Cara a cara con la tormenta italiana: perspectivas de la deuda corporativa investment grade

  • 18-10-2018

  • 3 minutos

Europa

Italia sigue siendo uno de los grandes focos de atención y las repercusiones de su situación van a sentirse durante al menos otro trimestre. El culebrón presupuestario mantiene muy ocupados a los inversores en BTP, que oscilan con fuerza y sufren una volatilidad elevada. Sin embargo, el contagio desde la deuda pública italiana hacia el universo corporativo ha sido escaso.

Los diferenciales de los bonos europeos investment grade se estrecharon 5 pb en septiembre, lo que contrasta con la sacudida que han sufrido los activos italianos. Nos tranquiliza su buen comportamiento pese a estar en el ojo del huracán. Eso nos sugiere que el fuerte ajuste del posicionamiento a comienzos de año hace que esta clase de activos sea menos vulnerable a los movimientos de los BTP de ahora en adelante.

Las rentabilidades totales no serán inmunes al ascenso de los tipos de la deuda pública, como demuestra claramente el peor comportamiento relativo de la deuda investment grade frente a la deuda high yield en todo el mundo. Seguirá habiendo volatilidad al hilo de las noticias que surjan sobre Italia, pero los precios ya se han ajustado de forma significativa y los diferenciales de los bonos investment grade europeos ahora están relativamente baratos frente a sus homólogos estadounidenses. Las avalanchas de papel también deberían haber terminado ya, lo que hace que el cuadro técnico sea más positivo. Una estabilidad relativa, un posicionamiento despejado y unas valoraciones más bajas justifican una postura más positiva.

Estados Unidos

Las perspectivas macroeconómicas y empresariales de EE.UU. siguen siendo favorables a la deuda corporativa investment grade de este país. Sin embargo, han surgido señales de advertencia que nos hacen ser cautos sobre esta clase de activo.

Se puede afirmar que los sólidos resultados empresariales que sostuvieron la tolerancia al riesgo durante el último trimestre son retrospectivos. Los indicadores adelantados de beneficios, como por ejemplo las exportaciones coreanas, apuntan a nuevas desaceleraciones hasta niveles inferiores a la previsión de consenso, cifrada en un crecimiento del BPA del 10% en 2019.

Por lo tanto, se dibujan decepciones en el horizonte y este hecho todavía no ha sido descontado por el mercado en un momento en el que el coste del capital sigue aumentando, sobre todo para los negocios más apalancados, y después del fuerte incremento de la actividad corporativa que hemos presenciado durante el pasado año.

Por último, el atractivo relativo de los bonos investment grade estadounidenses frente a los europeos es menos evidente después del mejor comportamiento de los primeros y la ampliación de los márgenes en los swaps sobre divisas para los inversores cubiertos en euros.

Reino Unido

La deuda corporativa en libras esterlinas comenzó a flaquear en septiembre tras un verano estable. Aunque parte de este mal comportamiento podría haberse debido a las emisiones, los movimientos de la deuda corporativa en libras esterlinas han replicado hasta ahora la evolución de la deuda corporativa investment grade europea. Sin embargo, comparada con esta última, la deuda corporativa en libras esterlinas se enfrenta a una situación con resultados mucho más opuestos conforme se acerca la fecha del Brexit. Las negociaciones continúan, pero hasta ahora no han registrado avances significativos, mientras que las probabilidades de acontecimientos extremos negativos aumentan cada día que pasa.

Además, las sorpresas macroeconómicas positivas que se registraron durante el verano probablemente se agoten, lo que redobla la presión sobre los activos en GBP a partir de ahora. Cabe esperar nuevas ampliaciones de los diferenciales durante los próximos meses.

Asia

Por último, la deuda corporativa investment grade de Asia en dólares se ha mostrado relativamente inmune a la volatilidad observada en otras regiones, gracias a una base estable de compradores locales deseosos de exponerse al papel de alta calidad denominado en dólares. La moderación de las inquietudes macroeconómicas relacionadas con el comercio y los mercados emergentes, compensada en parte por los estímulos monetarios en China, también contribuyó a mejorar el sentimiento. Esta tendencia probablemente continúe y mantenemos la sobreponderación.