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¿Cómo se prepara un selector de fondos para hacer frente al coronavirus?

  • 19-03-2020

  • 4 minutos

La figura del selector de fondos es vital en la industria de gestión de activos y, en la actualidad, cobra mayor importancia dadas las caídas que están viviendo las bolsas de todo el mundo como consecuencia de la pandemia del coronavirus. ¿Cómo afrontan los selectores de fondos este tipo de situación? ¿Se puede comparar con la crisis de 2008? Santander AM, Imantia Capital, Andbank Wealth Management y Morabanc, muestran su visión al respecto.

Sergio Ríos, selector de fondos en Imantia Capital

Desde el punto de vista de un selector, o incluso desde el de cualquier inversor, es realmente difícil anticipar las implicaciones de un evento tan disruptivo como es el COVID-19. Cuando la volatilidad del mercado se dispara y la correlación entre activos aumenta en tan corto plazo de tiempo, supone un problema de adaptación en carteras de fondos, incluso en las más flexibles. Por ello, lo que queda, es revisar que las estrategias estén comportándose en línea con lo que sus filosofías de inversión dicen que hacen para momentos de tensión.

Así, esperamos que los fondos defensivos o de calidad, aporten protección en las caídas y que aquellas más direccionales caigan en línea con el mercado, sin precipitarse. En estos momentos, nuestra labor se basa en conocer la visión del equipo gestor ante la magnitud del movimiento, y alcanzar a tener el máximo grado de información de los movimientos que están realizando y de lo que podemos esperar en los próximos meses. 

A nivel más técnico, monitorizamos la liquidez de los activos subyacentes y observamos cómo evolucionan sus activos bajo gestión, para anticipar efectos sobre la cartera del fondo.

Francisco Javier Velasco, analista de fondos de Andbank Wealth Management España

La crisis del coronavirus la estamos tratando como una crisis más, por varias razones, primero pensamos que a pesar del pánico que estamos viviendo por el miedo a lo que puede suponer la pandemia, pensamos que es una crisis diferente a la del 2008, que fue una crisis de riesgo sistémico, que ponía en duda el sistema financiero mundial. Por ello la crisis del coronavirus, pensamos que es una crisis más del tipo histórico, en la que el crecimiento mundial se resentirá, y donde se necesitarán medidas de gobiernos y bancos centrales, pero al fin y al cabo una crisis más como pudo ser la crisis tecnológica. La única diferencia para nosotros, ha sido la forma de trabajo, ya que en lugar de hacerlo desde nuestra oficina, lo hacemos desde casa y donde las decisiones se toman mediante conference call. Solamente cambia la forma presencial en la toma de decisiones de antes frente a las decisiones mediante conference, situación que ya estábamos haciendo desde hace tiempo ya que somos un banco global con jurisdicciones en varios países y las decisiones las tomamos así.

Así que, a pesar de lo que pueda parecer, nuestro trabajo diario no ha cambiado prácticamente nada.

Ángel Lara, Senior Research Analyst  – Alternatives & Private Markets de  Santander AM

Orientar un proceso de selección de fondos para evitar un evento de este tipo es muy complicado. Si tratamos de categorizar los eventos extremos que pueden afectar de forma sensible a los mercados, el coranavirus entraría dentro de los “unknown unknowns”, es decir, eventos que no sabíamos que podrían ocurrir y que, por tanto, eran imposibles de predecir. Este término se lo debemos al exsecretario de Estado americano, Donald Rumsfeld, quien en un contexto muy diferente distinguió entre “known knowns”, que serían eventos ya incorporados en precio en mercados eficientes, “known unknowns”, como cambios políticos, políticas monetarias, alteraciones en el precio de las commodities, etc., y “unknown unknowns”. Los dos primeros son susceptibles de ser analizados. Sin embargo, el tercero, los “unknown unknowns”, son impredecibles por naturaleza.

Este tipo de situaciones nos obligan a reaccionar sobre la marcha y ponen a prueba nuestro temperamento. Por tanto, ante estos eventos la única alternativa es tener un horizonte de inversión a largo plazo y la capacidad de poder navegar la volatilidad a corto plazo de los mercados mientras nos mantenemos firmes en nuestras convicciones. Y esto se consigue con perspectiva, ya que lo que hoy parece un drama puede esconder una oportunidad de inversión para los próximos años. Las claves son la investigación, porque el trabajo de un inversor no descansa nunca y siempre hay elementos por descubrir, la diversificación, ya que nos va a permitir navegar las contingencias mejor y mantenernos flexibles y dinámicos, y ser conscientes de que las oportunidades que estamos viendo ahora pueden ser mejores que las que tenemos en cartera. Sin embargo, en este tipo de entornos la cualidad más importante de todas es simplemente una: mantenerse optimista en todo momento.

Juan Hernando, Head of Fund Selection en Morabanc

Las consecuencias que está teniendo el coronavirus sobre el mercado por el momento están superando las expectativas más pesimistas. Es cierto que llevábamos inmersos en un mercado alcista de los más largos de la historia y no hay fase alcista eterna, pero la velocidad a la que se están produciendo las caídas es muy superior a lo que hemos visto en el pasado.

Cada gran caída tiene unos componentes distintos de las demás y posiblemente una pandemia no estaba en los cálculos de la mayoría de inversores como el catalizador. Ahora toca ver hasta qué punto afectará a la economía real y cómo reaccionarán los bancos centrales y los gobiernos. Desde el punto de vista de los bancos centrales la reacción está siendo rápida y coordinada, y ahora es el turno de los gobiernos a través de las políticas fiscales.

A nivel de gestión de carteras, uno de los grandes axiomas es la diversificación que suele cobrar valor en los peores momentos y este es uno de esos. Respecto a la parte de selección de fondos, se están viendo gestores flexibles cuyo posicionamiento ha sido muy adecuado y que redujeron exposición a riesgo a las primeras señales, otros que se han adaptado con rapidez. Por otro lado algunos fondos de los que se esperarían caídas fuertes en renta variable por la beta de su cartera están aguantando en línea con los índices por la correlación entre sectores. En resumen, pese al entorno, seguimos buscando las mejores opciones donde invertir.

Para muchos la gran novedad de estos días es el teletrabajo. Mantener reuniones por conferencia con los gestores donde invertimos no es nada nuevo, pero sí lo es la forma de trabajar con los compañeros. El intercambio de ideas aunque es totalmente continuo, lo hacemos a través de medios virtuales. Por suerte, los planes de contingencia a nivel informático y de datos han funcionado perfectamente.