¿Cómo aplicar los criterios ASG en las estrategias de crédito?

  • 08-11-2018

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Cada vez se habla más y con mayor convicción de la inversión sostenible, y en Robeco consideran que utilizar la información ASG en el proceso de inversión mejora las decisiones. Desde la gestora holandesa llevan tiempo incorporando la información ASG como input en el análisis del crédito (como otra manera más de controlar el riesgo), en un mayor o en un menor grado, dependiendo de la estrategia en cuestión, desde las exclusiones básicas a la construcción del universo:

1. Excluyendo compañías controvertidas

La forma más básica de empezar por la integración es la exclusión de compañías que actúan en terreno controvertido… Excluimos determinadas empresas que estructuralmente incumplen con el tratado Global Compact de Naciones Unidas y que, después de un intenso programa de engagement de tres años, no muestran ningún tipo de mejora (hablamos de incumplimientos relacionados con los derechos humanos, o asuntos de corrupción o medio ambientales). También excluimos las compañías que están implicadas en la producción de armas controvertidas y, desde este verano, las de tabaco. Estas exclusiones se aplican en todas nuestras estrategias de renta fija.

2. Como parte del análisis fundamental de cada compañía, evaluamos el comportamiento ASG

La evaluación de criterios ASG complementa muy bien el análisis tradicional, porque hace más hincapié en identificar riesgos bajistas adicionales… si alguno de los riesgos identificados llega a ser materialmente relevante como para suponer una amenaza a la estabilidad financiera, el analista ajusta su opinión de la compañía en cuestión, lo que sucede aproximadamente el 30% de las veces (bastante significativo de hecho). Así, el analista analiza la compañía desde las perspectivas de posicionamiento de negocio, su estrategia, estructura corporativa, posición financieras y de cómo afronta asuntos de medio ambiente, sociales y de buen gobierno. También esto se aplica en todas las estrategias de crédito. En el caso de los fondos de crédito cuantitativos, aplicamos determinadas reglas de construcción de la cartera de tal modo que las compañías con un score sostenible alto (que otorga RobecoSAM basándose en su famoso CSA o Corporate Sustainability Assesment y que es la base para elaborar los Dow Jones Sustainability Index) tienen más probabilidades de ser incluidas en la cartera que las de un score bajo… Y después, además, sobre el universo propuesto por el modelo cuantitativo, los analistas de crédito valoran si se afrontan riesgos de ESG adicionales que, de llegar a ser considerados materiales, no se invertirá en esas compañías…

3. Compromiso activo con las compañías en las que invertimos

Aunque como tenedores de bonos no tenemos derechos formales de voto en las empresas en la que invertimos, sí que ejercitamos nuestra influencia como acreedores para discutir mejoras potenciales de su comportamiento empresarial, intentando aportar desde el punto de vista sostenible, con la convicción de que ello revierte en un mejor comportamiento en el largo plazo y mayor calidad de las inversiones. Dependiendo de la industria de la que se trate, se eligen unos temas u otros en una puesta en común entre los gestores, los especialistas de engagement y los analistas sostenibles de RobecoSAM. En todas nuestras estrategias aplicamos engagement.

4. Reduciendo el impacto medioambiental de las carteras (environmental footprint)

Para aquellas compañías en las que invertimos, RobecoSAM mide las emisiones de gases de efecto invernadero, consumo de energía y de agua y generación de residuos. De esta manera, sustituimos las compañías que tienen un mayor impacto negativo en la sociedad por las que tienen uno menor… Así, nos aseguramos que el impacto medio ambiental agregado de cada cartera es inferior a la media… Esto lo aplicamos en el fondo Robeco Euro Sustainable Credits.

5. Invertimos parte de la cartera en bonos verdes (green bonds)

Otra de las posibilidades para mejorar la sostenibilidad de una cartera es la inversión en bonos verdes. Los bonos verdes son aquellos emitidos para financiar proyectos verdes, van aumentando en popularidad (tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda) y, de hecho, cada vez representan una mayor parte de la tarta del universo IG.  El proceso de due diligence que hacemos a la hora de invertir en bonos verdes es exhaustivo, asegurándonos que realmente el capital levantado con su emisión financia ese objetivo verde y solo invertimos en aquéllos que tengan un potencial atractivo para la calidad del emisor… Esto lo siguen los fondos Robeco Global Credits, Euro Credits y el Euro Sustainable Credits

6. Construir el universo más sostenible posible

Los cinco puntos anteriores están centrados en preservar o mejorar el alfa de la cartera. Sin embargo, para aquellos inversores que quieren ir un paso más allá y dan igual o mayor importancia a la sostenibilidad de la cartera que al propio alfa, podemos ajustar el universo de inversión de tal manera que sólo las compañías más sostenibles estarán incluidas… Partimos de la calificación de sostenibilidad que RobecoSAM otorga a las compañías y, a partir de ahí, para cada industria, hacemos un ranking y solo incluimos en el universo el top 50%. Así nos aseguramos que las carteras solo pueden construirse a partir de las compañías más sostenibles de cada industria y, lógicamente, el resultado de por sí es más sostenible que su índice de referencia. Esta metodología best in class la aplicamos en nuestro Euro Sustainable Credits.