de unidad nacional compuesto por grupos como los laboristas, los nacionalistas escoceses y demócratas liberales, lo que podría conducir a un segundo referéndum.

La incertidumbre sobre el Brexit sigue afectando a la economía británica. En septiembre, el sentimiento empresarial alcanzó sus niveles más bajos desde 2011. En Scope prevemos un crecimiento de sólo el 1,3% este año y el 1,1% en 2020.

Los déficits fiscales y de cuenta corriente de Reino Unido también se han deteriorado recientemente, y además el Gobierno ha prometido más fondos de «garantía» del Brexit, por valor de 16.600 millones de libras esterlinas. Sin embargo, el estatus de la moneda de reserva de la libra esterlina, a través de su participación del 4,5% en las reservas globales asignadas (a partir del primer trimestre de 2019), ha permanecido prácticamente inalterado desde el referéndum, lo que garantiza la resistencia continuada de Reino Unido a los choques externos.

La próxima revisión programada de la calificación soberana de Reino Unido, actualmente en “AA/Negativa” es el 22 de noviembre.