China favorece la importación de coches extranjeros

Comentario de La Française

Durante la apertura del foro Boao, el presidente Xi Jinping anunció que China reducirá significativamente los aranceles para los coches importados y flexibilizará los requerimientos para formar parte de la joint venture (actualmente limitado al 50%) para las firmas extranjeras del sector del automóvil. Los dos anuncios se hacían eco de la promesa del presidente Xi Jinping del pasado noviembre de reducir gradualmente los aranceles a los coches importados y permitir a los fabricantes de automóviles establecer instalaciones propias dedicadas exclusivamente a vehículos de nueva energía en zonas de libre comercio.

Aunque no se anunció la magnitud del recorte, o el timing, la China Passenger Car Association estimó que probablemente los aranceles desciendan hasta el 10% desde el 25% actual. En 2017, China importó 1,1 millones de coches, lo que representa el 5% total de las ventas de automóviles de China, frente al 6% de 2014, ya que la mayoría de los fabricantes han localizado sus modelos clave en China. Respecto a los comentarios, sobre la reciente guerra comercial, el sector del automóvil es actualmente uno de los sectores donde EEUU mantiene un gran superávit comercial con China (sin contar los repuestos de automóviles). China importó 276.000 coches, un 1% del total de las ventas de coches de China, de EEUU en 2017, aunque solo exportó 58.000 coches a EEUU.

Estos factores afectarán negativamente a las joint venture de coches de lujo en China

Unos menores aranceles a los automóviles y la flexibilización de los requisitos para la propiedad extranjera afectarán negativamente a las joint venture de coches de lujo en China dado que las marcas extranjeras de lujo pueden beneficiarse de los nuevos modelos de exportación directamente a China. Las ventas de coches de lujo importados en China se beneficiarán a largo plazo, lo que beneficiará a los concesionarios de coches de lujo. Las marcas locales chinas probablemente también se beneficien dado los grandes descuentos en los precios respecto a las marcas extranjeras y la reducción de la competitividad de las joint ventures.

Dicho esto, hay dos factores que lo compensan: uno es que China todavía tiene una ventaja de coste respecto a los fabricantes de automóviles extranjeros tanto de escala, como de bajos costes laborales y, segundo, los coches producidos en la joint venture localmente cuentan con diferentes características (como una distancia más larga entre los ejes) en comparación con los coches extranjeros de la misma marca como resultado de las preferencias de los clientes chinos.

Los fabricantes de automóviles extranjeros probablemente mantengan las joint ventures existentes,

La mayoría de los contratos duran más de 10 años antes de expirar, y la instalación de una nueva planta en propiedad para coches no EV necesitan una aprobación rigurosa del gobierno que se tarda en obtener entre 3 y 5 años. La experiencia de FAW-VW’s en el cambio de propiedad también resultó ser un proceso largo y difícil para los fabricantes de automóviles extranjeros que quieren aumentar su participación en las joint ventures. Como resultado, el impacto total de estos dos cambios políticos tardará tiempo en materializarse. Los cambios podrían ser considerados como astutas maniobras políticas por parte de China para exportar más coches a EEUU y Europa, así como que los coches chinos sean más competitivos.

Darío Molina

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