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Bruselas propone un fondo de 750.000 millones para la recuperación económica de la UE

  • 29-05-2020

  • 7 minutos

La Comisión Europea daba a conocer ayer el borrador del plan de recuperación económica de la Unión Europa para los próximos años. Bruselas ha propuesto un presupuesto total de 1,85 billones de euros, de los cuales 750.000 millones irían al fondo de reconstrucción post-Covid en dos años. En concreto, a España le corresponderían aproximadamente 140.000 millones del fondo entre subvenciones y préstamos, el equivalente al 11% de nuestro PIB. ¿Cómo ven las gestoras el plan de rescate propuesto por la Unión Europea? AXA IM, Edmond de Rothschild AM, Groupama AM, Natixis IM, Ostrum AM y Vontobel AM nos dan su punto de vista.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea

Gilles Moëc, Chief Group Economist en AXA IM

El paquete de medidas «Next Generation» presentado por la Comisión Europea es un avance muy significativo desde el punto de vista político, que podría contribuir en gran medida a solidificar la unión monetaria como una construcción institucional. Sin embargo, no creemos que por sí solo pueda proporcionar suficiente apoyo para absorber rápidamente la pérdida de PIB de 2020. Los presupuestos nacionales seguirán siendo cruciales, lo que significa que el BCE tendrá que continuar durante mucho tiempo para garantizar su sostenibilidad financiera, aunque esta nueva capacidad «federal» pueda ser complementaria.

La Comisión Europea da un nuevo paso hacia un federalismo fiscal, creando sus propios recursos, que contribuirán al repago de la deuda emitida por el Fondo de Recuperación y Resistencia. Esto podría tomar la forma de impuestos sobre plásticos, una tasa digital, una tasa fronteriza basada en la huella de carbono de las importaciones… Esta fuente central e independiente de ingresos podría abrir el camino para apoyarse en la emergencia pandémica para construir un presupuesto federal más significativo y permanente. No obstante, una tasa digital o fronteriza podrían desencadenar unas reacciones muy negativas de algunos de los principales socios comerciales de la UE (es decir, tanto de China como de EE UU).

También vemos el plan más como un muy prometedor sistema de redistribución fiscal, una especie de fondo de cohesión amplificado, que ayudará a gestionar las desigualdades intracomunitarias en los próximos cinco  años, que como una herramienta fiscal anti-recesión.

Por otro lado, algunas discusiones espinosas son inevitables, aunque los cuatro frugales (Austria, Dinamarca, Holanda y Suecia) no hayan rechazado el plan directamente. Parece que los líderes europeos se van a tomar su tiempo.

François Raynaud, Fund Manager Asset Allocation & Sovereign Debt de Edmond de Rothschild AM

Tras la propuesta franco-alemana de un plan de recuperación que proporcione a la UE 500.000 millones de euros adicionales en subvenciones a los países más afectados por la pandemia, la Comisión Europea hizo su propia propuesta ayer, añadiendo esencialmente 250.000 millones de presupuesto para préstamos. Esta propuesta es un punto de partida para las negociaciones con todos los países de la UE, que, en particular, deben convencer a los países que se han declarado contrarios a cualquier cesión fiscal: los Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca.

El objetivo es evitar un aumento de las divergencias dentro de la zona Euro que pondría en peligro la sostenibilidad de la divisa europea. El reciente apoyo de Alemania, cuya influencia diplomática podría influir en estos países más reacios, explica el actual optimismo de los mercados. Sin embargo, sigue siendo crucial que las futuras negociaciones no pongan en tela de juicio la parte de las ayudas del plan de recuperación, ya que el apartado correspondiente a los préstamos es más anecdótico en cuanto a su impacto en las posibles divergencias. No hay que olvidar que entre las negociaciones y la puesta en marcha del programa, los importes sólo empezarán a estar disponibles a partir de 2021 y se distribuirán a lo largo de 3 años, convirtiendo a la UE en uno de los principales emisores en euros. Los futuros detalles sobre la financiación de este presupuesto entre la contribución de los distintos Estados o los posibles impuestos destinados a este presupuesto también podrían mitigar o amplificar su impacto.

Las estimaciones comunicadas por la Comisión muestran que España sería el principal beneficiario en términos de importe de las ayudas y supondría un impacto del 6,6% de su PIB. Sin embargo, es sorprendente que la estimación dé un impacto de sólo el 3,2% del PIB para Italia, a pesar de que el riesgo de divergencia fiscal y política es mayor en ese país, donde la opinión pública es cada vez más escéptica sobre el Euro. Italia ha sido hasta ahora un contribuyente neto al presupuesto europeo, a diferencia de otros países periféricos.

El mercado también espera que este presupuesto, que fue declarado temporal, se haga permanente en el futuro.

Nos parece que los detalles que vendrán durante la negociación de este plan son esenciales para confirmar el optimismo de los mercados mientras que en Alemania, el tribunal constitucional acaba de dar apoyo a los opositores de los programas de compra masiva de títulos por parte del BCE.

Maryse Pogodzinski, Economista de Groupama AM

Tras la propuesta franco-alemana de la semana pasada, y a pesar del escepticismo persistente de ciertos países miembros, la Comisión Europea propone un fondo de recuperación por valor de 750.000 millones de euros para una recuperación sincronizada en 2021.

La Comisión se basa en la propuesta franco alemana:

  • La Comisión propone un nuevo paquete de estímulo, llamado «Next Generation EU«, por un importe total de 750 000 millones de euros, respaldado por la emisión conjunta de bonos.
  • De este total, y en línea con la propuesta franco alemana, se distribuirán 500 000 millones de euros en forma de subvenciones, a los que la Comisión añadirá 250 000 millones de euros distribuidos en forma de préstamos.
  • El préstamo se reembolsará íntegramente con los presupuestos futuros de la UE de 2028 a 2058. La Comisión también propone nuevos recursos para reembolsar los fondos mediante impuestos (impuesto sobre el carbono, impuesto sobre servicios digitales, etc.).
  • Este fondo se añadirá a un presupuesto europeo a largo plazo revisado de 1.100.000 millones de euros, lo que sería un total de 1.850.000 millones de euros. Esto se suma a los tres programas por valor de 540.000 millones de euros ya aprobados por el Parlamento y el Consejo Europeo (SURE, BEI y MEDE). En total, el esfuerzo de Europa ante la crisis será de casi 2.400.000 millones de euros.

¿Cuáles serán los siguientes pasos? La propuesta de la Comisión será objeto de debates y discusiones en el marco del Eurogrupo el próximo 11 de junio, con vistas de una posible aprobación por parte del Consejo Europeo los días 18 y 19 de junio.

A pesar de la oposición de ciertos países miembros y los compromisos necesarios, la propuesta de la Comisión podría aprobarse; si se materializa, esta propuesta de la Comisión de asignar dotaciones presupuestarias a gran escala y financiadas por una emisión conjunta mitigaría considerablemente el riesgo a corto plazo de una recesión severa prolongada y aumentaría las posibilidades de una recuperación sincronizada en Europa en 2021. A más largo plazo, esta propuesta constituiría un paso crucial hacia un fortalecimiento de Europa.

De hecho, más allá de la respuesta urgente para hacer frente a esta crisis sin precedentes, este estímulo también tendrá un compromiso para la próxima generación a través de programas conjuntos de inversión para una economía verde, digital y social, según las palabras de la Presidenta de la Comisión Europea.

Esty Dwek, Head of Global Market Strategy de Natixis IM Solutions

Si bien es necesario que los 27 Estados miembros lo aprueben, y se espera que se celebren debates sobre las subvenciones con los llamados «Frugal Four» (Austria, Suecia, Dinamarca y los Países Bajos), éste es otro paso en la dirección de una mayor cooperación e integración, y es un buen pronóstico para el futuro crecimiento de la zona del euro. Y para redondear los esfuerzos de estímulo, se espera que la reunión del Banco Central Europeo de la próxima semana también proporcione más apoyo, con expectativas de que el programa PEPP QE sea ampliado.

Axel Botte, estratega de Ostrum AM (Natixis IM)

El conjunto de medidas de recuperación de la Comisión Europea, la  «Recovery and Resilience Facility» se basa en la iniciativa conjunta de Francia y Alemania para promover las actividades de recuperación en Europa. La ayuda de 750.000 millones de euros incluirá subvenciones y préstamos a los países y sectores de la economía que se han visto más afectados por las repercusiones de la crisis del Covid19. Se dará prioridad a las inversiones ecológicas y a la transformación digital. La aglomeración de inversiones privadas en sectores estratégicos clave es otra. Es importante señalar que las transferencias entre países ya no son tabúEs un gran paso adelante para hacer frente a la creciente divergencia en los resultados económicos de los Estados miembros. En virtud de la propuesta, la Comisión emitirá bonos con diferentes vencimientos con el fin de minimizar el coste de la financiación. Un total de 500.000 millones de euros financiarán subvenciones y reforzarán otros programas clave. Los 250.000 millones de euros restantes podrán utilizarse en forma de préstamos a los Estados miembros. Los fondos se reembolsarán a partir de 2027 y a más tardar en 2058 utilizando los futuros recursos presupuestarios de la UE (posible impuesto a nivel europeo o aumento de la contribución de los Estados miembros). En general, el mecanismo evitará que los presupuestos nacionales de la mayoría de los países afectados se vean sometidos a presiones. Supone una mutualización parcial de la deuda y fomenta la integración financiera europea

Reto Cueni, Economista senior de Vontobel AM

Ayer, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, presentó una nueva propuesta para un Fondo Europeo de Recuperación. Aunque la cantidad del fondo de 750.000 millones es menor que la anterior propuesta de Von der Leyen de 1 billón de euros, es superior a  la iniciativa franco-alemana de 500.000 millones. A pesar de que se trata de un paso positivo para establecer un nuevo fondo de recuperación, ahora se desencadenará la polémica sobre el tamaño y la naturaleza del apoyo financiero de la UE a los países periféricos más afectados. Los debates más candentes se centrarán en el uso de subvenciones, que no tendrán que ser devueltas, y en cómo reducir la impresión en ciertos países de que se trata de un próximo paso para mutualizar la deuda o incluso para una unión fiscal. Seguimos esperando que los jefes de Estado se pongan de acuerdo sobre un fondo de recuperación por valor de unos 750.000 millones de euros que incluirá subvenciones y préstamos.  Aun así, sigue existiendo un riesgo considerable de que países financieramente conservadores como los Países Bajos, Austria o Suecia bloqueen un acuerdo generosoEl camino hacia un acuerdo final será difícil y podría asustar a los mercados de vez en cuando, ya que los diferentes parlamentos nacionales también tendrán que dar su asentimiento. Un veto para utilizar subvenciones directas o vender deuda emitida por la Comisión Europea sería un fuerte mensaje negativo para los mercados financieros de que cualquier integración futura de la UE y la zona del euro está, al menos durante años, fuera de la mesa. Aumentaría la posibilidad de una mayor disociación entre el sur, más débil económicamente, y el norte, más fuerte.