Rechazo al Brexit: ¿qué opinan las gestoras?

  • 15-01-2019

  • 22 minutos

Tal como lo vivimos en junio de 2016, la incertidumbre del Brexit se deja sentir de nuevo en los mercados en lo que parece un triste final para Theresa May y la salida de Reino Unido de la Unión Europea ya que ayer martes 15 de enero se realizó a las 20:00 horas la votación en el Parlamento británico con 432 votos en contra y 202 a favor. Más de un tercio de los diputados conservadores han rechazado el acuerdo de salida de la UE negociado por el Gobierno de Theresa May. El resultado pone en cuestión el calendario del Brexit, que prevé completar la salida el 29 de marzo.

Conocemos de mano de las gestoras de fondos internacionales la opinión, las consecuencias y la reacción para los mercados financieros sobre un No Brexit:

La jornada de ayer no aclaró la situación sobre el Brexit, Stephanie Kelly – Economista Política de Aberdeen Standard Investments

La de ayer nunca fue una jornada de claridad sobre el Brexit. Pero el margen de la derrota de Theresa May y el llamamiento a una moción de censura son importantes para los mercados a corto plazo. Por un lado, la moción de censura conduce a los mercados hacia la posibilidad de una posición más suave del Partido Laborista sobre el Brexit, que apoyaría a la libra esterlina, pero los inversores también se van a preocupar por las políticas más controvertidas del Partido Laborista, como la nacionalización.

Las elecciones tienden a causar ventas en los mercados porque son eventos inherentemente inciertos, pero la situación en el Reino Unido es más compleja que una simple votación. Esperaría una libra esterlina volátil hasta que se conozca el resultado de la moción de censura. Con el DUP (Partido Democrático Unionista norirlandés) diciendo que apoyarán a los conservadores, la moción está muerta a menos que haya una gran rebelión dentro del partido conservador.

Si May gana la moción de censura, vamos a estar esencialmente en el mismo lugar, como si la votación hubiera tenido lugar hace cuatro semanas, pero con un plazo más ajustado hasta el final de plazo del Artículo 50. Los mercados estarán agitados en los próximos días, pero vale la pena recordar que nada fundamental ha cambiado anoche. Lo más sabio que pueden hacer los inversores a corto plazo es nada.

BREXIT: Salida del paso hacia la próxima votación parlamentaria

Evolución y escenarios futuros: El flujo de noticias relacionadas con el Brexit desde el acuerdo entre el Reino Unido y la UE el 25 de noviembre de 2018 ha sido bastante intenso. En nuestra opinión, ha aumentado ligeramente la probabilidad de que el Reino Unido permanezca en la UE más allá de marzo de 2019, lo que prolonga la incertidumbre sobre cómo (e incluso si) se producirá el Brexit. No obstante, nuestro escenario más probable sigue siendo que se alcance el plazo con un acuerdo ratificado (60% de probabilidad). Nótese que esta probabilidad cubre diferentes acuerdos al recientemente tomado entre el Reino Unido y la UE (siempre que conduzcan a un período de transición durante el cual el Reino Unido seguirá formando parte del mercado único europeo) y a vías potencialmente muy difíciles para acordar la ratificación, que sólo se producirían tras episodios importantes de incertidumbre y tensión.

Visiones de inversión: En cuanto a los mercados, por el momento, continúan cotizando de alguna forma un escenario de débil salida del paso. Dado que las incertidumbres en torno a los resultados de Brexit siguen siendo elevadas, es probable que la libra esterlina siga bajo presión, con algunos riesgos a la baja (especialmente frente al yen japonés), dada la creciente probabilidad de que no se llegue a ningún acuerdo. Volveríamos a una visión más neutral en una fase de excesivo pesimismo del mercado. En renta fija, nuestra visión de la duración gira en torno a la neutralidad, dadas las dos fuerzas contradictorias en juego: la excesiva valoración con respecto a los rendimientos reales a 10 años (ahora a -2,15%); y la revisión a la baja de las perspectivas de crecimiento económico, que ha llevado a un Banco de Inglaterra más dovish. Creemos que la volatilidad actual de los mercados crea oportunidades para los gestores activos, pero todas las posiciones tienen que ser gestionadas de forma activa e incluso revertirse en caso de que aparezcan desarrollos en relación con la situación de Brexit.

Pocas probabilidades para May, Rosa Duce – economista jefe de Deutsche Bank en España

Con la información disponible en este momento, parece poco probable que Theresa May tenga los apoyos suficientes como para sacar adelante el mismo (le podrían faltar entre 50-150 votos). Se abriría a partir de ese momento un escenario de incertidumbre, que pasaría por potenciales eventos como la dimisión de May (algo que vemos poco probable dado que ha demostrado en numerosas ocasiones su compromiso con este acuerdo y que ya superó en diciembre una moción de confianza en su propio partido), la extensión temporal del artículo 50 para evitar el Brexit oficial el 29 de marzo, la renegociación del acuerdo actual o, incluso, un nuevo referéndum.

La nueva fecha a tener en cuenta sería el lunes 21 de enero, en la que el gobierno ha de llevar una nueva propuesta. Dado que la gran crítica a May es que ha negociado un acuerdo sin tener en cuenta la opinión del parlamento, una posibilidad sería que propusiera el día 21 la formación de un nuevo equipo negociador, en el que participen todos los partidos, para acudir de nuevo a la negociación de Bruselas. Dado el escaso margen de tiempo disponible, esta propuesta llevaría a una extensión del artículo 50, al menos hasta finales de junio, y abrir nuevas conversaciones con Bruselas. Este sería el escenario menos negativo para el mercado, pues implicaría la voluntad de ambas partes de evitar el hard Brexit.

Pero no se pueden descartar otros escenarios. May puede seguir liderando las negociaciones, vender un escenario catastrofista en lo económico, y forzar a la UE a realizar algunos ajustes sobre el acuerdo actual. En este caso también es probable que se produzca la extensión del artículo 50.

Aunque a día de hoy parece poco probable, es posible también que, si pierde el voto mañana, el partido laborista fuerce una moción de confianza, May pierda la misma, y se produzcan nuevas elecciones. Esta opción no es muy probable, dado que para que esta moción de confianza tuviera éxito, May debería que perder el apoyo de los unionistas, pero también el de alguno de sus propios diputados conservadores. Y de nuevo este caso implicaría la extensión del artículo 50.

Por último, May podría forzar un nuevo referéndum, pero esta opción, a día de hoy, sigue siendo la menos probable (nuestros analistas le asignan menos de un 15% de probabilidad).

Todo sigue siendo posible – Stefan Kreuzkamp, CIO de DWS

Desafortunadamente, todo sigue siendo posible: nuevas elecciones, una extensión del plazo para el Artículo 50, o incluso un segundo referéndum. Como muchos de nuestros colegas, seguimos esperando una salida ordenada del Reino Unido de la UE. Pero el camino para llegar allí no está claro, y en cualquier caso está lleno de obstáculos. También debemos reconocer que la probabilidad de un Brexit duro ha aumentado.

A pesar de que la mayoría de los parlamentarios británicos afirman que quieren evitarlo, todo el proceso Brexit sigue siendo impulsado fuertemente por los intereses de los partidos. Recordemos: todo el esfuerzo comenzó como una apuesta fallida de David Cameron. Eventualmente, ¿por qué no debería acabar así? El comportamiento de los políticos británicos hasta la fecha no ha reducido nuestras preocupaciones en este sentido.

¿Existe la posibilidad de abandonar el Brexit? Guido Barthels – gestor de Ethenea

Theresa May se está enfrentando a muchas dificultades. El acuerdo del Brexit todavía tiene que ser aprobado por el Parlamento británico y cada vez es más probable que el gobierno de May no lo consiga. Las críticas contra el acuerdo son muy duras, ya que vincularán a Gran Bretaña a la UE durante mucho tiempo, sin tener voz ni voto. El propio ministro de Hacienda británico ha manifestado que Gran Bretaña estaría mejor si permaneciera en la UE. En caso de que el Parlamento rechace el acuerdo, el llamado brexit duro tendría consecuencias catastróficas no solamente para la isla, sino para toda la UE.

Sin embargo, queda por ver si la situación empeorará tanto como pronostican los resultados del estudio publicado por el Banco de Inglaterra. En el escenario extremo de un Brexit duro y desordenado, el BoE, prevé que la producción económica británica sufrirá una caída del 8% ya en el primer año. Asimismo, da por supuesto que los precios de la vivienda descenderán un 30%, que el valor de los inmuebles comerciales se reducirá en cerca de un 50% y que la libra esterlina caerá un 25%. Y todo ello con un aumento significativo de los precios al consumo y una inflación del 6,5%. Lo único que cabe esperar es que en realidad el resultado no sea este ni ninguno parecido. Después de que el TJCE dictaminara que Reino Unido puede revocar el Brexit unilateralmente, es de esperar que se celebre un segundo referéndum y que el 29 de marzo de 2019 sea un día normal. En ese caso, el resultado final sería «¡solamente gastos!», y los últimos dos años se habrían desvanecido como en una pesadilla.

Sin embargo, las bolsas no parecen tener realmente en cuenta esta posibilidad de abandonar el Brexit. Aunque la prima de impago está aumentando (véase el gráfico 1), sigue siendo baja, situándose en 35 puntos básicos, lo que corresponde a una probabilidad de impago de apenas el 3%. En comparación, la prima en Italia es de 250 puntos básicos, lo que significa una probabilidad de impago del 20%. En cambio, el mercado parece estar más preocupado por la tendencia de la inflación a largo plazo. El diferencial de rendimiento entre la actual deuda pública británica a 30 y 10 años (véase el gráfico 2) ha aumentado significativamente después de que Theresa May regresara a Westminster con el acuerdo. Parece que prácticamente nadie cree que el acuerdo vaya a contar con la aprobación del Parlamento.

Por otro lado, la libra esterlina se mantiene estable. Si bien se ha producido una desaceleración generalizada de los precios de los bienes inmuebles, los precios de la vivienda solamente están cayendo de forma acusada en la zona de Londres. Sin embargo, tras años de tasas de crecimiento de doble dígitos, el mercado inmobiliario londinense merecía un receso sin que cundiera el pánico.

En cualquier caso, en los próximos días y semanas se mantendrá la emoción. Si se permite a los británicos volver a decidir, solamente podemos desearles que den muestras de perspicacia y mantengan la cabeza fría.

La salida sin acuerdo llama a la puerta

El acuerdo del Brexit de la primera ministra británica Theresa May fue rechazado por una diferencia de 230 votos en la Cámara de los Comunes. La derrota fue más contundente de lo previsto y deja a May tres días para ofrecer un plan alternativo. La situación política sigue siendo incierta. Entre los posibles escenarios, cabe citar una prórroga del Artículo 50, una salida desordenada de la Unión Europea sin acuerdo, o las dos. El líder laborista Jeremy Corbyn presentó una moción de censura contra el gobierno que se debatirá en el parlamento el miércoles

El reloj está corriendo para el Artículo 50, que, de no prorrogarse, provocará que el Reino Unido salga de la UE sin un acuerdo el 29 de marzo. Sigue habiendo todavía muchos escenarios posibles tras la votación de ayer, como una prórroga del Artículo 50, un Brexit sin acuerdo, unas elecciones generales o un segundo referéndum.

A continuación puedes conocer las declaraciones de Leigh Himsworth, Gestor de fondos de renta variable:

Dejando de lado mis creencias políticas, mi opinión personal es que la única razón por la que se recurriría al Artículo 50 es para apostar por una salida sin acuerdo, pero deja más tiempo para los preparativos. Por ejemplo, todavía tienen que aprobarse leyes para una situación sin acuerdo. En este escenario, se necesitan todavía alrededor de 1.000 instrumentos legislativos: para que los aviones sobrevuelen otros territorios, para los seguros de los vehículos, para que los nacionales de la UE puedan quedarse físicamente, para el movimiento de ganado, etc. Desde mi punto de vista, el desenlace más probable es una prórroga del Artículo 50 seguida de una ausencia de acuerdo al final del plazo máximo, que expira el 2 de junio.


En última instancia, el debate gira en torno a cómo consigue el Reino Unido una salida completa de la UE. Puede ser una salida a las bravas y sin acuerdo o bien un proceso que puede durar muchos años. Cada alternativa tiene sus pros y sus contras: la salida a las bravas podría ser muy perturbadora, pero permite saber con certeza a qué se enfrenta el Reino Unido y negociar posteriormente los acuerdos comerciales, el movimiento de personas, etc. Eso podría provocar una caída inmediata de la libra esterlina, pero posteriormente la moneda rebotaría ante el rápido ajuste al que se verían abocadas las empresas. La segunda opción —un proceso de salida dilatado— podría dejar una libra más fuerte al principio, pero prolongaría la incertidumbre, lo que provocaría un descenso de la inversión y dudas sobre la capacidad del sector empresarial para hacer planes a más largo plazo.

What next? Maryse Pogodzinski, Economista de Groupama AM

Como era de esperar, el Parlamento Británico rechazó el acuerdo de retirada propuesto por T. May. El acuerdo fue rechazado por 230 votos (432 votos en contra vs 202 a favor), una brecha calificada como histórica. J. Corbyn anunció de inmediato una moción de censura al gobierno, que se debatirá y votará hoy. Es muy poco probable que la moción de censura tenga éxito y T. May debería permanecer en el cargo.

T. May hará una declaración en la Cámara de los Comunes sobre cómo procederá el gobierno el lunes. May declaró que se reuniría con los líderes de todos los partidos para discutir cómo avanzar en la validación de este acuerdo, al tiempo que reafirmó su voluntad de “mantener” el Brexit votado en junio de 2016. T. May también irá a Bruselas para negociar con la Comisión Europea. Probablemente tratará de negociar una enmienda sobre el famoso “backstop”.

Se espera una declaración oficial de la UE en el día de hoy, que debería reiterar que el acuerdo de retiro no es negociable. Sin embargo, es posible que este comunicado contenga algunas aclaraciones o modificaciones simbólicas o al margen.

Parece que se ha abierto una nueva etapa con este rechazo severo del Parlamento Británico; T. May está debilitada pero resiste, no dimitirá y llevará este acuerdo hasta el final. El Partido Laborista está dividido, hay quienes quieren elecciones anticipadas, hay quienes quieren un segundo referéndum y quienes desean respetar el voto del pueblo del 23 de junio de 2016.

A la espera de acontecimientos en los próximos días, los escenarios alternativos avanzan como una extensión del Artículo 50 también parece una posibilidad.

En este punto es razonable considerar un “no deal Brexit“; Nos estaríamos moviendo más hacia una extensión del Artículo 50 o un segundo referéndum; es posible que una enmienda a favor de un segundo referéndum se proponga a partir del lunes para averiguar si hay una mayoría de diputados a favor de la misma. En nuestra opinión, la probabilidad de elecciones anticipadas es baja, ya que T. May no tiene la intención de dimitir y los conservadores no tienen ningún interés en que ella abandone el cargo, no tienen sustituto y un riesgo importante de perder estas elecciones.

La reacción de los mercados después de la votación, un aumento de la Libra, sugiere que el escenario de “Hard Brexit” está casi completamente descartado y que un “no deal Brexit” sin caos parece bastante consensuado por defecto. Incluso si esto alivia las tensiones a corto plazo, el nivel de incertidumbre sigue siendo alto y en un contexto global ya de por sí “sensible” se deberá esperar una cierta volatilidad en los mercados y, en este caso, la variable de ajuste sigue siendo la divisa.

Desde un punto de vista puramente macro, la persistencia de un alto nivel de incertidumbre pesará sobre el clima de negocios y la confianza de los consumidores y esto, en última instancia, tendrá un mayor impacto en la actividad. Cuanta menor visibilidad tengamos mayor riesgo habrá sobre la actividad.

Incertidumbre sobre la futura relación de Reino Unido y la Unión Europea, Ben Lofthouse – Responsable del equipo Global Equity Income de Janus Henderson

Ayer por la noche, el acuerdo de Brexit de la primera ministra británica, Theresa May, fue rechazado por la Cámara de los Comunes: 432 diputados votaron en contra y 202 a favor, esto es, una diferencia abismal de 230 votos. Por tanto, sigue existiendo una elevada incertidumbre en cuanto a cómo se llevará a cabo el Brexit, a pesar de que la fecha oficial de salida de la Unión Europea, el 29 de marzo, está cada vez más próxima. Si bien un Brexit sin acuerdo no parece redundar en beneficio de casi ninguna de las partes, los acontecimientos del año pasado muestran hasta qué punto el sentimiento de las empresas y los inversores puede verse afectado por la coyuntura política.

El aspecto positivo de la incertidumbre es que muchos mercados bursátiles de todo el mundo, incluido el del Reino Unido, están considerablemente más baratos que hace un año y ofrecen un abanico más amplio de oportunidades de inversión que permiten a los inversores diversificar sus exposiciones geográficas y sectoriales a situaciones de resultado aparentemente binario. Nos encontramos en una situación de espera para saber cómo será la relación futura entre el Reino Unido y la Unión Europea y, por tanto, la incertidumbre en el mercado seguramente se mantendrá.

Brexit: ¿cuál será el próximo paso de confianza? – David A. Meier, Economista en Julius Baer

Anoche, como era de esperar, la Cámara de los Comunes del Reino Unido votó en contra del acuerdo de retirada de la UE. La derrota fue de dimensiones históricas para el gobierno del Reino Unido, con 432 votos en contra y 202 para el acuerdo. Sin embargo, la primera ministra, Theresa May, parecía decidida a seguir defendiendo el Brexit, a pesar de esta derrota. Primero tendrá que resistir una moción parlamentaria de no confianza, presentada por el líder del Partido Laborista, Jeremy Corbyn, inmediatamente después del veredicto de ayer. Esto será debatido y votado más tarde hoy. Las posibilidades de éxito de la oposición son limitadas.

El DUP de Irlanda del Norte, que apoya a la mayoría de los conservadores, ya prometió respaldar a los conservadores. De lleno en la crisis profunda que ha dejado el Brexit, los conservadores no parecen tener un gobierno alternativo capaz de asegurar una mayoría lista para asumir el cargo dentro de los 14 días. Por lo tanto, para los rebeldes conservadores, los residentes de Reino Unido o los pro-europeos por igual, votar por la no-moción podría provocar reelecciones y entregar las llaves del Partido Laborista.

Si May sobrevive a los próximos días, presentará planes sobre cómo proceder con el Brexit el próximo lunes, para ser debatido por el parlamento. Lo que es probable es que May quiera volver a la UE para exigir nuevas negociaciones sobre un acuerdo menos dominado por la UE que podría contar con el apoyo de Reino Unido. Sin embargo, creemos más bien en una alianza entre partidos que busquen un Brexit más suave, algo que influirá en el proceso, exigirá negociaciones para un acuerdo con una integración más profunda de la UE, o posiblemente procurará abortar el Brexit por medio de un segundo referéndum.

También es probable que May (o un posible sucesor) intente prescindir de la fecha Brexit del 31 de marzo prolongando el Artículo 50, con el objetivo de ganar más tiempo para organizar la política. A pesar de que el tiempo está marcado, nos mantenemos en nuestra opinión de que la votación de ayer no aumenta significativamente los riesgos de un Brexit desordenado y sin trato. Esto también se refleja en la silenciosa reacción de los mercados de divisas, que también parecen esperar un resultado más favorable para el mercado.

Theresa May solo tiene 3 días para posicionarse

Podemos decir que el resultado del voto del Brexit era esperado. El Parlamento Británico rechazó la propuesta de acuerdo de salida de la Unión Europea que había preparado Theresa May. Es una derrota dura para la “Prime Minister” sobre todo por la diferencia: 442 votos en contra y solo 202 a favor.

Tras el anuncio del resultado, el líder de la oposición del partido laborista, Jeremy Corbyn, que pedía unas elecciones legislativas anticipadas desde hace varias semanas ha presentado una moción de censura contra el gobierno actual. Si sale adelante la moción de censura, Theresa May y su gobierno serán destituidos y, tendremos nuevas elecciones.

Ahora mismo, todos estos escenarios están abiertos, entramos en la parte derecha del escenario. Theresa May solo tiene 3 días para posicionarse y decir cuál es su plan B, por lo que tendremos pronto la solución. Aunque antes de eso, debemos ver cuál es el resultado de la moción de censura.

La reacción de los mercados ha sido prácticamente nula, dado que este resultado estaba descontado por todos. El movimiento más fuerte que hemos visto ha sido sobre la Libra, que perdió terreno frente el Euro y el Dólar ayer antes de la votación y que luego recuperó tras la publicación del resultado.

Al final, la sensación que tenemos es que los mercados lo consideran como algo positivo, probablemente porque puede acercarnos a un hipotético segundo referéndum que todo indica que llevaría al Reino Unido a quedarse en la Unión Europea… Ahí es cuando debemos tener cuidado antes posibles resultados negativos y decepciones. Se mantiene la incertidumbre relacionada con este tema que afecta a los mercados desde hace ya varios meses.

Dentro de las carteras de los fondos de La Financière de l’Echiquier el riesgo de exposición al Reino Unido es controlado con lo cual ningún cambio está previsto.

Un escenario descontado por los mercados, Eric Lonergan – gestor de fondos de M&G Investments

La respuesta relativamente insignificante de la libra esterlina al estrepitoso fracaso que sufrió el acuerdo de Brexit de Theresa May en el Parlamento da a entender que los mercados no se muestran excesivamente preocupados por el Brexit. Así, cabría preguntarse cuáles son las implicaciones de esta situación.

  1. El abanico de posibles desenlaces es relativamente claro y no resulta especialmente traumático: una moción de censura, una suspensión del Artículo 50, un acuerdo al estilo noruego, etc. La economía británica ya se está viendo afectada por el Brexit y seguramente seguirá siendo el caso en el futuro, pero este hecho ya queda reflejado en el precio de los bonos británicos (Gilts) y en el tipo de cambio. Nadie espera sorpresas positivas en el plano económico.
  2. La única hipótesis que conlleva un riesgo más marcado es la de un Brexit sin acuerdo. Sin embargo, la opinión de consenso es que el Parlamento coincide en rechazar esta opción, por lo que resulta poco probable que se materialice. Además, considero que los temores respecto de un Brexit sin acuerdo se sitúan actualmente en cotas más moderadas. Seguramente se trataría de la peor de las diferentes hipótesis posibles en el plano económico, pero no sería especialmente desastroso.

En conclusión, creo que la posibilidad de que la incertidumbre actual sobre el Brexit lastre el crecimiento británico y presione a la baja los tipos de interés británicos está descontada y resulta probable. Por tanto, las implicaciones para los mercados no son especialmente reseñables.

Para que se produjese un cambio sustancial llegados a este punto, el Parlamento tendría que promover leyes en pro de una alternativa —esto es, un acuerdo al estilo noruego— o tendría que producirse un Brexit sin acuerdo. Ninguna de estas opciones parece probable, por lo que la situación de estancamiento continúa.

Las claves sobre el Brexit – David Lafferty, estratega jefe de mercados en Natixis IM

La pérdida de 230 votos para el acuerdo de May destaca cuán débil fue el posicionamiento en el Reino Unido desde el principio: después de dos años y medio de negociaciones, se produjo un acuerdo que casi nadie quería.
Es poco probable que el gobierno de May pierda el voto de confianza esta noche, aunque solo sea porque los conservadores no quieran que el futuro del Brexit sea impulsado por el Partido Laborista.

A partir de aquí, May continuará presionando a los parlamentarios, pero es difícil de entender si se sacará un nuevo y agradable contrato de la chistera en una o dos semanas si no ha podido producir uno después de dos años. La UE sigue frustrada porque Reino Unido no puede aclarar sus intenciones. Esto no debería ser una sorpresa, dada la división del electorado del Reino Unido sobre el tema. Este ha sido un pelotón de fusilamiento circular desde el primer día con Theresa May en el centro.

Después de obtener la primera votación en diciembre y luego perder por un gran margen la noche anterior, vemos el poco espacio que tiene May para operar. Prácticamente no existe un terreno común entre lo que exigirá el Parlamento y lo que Bruselas aceptará.

Nuestra opinión desde el referéndum ha sido que sería difícil lograr un soft Brexit o negociado. La votación de ayer fue solo el siguiente paso que confirmó lo débil que ha sido la posición del Reino Unido a lo largo de la negociación. Tal vez en el margen, algunos parlamentarios reconsideren lo grave que es la situación en el plazo que resta hasta el 29 de marzo, pero creemos que la posibilidad de que se apruebe un acuerdo en el Parlamento es inferior al 20%.

El conjunto de opciones cada vez más reducidas de May incluye revocar el artículo 50, algo que no va a hacer; pedir un segundo referéndum, que no apoyará; o retirarse de la UE sin un acuerdo, que ve como un lugar entre imprudente y desastroso.

Desde nuestro punto de vista, el resultado más probable es que May consienta y retrasa o revoque el artículo 50, presionando efectivamente el “botón de pausa” justo antes de que el tren salga de las vías. Las empresas y los consumidores del Reino Unido deberían esperar vivir bajo una continua incertidumbre durante bastante tiempo.

Es importante reconocer que el referéndum Brexit se construyó sobre un ideal: un Reino Unido independiente de la UE. Hasta ahora, ese ideal no ha sido igualado por un plan o proceso realista para entregarlo. Hasta que surja un plan de este tipo, el proceso de salida probablemente se pondrá en espera.


Brexit, en territorio inexplorado – Philippe Waechter, economista jefe de Ostrum AM, afiliada de Natixis IM

La derrota de Theresa May en el Parlamento británico es histórica con una distancia de 230 votos (432 votos en contra 202 contra). El texto que fue validado en noviembre por el gobierno británico y la Comisión Europea no será el lienzo de la nueva arquitectura europea.

¿Que puede pasar? Todos tenemos en mente un esquema con todas las alternativas. Más allá del Plan B que Theresa May debe presentar en tres días y que obviamente no tiene, Reino Unido entrará en tierra desconocida porque no existe una solución trivial.

La pregunta es quién llevará el gobierno británico porque la idea general es que Theresa May debe marcharse. De hecho, ¿puede Theresa May seguir siendo creíble después de su terrible derrota? ¿Tendrá la voluntad de permanecer como Primer Ministro? ¿Qué puede traer ahora cuando ha puesto toda su fuerza en la batalla?

Podemos imaginar elecciones generales pero, ¿quién tomará el 10 de Downing Street? ¿Theresa May? ¿Un brexiter? ¿O Jeremy Corbyn? La primera tiene un problema de credibilidad, mientras que ningún brexiter querrá el poder siempre y cuando el problema del Brexit no esté resuelto. En cuanto a Corbyn, y la izquierda británica no lo desea para este trabajo porque es demasiado extremo y probablemente demasiado volátil. Esto plantea la cuestión de quién podría asumir la responsabilidad de un segundo referéndum.

Uno puede imaginar una extensión del artículo 50, pero ¿por qué? La UE no se moverá, y con razón, y los británicos ya han tratado de negociar el mejor trato para ellos. La única razón que empuja en esta dirección es la idea de que en buena razón prevalecerá y que los británicos renunciarán al Brexit.

Queda pendiente la renuncia unilateral al procedimiento que llevaría a cabo el Parlamento o un Brexit sin acuerdo. La incertidumbre permanece y no se resolverá mientras Theresa May probablemente se aferre a su posición aun cuando ya no tenga el mando.

Reino Unido, una economía paralizada – Adrien Pichoud, Chief Economist, Head of High conviction Fixed Income SYZ Asset Management

Una cosa es segura. La falta de visibilidad más allá del 29 de marzo de 2019, el día en que se hará efectivo el Brexit, ha hecho mella recientemente en la confianza y la actividad de los indicadores. La confianza de los consumidores en Reino Unido está en los niveles más bajos de los últimos cinco años, el incremento del precio de la vivienda se está ralentizando, el número de solicitantes de empleo registrados ha aumentado por primera vez en los últimos siete años y las inversiones corporativas se han contraído desde principios de 2018.

El índice PMI compuesto, un indicador de actividad en el sector servicios y el manufacturero, registró los valores mínimos desde noviembre de 2012, sin contar el desplome del mes inmediatamente posterior al referéndum del bréxit. Esto sugiere que la economía se ha paralizado en el último trimestre de 2018. La recuperación en 2019 está en manos de los políticos británicos y su capacidad para disipar la incertidumbre ante cualquier escenario.

Es altamente posible que hoy se produzca un terremoto en la política británica – Amílcar Barrios, analista de inversiones de Tressis

Es altamente posible que hoy, pase lo que finalmente pase, se produzca un terremoto en la política británica a cuenta de la votación del acuerdo de brexit conseguido por Theresa May.

Que se alcanza un sí para una salida ordenada, enfado del ala dura. Que no, al revés y un extra de incertidumbre. Que se queda en medio, peticiones del brexit is brexit o de repetir la votación. Veremos, porque ahora mismo lo único que es una verdad inmutable es que absolutamente nadie tiene ni la menor idea de lo que va a suceder esta tarde.

En lo que llega este paso (que no tiene mucha pinta de ser el último), el mercado tuvo ayer tiempo para valorar el impacto de otro de los factores de riesgo de este inicio de año: las tensiones comerciales. Terminó con la confirmación de que la industria europea está pagando cara una guerra que en teoría le debería ser ajena; claro que el continuo precipicio político que es la región hace mucho. Léase los presupuestos italianos e incluso los españoles, los chalecos amarillos franceses, la salida más o menos forzada de Merkel o la difusión del euroescepticismo, por nombrar algunos de los asuntos más relevantes.

Pero la sesión empezó con el gesto ya torcido al constatarse que el pulso que mantiene China con EE.UU. está siendo especialmente perjudicial para el primero. Ahí está el riesgo de ser la fábrica del mundo. Eso sí, ante unos datos de comercio nefastos (muy por debajo tanto las importaciones como las exportaciones), poco han tardado las autoridades en responder con estímulos fiscales ya confirmados y monetarios por hacerlo, pero preparados si se pone en duda el objetivo de crecimiento del Partido.

En otro orden, la temporada de resultados del cuarto trimestre de 2018 ha abierto con Citi solventando las dudas en ventas con beneficios más elevados de lo esperado. Queda ver si el agregado de las compañías es capaz de justificar con números la creencia de que el desplome de los últimos meses no está justificado desde un punto de vista microeconómico por lo menos.

Reacción de mercado positiva, a pesar de la derrota de May – Mohammed Kazmi, Portfolio Manager y Macro Strategist de UBP

La reacción inicial del mercado a lo ocurrido ayer con la votación del Brexit ha sido positiva, a pesar de la derrota masiva en el Parlamento del acuerdo negociado por Theresa May y el anuncio de un moción de censura que está prevista para esta tarde. Este cambio de sentimiento hacia los activos del Reino Unido podría continuar después de la próxima votación, ya que los riesgos de unas elecciones generales anticipadas se desvanecerán. El riesgo de un no acuerdo para el Brexit también ha disminuido a medida que el Parlamento aumenta su poder mientras Theresa May busca el apoyo de otros partidos, y como tal, el trance tanto de unas elecciones anticipadas como de un no acuerdo se han reducido significativamente. En contraste, los escenarios más optimistas para los inversores, con una extensión del artículo 50 seguido de una renegociación del acuerdo, o incluso un segundo referéndum, han aumentado.

Todo este desarrollo debería sumarse al impulso positivo para los mercados de riesgo que se viene viendo desde principios de año. Mientras que las cifras de crecimiento en todo el mundo se han ralentizado, el apoyo político de las autoridades chinas y el giro moderado de la Fed han ayudado a calmar los temores del mercado. Asimismo el posicionamiento y las valoraciones tanto en el mercado de valores como en el de crédito se ajustaron lo suficiente a final de año, donde ahora estamos viendo que el efectivo finalmente se vuelve a poner en funcionamiento. Dentro de Europa, esto se puede ver a través de los recientes cuestiones que han ido particularmente bien para los bonos de los países periféricos. A partir de aquí, los inversores probablemente quieran ver una estabilización en las cifras de crecimiento global, igual que un progreso en las conversaciones entre Estados Unidos y China y que finalice el shutdown del Gobierno para que continúe el impulso.

El riesgo en el impulso y una reacción positiva de la libra también ha llevado a la venta de bonos británicos esta mañana, ya que el propio Carney ha dicho que el rebote de la libra ha mostrado que las perspectivas de un no acuerdo han disminuido. Con 20bps de alza en los precios para el Banco de Inglaterra a finales de este año, es probable que una venta masiva en el mercado de bonos necesite pasos más concretos para que se apruebe el acuerdo para el Brexit. Si el Articulo 50 se extiende por un periodo de tiempo significativo, la incertidumbre para las empresas y los consumidores puede que influya en los datos y haga que el Banco de Inglaterra continúe esperando hasta que haya algo de claridad sobre el resultado del Brexit.

Una decisión impredecible, Maximilian Anderl – Head of Concentrated Alpha Equity de UBS

Así como el resultado del referéndum sobre el Brexit era impredecible, la ejecución de la salida de la UE parece igualmente difícil de pronosticar. La situación se mantiene fluida. Nuestro consejo para los inversores sería evitar grandes riesgos relacionados con el resultado de este proceso. En el caso de un Brexit duro, es inevitable que las compañías europeas sientan el impacto, dado que el Reino Unido es uno de los principales socios comerciales de Europa. Las compañías con una mayor exposición a las ventas en mercados internacionales en comparación con el mercado doméstico se beneficiarán de la situación actual. Esto se debe a una divisa más débil pero también el sentimiento y la incertidumbre sobre las compañías domésticas.


Se acerca la moción de censura a Theresa May – Aneeka Gupta, analista de WisdomTree

Una cosa está clara en la derrota de May de anoche: su acuerdo es imposible de rescatar, incluso si logra recuperar a los extremistas. El DUP y los rebeldes conservadores de ambos lados del partido han prometido apoyo a la Primera Ministra. Por lo tanto, esperamos que la Primera Ministra sobreviva al voto de confianza de hoy y descarte la posibilidad de una elección general. Esperamos ver una versión más suave del Brexit negociada a medida que avance el diálogo entre las partes.
 
Es difícil determinar cómo abordará Theresa May el diálogo entre los partidos, lo cual nos lleva a creer que el uso de movimientos de “no confianza” no se detendrá aquí, y es probable que los partidos de la oposición reutilicen el mecanismo si el gobierno no encuentra una solución alternativa el 21 de enero.
 
Con 72 días por delante, resultados alternativos de los referéndums o una renegociación total son dos sucesos menos probables. Anoche escuchamos de la Primera Ministra que no estaba a favor de un segundo referéndum. Esto nos deja con dos posibilidades principales. La primera, más favorable, es que se apruebe un acuerdo negociado con un nuevo plan que modifica el marco existente y permita al gobierno ganar los 118 votos de la derrota de la noche anterior. La segunda sería una elección anticipada provocada por un punto muerto en el Parlamento. Si no obtenemos un nuevo plan antes del próximo 21 de enero, este último será el resultado más probable ya que el gobierno se queda sin alternativas.

Hasta ahora, la principal razón para la estabilidad de la libra esterlina y de las acciones de Reino Unido y de Europa frente a toda la incertidumbre política en Westminster es la expectativa de que podamos ver la extensión del Artículo 50 y un Brexit accidental que no se pueda evitar. La libra esterlina estaba mucho más fuerte en el mercado antes del voto de no al Brexit esta noche. Mientras tanto, el euro se recuperó de un mínimo de sesión tras los comentarios moderados del BCE sobre el impulso económico de la zona del euro.

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Los diferenciales de crédito en el Reino Unido han vuelto a situarse en niveles superiores a los que registraban antes del referéndum sobre el brexit de 2016. Al igual que la libra y los Gilts, creemos que existe margen para que la deuda corporativa británica reaccione de forma positiva al hecho de que se logre evitar un brexit sin acuerdo y para que los diferenciales se ajusten desde los niveles actuales.

En resumidas cuentas, nuestra hipótesis central apuesta por un “acuerdo” mediante el que el Parlamento terminará por apoyar el “plan B” del Gobierno, pero, tanto en este caso como si se ampliara el plazo de salida de la UE, las probabilidades de que se lleve a cabo un brexit más suave o más tardío han aumentado. Así, ahora es menor probable que se produzca un brexit duro sin acuerdo.

Según nuestra hipótesis de base, los activos británicos deberían reaccionar de forma positiva, dado que, en nuestra opinión, buena parte de las noticias negativas relativas al brexit ya están descontadas en las valoraciones

Gordon Brown, gestor y co-responsable global de carteras de Western Asset, filial de Legg Mason