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Claves a favor de un euro al alza

  • 05-08-2020

  • 3 minutos

La Unión Europea y la Eurozona superaron un obstáculo histórico las pasadas semanas. El nacimiento de un vínculo seguro europeo es una realidad. Los inversores deberían aprovechar este momento. Europa lidera el mundo en términos de solidaridad, democracia y esperanza de un futuro mejor. La fuerte subida del euro podría encarnar una especie de promoción de la moneda única. Una promoción que eleva el estatus del euro como moneda de reserva. No estamos afirmando que el USD esté perdiendo su posición de moneda de reserva global no cuestionable, pero podríamos ver al euro creciendo en cuota de mercado entre los administradores de la reserva global.

A partir de 2021, la UE, a través de la Comisión Europea, comenzará a emitir bonos del Fondo de Recuperación del euro con vencimientos entre 3 y 30 años. Esencialmente, veremos el nacimiento de un mercado de bonos seguros de la UE, líquidos y de alta calidad (AAA), que competirán directamente con el mercado del Tesoro de los Estados Unidos.

El futuro del euro parece más brillante

El futuro del euro parece más brillante y el mercado está valorando esta mejora en el estado de la moneda de reserva en consecuencia. Al mismo tiempo, el continuo aumento de las tensiones geopolíticas entre EE.UU. y China está aislando a los EE.UU. más que en el caso de China. El USD ha sido la moneda de reserva dominante durante gran parte del siglo XX y a principios del XXI.

El consenso, de manera realista, pide que China se convierta en la primera economía mundial en la década actual, dejando de lado a los EE.UU. Durante períodos tan largos es difícil posicionar las carteras, pero el USD frente al euro en el balance de la moneda de reserva podría buscar un nuevo equilibrio.

No he olvidado mi visión contra un dólar más débil en el año 2020 de hace unas semanas. Llevé tal evento hasta 2021 dado el agresivo crecimiento del balance del BCE, junto con la falta de condiciones de crecimiento mundial sincronizado. No obstante, la conclusión sigue siendo: «Demandamos una exposición decente en dólares para optimizar la calidad de la diversificación en medio de una cartera global«. Depende del gestor de inversiones definir qué % se relaciona con la palabra «decente».

En aras de la integridad, aumento la capacidad del yen japonés para absorber los choques del mercado financiero bajo un creciente impulso de riesgo. Es cierto que no ha sido así en los últimos 3 meses… sin embargo, en periodos más largos el JPY se mantiene firme junto al USD en su huida hacia la seguridad.

Es hora de revisar la hipótesis del economista Minsky de que los agentes económicos que observan un bajo riesgo financiero son inducidos a aumentar la toma de riesgos. La toma de riesgos excesiva puede conducir a una crisis. Minsky resumió lo siguiente: «La estabilidad es desestabilizadora«. La volatilidad del mercado financiero es una condición que, por sí sola, tiene poca influencia en la toma de riesgos, la economía real o la crisis financiera. Sin embargo, los momentos de baja e inesperada alta volatilidad pueden transformarse en malos resultados del mercado.

El tiempo también es un requisito clave. La baja volatilidad inesperada tiene que estar presente durante el tiempo suficiente para que se produzca un auge del crédito. Se necesita menos tiempo de baja volatilidad para construir booms de acciones. Así pues, cabe preguntarse por cuánto tiempo la respuesta monetaria y fiscal mundial desde marzo tiene la capacidad de contener y suprimir la volatilidad.

Una condición que apoya tanto a los mercados de crédito como a los de valores. La respuesta es clara: no lo sabemos, ya que carecemos de un criterio adecuado. El único período de referencia nos remonta a la Segunda Guerra Mundial, una época en que los mercados financieros estaban muy regulados y eran menos abiertos que en la actualidad.

La política monetaria de los mercados desarrollados ha suavizado los tipos a largo plazo. El marco de control de la curva de rendimiento explícito e implícito está permitiendo a los gobiernos y a las empresas refinanciar a niveles históricamente bajos.

El sector bancario puede desempeñar excepcionalmente bien su papel de intermediario y abstenerse de crear su propio riesgo de balance. Esto significa que el público en general, a través del sector de los fondos de inversión, las compañías de seguros, los fondos de pensiones, el inversor minorista, absorben grandes cantidades de exposición a los productos financieros. Con el respaldo monetario bien establecido y la credibilidad todavía intacta, el peso de la política fiscal está aumentando.

Una mala política fiscal orientada hacia los subsidios y los proyectos improductivos acortará el tiempo de estabilidad. Una buena política fiscal responsable e inclusiva orientada a proyectos de valor añadido podría alargar el tiempo antes de que nos encontremos con otro grave bache en el camino.