El viaje de España en la eurozona, otra vez líder en crecimiento

Según Oliver Eichmann, co-head European rates de DWS, España está en camino de convertirse de nuevo en un país semicore de la eurozona.

Europa ha tenido una moneda común durante casi dos décadas, pero los patrones de crecimiento han sido divergentes. Desde los inicios de la unión monetaria europea, los resultados económicos de varios miembros de la zona euro han seguido caminos divergentes. Alemania tuvo un comienzo débil, sin embargo, más tarde se las arregló para ponerse al día. Francia registró un fuerte crecimiento en las primeras etapas de la moneda común, pero perdió impulso en los últimos 10 años. Los dos países cuentan actualmente con niveles similares en términos de crecimiento del PIB, como refleja el gráfico (utilizando las cifras del cierre de 2017, y tomando 1999 como punto de partida).

El rendimiento de Italia fue débil al principio y sufrió un duro revés durante la crisis de la deuda europea, cuando se puso en tela de juicio la solvencia de varios países de la eurozona. El país comenzó a recuperarse en 2014, pero desafortunadamente sigue rezagado con respecto a sus pares. España, por el contrario, disfrutó de una economía en auge durante los primeros años de la moneda común. Esto se produjo a expensas de una rápida acumulación de deuda y del deterioro de la balanza de pagos. La fiesta causó una severa resaca, con una contracción del PIB español de casi un 10% entre 2008 y 2013. Como resultado, los comentaristas cínicos siguieron presentando acrónimos poco halagadores, si no directamente ofensivos, para los países de la periferia de la Eurozona en aquel entonces.

Desde 2014, sin embargo, España está de nuevo en la vía rápida, con tasas de crecimiento anual del 3%. Un sector bancario estable, una balanza exterior positiva y la disminución del desempleo han demostrado una vez más que España vuelve a encontrarse entre los países más fuertes de la eurozona. Teniendo en cuenta estos factores, DWS ha dejado ya hace algún tiempo de contar a España como miembro de la llamada periferia del euro.