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Por qué es un buen momento para invertir en renta variable emergente

  • 20-05-2020

  • 5 minutos

La propagación de la COVID-19 hizo mella en las bolsas de todo el mundo y aunque todavía tenemos mucho que aprender sobre el eventual impacto económico del virus, existen razones para mantener las inversiones y aprovechar las nuevas oportunidades en los mercados emergentes.

Ideas clave:

  • El desplome de los mercados ha dado lugar a una oportunidad de compra (de forma incremental y selectiva).
  • La experiencia de China ilustra cómo podría ser la recuperación.  Los países emergentes se enfrentarán a diferentes retos y su capacidad para lidiar con la crisis varía.
  • La composición del universo emergente ha mejorado ostensiblemente con el paso del tiempo y muchas de las empresas más grandes se encuentran en una posición favorable, tanto para el largo plazo como para este periodo de alteraciones.
  • Universo amplio que ofrece diversificación y permite a los inversores alejarse de los riesgos para abrazar las oportunidades.
  • Los argumentos a largo plazo a favor de los mercados emergentes permanecen intactos.

Oportunidad de compra en la renta variable emergente

A medida que se propagaba la pandemia de COVID-19, las acciones de los mercados emergentes entraron rápidamente en zona de sobreventa. Esta clase de activos cotiza actualmente con un ratio precio-valor en libros de 1,2 veces, equiparable al de la crisis financiera mundial. Eso supone un descuento del 38% frente al MSCI World y un descuento del 59% frente al S&P 500.

Las bolsas emergentes entran en zona de sobreventa

Fuente: Fidelity International, Bloomberg, 3 de abril de 2020. Datos semanales de los últimos cinco años del MXEF (en USD) e índice de fortaleza relativa de 14 días. Datos de precios del índice MXEF. Absolutos. * Los datos de valoración se han tomado de Bloomberg a fecha 30 de abril de 2020.

Obviamente, debemos reconocer que los beneficios de muchas empresas sufrirán un deterioro, pero el derrumbe de los mercados ha generado oportunidades para adquirir empresas líderes a precios atractivos. La clave reside en entender el balance y la capacidad para gestionar la cuenta de resultados en un entorno en el que la demanda se vio gravemente afectada. Algunas de estas empresas saldrán reforzadas de la crisis. Son negocios que aumentarán su cuota de mercado y mejorarán su posicionamiento competitivo, mientras que los competidores caerán víctimas de factores exógenos. Las condiciones siguen siendo volátiles, pero las valoraciones sugieren que existe un gran potencial para conseguir rentabilidades atractivas a medio plazo. Además, los gestores activos han tenido la gran oportunidad de elevar la calidad de las carteras al acceder a empresas que anteriormente cotizaban con valoraciones más exigentes.

La vida después del confinamiento

La actividad se congeló en China cuando el país adoptó unas rigurosas medidas de confinamiento en enero de 2020. Sin embargo, la actividad está recuperando niveles más normales después del levantamiento de las restricciones. La “historia” de China hasta ahora nos ha demostrado que existe un camino hacia la recuperación. La demanda se ha recuperado en un amplio abanico de sectores, desde los bienes de consumo (como bebidas, alimentación y prendas deportivas) hasta los servicios (como seguros), pasando por las manufacturas, la industria y las materias primas.

Indicador de demanda agregada de China de GS (a 27 de marzo de 2020)

Fuente: Datos de empresas, Goldman Sachs Global Investment Research, Gao Hua Securities Research.

Naturalmente, debemos reconocer que el coronavirus ha provocado una conmoción tanto en la oferta como en la demanda a la que China no es inmune, pero la búsqueda de determinados productos y servicios no ha desaparecido a causa de la pandemia. Algunos motores de crecimiento a largo plazo, como los cambios en los hábitos de consumo, la urbanización, el desarrollo de los servicios financieros y el auge continuo de las tecnologías de última generación (5G, inteligencia artificial, digitalización), permanecen intactos.

Las ventajas de un universo variado

Los inversores en los mercados emergentes mundiales pueden escoger entre multitud de empresas con sólidas credenciales de crecimiento. A corto plazo, pueden sentirse atraídos por mercados concretos, pero en esta volátil clase de activos los gestores de fondos internacionales pueden invertir en valores de diferentes sectores y países para garantizar la diversificación y reducir el riesgo de verse afectados por un suceso individual. Dentro de estos sucesos individuales cabe cualquier cosa, desde deficiencias de gobierno corporativo hasta factores de naturaleza más exógena como los riesgos geopolíticos, que pueden lastrar la visión de todo un mercado. Cuando surgen, dichos riesgos pueden evaluarse a escala de empresas o sectores, pero la capacidad para alejarse de esas amenazas y abrazar las oportunidades se mejora con un mandato más amplio. Del mismo modo, se puede conseguir una mayor eficacia a la hora de recoger beneficios cuando algunas áreas del mercado se vuelven demasiado caras y redistribuirlos en áreas atractivas, o adaptar la exposición a áreas más cíclicas del mercado a la vista del entorno imperante. Para los inversores, un mandato internacional puede ejecutarse con mayor facilidad y evitar las trampas en las que se caen cuando se juega con los tiempos del mercado.

Las fuerzas transformadoras aceleran el crecimiento

El auge de Internet y los constantes avances tecnológicos han sido fuerzas cada vez más importantes en los mercados emergentes durante los últimos años, y prueba de ello es la evolución del índice. A día de hoy, algunas de las empresas de comercio electrónico, juegos, redes sociales y fabricación de equipos electrónicos más grandes tienen su sede en países en desarrollo.

Composición de los mercados emergentes: Evolución del índice

Fuente: MSCI, a 31 de diciembre de 2009 y a 31 de diciembre de 2019.

El confinamiento ha acelerado la demanda de diversos servicios y la experiencia de China lo demuestra: trabajar desde casa ha acrecentado la necesidad de servicios en la nube (en fase embrionaria y listos para la expansión), el uso del teléfono móvil se disparó hasta más de cinco horas al día y el tiempo de juego en los títulos de Tencent (como Honour of Kings y Game for Peace) multiplicó entre dos y tres veces la tasa mensual anterior. Aunque estos ejemplos se centran en China, en un plano más general a las empresas con una propuesta sólida en Internet les ha ido mejor durante los últimos meses. Resulta adecuado suponer que las medidas de distanciamiento social se aplicarán en muchos países durante algún tiempo, aunque serán diferentes y graduales. A corto plazo, este hecho puede estimular aún más la demanda de ciertos servicios. Más allá de esto, surgirán algunos cambios permanentes o cuasipermanentes en la sociedad y los hábitos de consumo. La salud, el estilo de vida y la planificación financiera son áreas que merecen consideración. Ante la enorme base de consumidores que existe en el mundo en desarrollo, las empresas de éxito pueden disfrutar de un rápido crecimiento que puede generar rentabilidades superiores a la media para los inversores.

Cuando se piensa en la importancia de las políticas de las autoridades, conviene adoptar una perspectiva mundial

Los países con cuentas públicas capaces de sostener sus economías indefectiblemente saldrán más rápido de la inminente recesión.

Deuda pública-PIB y aumento del gasto público

Fuente: Fidelity International, Fondo Monetario Internacional, World Economic Outlook Database, octubre de 2019.

Hemos visto cómo en los mercados emergentes de todo el mundo los gobiernos se comprometían a apoyar sus economías internas. Estas medidas se han sumado a movimientos contundentes de los bancos centrales allí donde los tipos reales más altos han dejado a las autoridades margen para reducir los tipos. En los mercados emergentes, las políticas internas son solo una pieza del puzle, ya que la política monetaria y los estímulos de China y EE.UU. influirán en estas economías. La inversión en infraestructuras impulsará la demanda de materias primas y la depreciación de las monedas mejorará la competitividad de los exportadores, lo que significa que algunas de las economías más grandes de la región están muy expuestas a la recuperación de EE.UU. y China.