Cómo se usan las estrategias de materias primas diversificadas para las asignaciones de cartera

  • 07-06-2019

  • 6 minutos

Muchas veces es fácil pensar en la construcción aislada de diferentes bloques de cartera o clases de activo. Si bien lo anterior es importante, la realidad es que los inversores no suelen ir por este camino. De hecho, la mayoría de ellos, no solamente adquiere una exposición a las acciones o a los bonos o a las materias primas, sino que en muchos casos, construyen una cartera a partir de estas tres, incluyendo a veces más clases de activo.   

Las materias primas han venido marcando un rendimiento inferior al de las clases de activo tradicionales

Ahora, la percepción humana se focaliza frecuentemente en la competencia y la comparación. Esto parece bastante aparente en las decisiones de cartera. Tiende a ser muy fácil discutir las clases de activo que han tenido un rendimiento particularmente bueno, así como tiende a ser muy difícil analizar las clases de activo que han estado marcando un rendimiento inferior. Ni que hablar de aquellas clases de activo que han registrado pérdidas por amplios períodos, lo cual sería una tarea de análisis casi imposible.

No existe ningún sustituto para las asignaciones de cestas de materias primas

Aquí haríamos una pausa para realizar una observación crítica, tal como hemos discutido con los inversores respecto a los valores del sector de materias primas y los futuros gestionados. Hay momentos en que estas asignaciones pueden competir por la parte de la cartera donde las materias primas pueden encajar. Sin embargo:

  • Los precios de las acciones del sector de materias primas, tienden a ser más sensibles al mercado de renta variable en general que las inversiones diversificadas exclusivamente en materias primas. Además, los resultados de las compañías están influenciados por otros factores que simplemente las variaciones en el precio de las materias primas.  
  • Las inversiones en futuros gestionados, dependiendo de cómo estén estructuradas, pueden acarrear cierto grado de dependencia con el gestor o como mínimo, con el enfoque algorítmico que selecciona y pondera las exposiciones. Algunos de estos enfoques pueden ser largos o cortos. No obstante, tal como hemos mencionado anteriormente, la gestión adecuada de este proceso no es simple y las perspectivas de rentabilidad podrían ser bastante diferentes de aquellas de las que serían generadas por las variaciones de precio de las materias primas por sí solas.  

Correlación: la construcción crítica de un bloque para una diversificación efectiva

El pensar solamente respecto al rendimiento relativo, hace que sin embargo, se arriesgue a que haya un descuido importante. Dentro de una cartera, uno de los elementos más críticos, es cómo se rotan las clases de activo o partes de una cartera entre sí.

Si admitiéramos no saber de antemano la dirección o comportamiento del mercado, podría ser muy valioso el hecho de tener una cartera de activos que tienda a variar con una correlación negativa, ya que sería un modo de reducir la volatilidad general de esta experiencia de inversión. El gráfico 1 muestra algunos puntos importantes de por qué las materias primas pueden servir para este propósito:

  • El Bloomberg Commodity Index tuvo durante el período una correlación de 0.47 con el MSCI ACWI Index, mientras que el Bloomberg Commodity Index marcó una correlación de 0.34 con el Bloomberg Barclays Global Aggregate Index durante el período. Estas cifras indican el potencial para una reducción las perspectivas de volatilidad cuando se incorporan estas clases de activo.
  • Es más interesante todavía considerar las correlaciones entre los subcomponentes del Bloomberg Commodity Index con el MSCI ACWI Index y el Bloomberg Barclays Global Aggregate Index. Por ejemplo, en el caso del ganado, la correlación tendió a ser la menor. Los metales industriales tendieron a marcar la mayor correlación con la renta variable, mientras que los metales preciosos, tendieron a marcar la correlación más elevada con la renta fija.
  • Si uno pudiera predecir de modo preciso los subcomponentes de mayor rendimiento del Bloomberg Commodity Index, entonces tendría sentido realizar la asignación en esta dirección. Desde el momento que hacer esto es muy dificultoso, pasa a ser bien comprensible lo conveniente que podría llegar a ser la asignación a una cesta de materias primas. Tomando como ejemplo al sector energético, podemos ver que la correlación de rentabilidad más elevada, fue con el sector de metales industriales, en 0.35. Esto tiene sentido, ya que es improbable que la dinámica de los precios del sector energético, afecte de igual manera a la dinámica de otros activos.

Gráfico 1: midiendo la correlación de los bloques armados con la asignación a una cesta de materias primas

Fuente: Bloomberg

El haber incorporado la exposición a las cestas diversificadas de materias primas: ¿ha ayudado a mejorar las rentabilidades ajustadas por riesgo?

El problema con términos como “correlación”, es que pueden ser muy motivantes. Sin embargo, pueden ser abstractos en caso de que carezcan de las estadísticas que los respalden. Es por este motivo, que no existe un sustituto para un test directo en donde cogemos una cartera determinada de acciones y bonos y vemos si al incorporarle un set de materias primas diversificadas, ayuda o no a optimizar los resultados medidos por una rentabilidad ajustada por riesgo mejorada.

En el gráfico 2:

  • En la cartera “Básica”, el 60% está asignado al MSCI World Index y el 40% al Bloomberg Barclays US Aggregate Index, el cual tiene un historial de rentabilidad disponible más amplio que el Bloomberg Barclays Global Aggregate Index.
  • En la cartera “Básica + Materias Primas”, el 55% está asignado al MSCI World Index, el 35% al Bloomberg Barclays US Aggregate Index y el 10% al Bloomberg Commodity Index. Si bien la misma dista bastante de la mera incorporación de las materias primas a una cartera, hemos comenzado aquí con propósitos ilustrativos y rotado para esta asignación, un 5% de las otras clases de activo.

La relación Sharpe nos permite analizar la rentabilidad en exceso del interés libre de riesgo por unidad de la desviación estándar sobre cada período. Una relación de Sharpe más alta, es lo que tomamos para indicar una rentabilidad ajustada por riesgo más sólida. Para el propósito del cálculo, el interés libre de riesgo es tomado como el ICE BofA ML 3-Month Treasury Bill Index.

Gráfico 2: la comparación de la relación Sharpe con diferentes asignaciones

Fuente: Bloomberg

El período previo a la crisis financiera global de 2008-09, está comprendido entre el 31 de enero de 1978 y el 31 de diciembre de 2007. El período posterior a la crisis financiera global de 2008-09, está comprendido entre el 31 de diciembre de 2008 y el 31 de marzo de 2019. El análisis contiene datos simulados. El cálculo con los datos reales en el Bloomberg Commodity Index, comienza a partir del 14 de julio de 1998; en el Bloomberg Barclays US Aggregate Index, a partir del 1º de enero de 1986 y en el Bloomberg Commodity Index, a partir del 14 de julio de 1998. Usted no puede invertir directamente en un índice. La rentabilidad histórica no es un indicador de rentabilidad futura y cualquier inversión puede perder valor.

¿Cuánta ponderación debería aginarse sobre el período posterior a la crisis financiera global de 2008-09?

Nos hacemos esta pregunta porque somos conscientes de algunos detalles clave respecto a lo que los bancos centrales alrededor del mundo, han hecho en respuesta a la crisis financiera global de 2008-09. Las medidas de flexibilización cuantitativa y la reducción de los tipos de interés, ha impactado positivamente sobre la rentabilidad de las clases de activo tradicionales. Sin embargo, la mayor inflación aún no se ha presentado como un factor causante, lo cual de serlo, impulsaría a la rentabilidad de las materias primas.

  • Durante el periodo completo de análisis en el gráfico 2, podemos ver que la relación de Sharpe de las carteras Base y Base + Materias Primas, fue muy parecida. La incorporación de las materias primas ha reducido la desviación estándar en un 0.3% anualizado, siendo de un 9.4% en la cartera Base y de un 9.1% en la cartera Base + Materias Primas.
  • Durante el período previo a la crisis financiera global de 2008-09, la cartera Base + Materias Primas tuvo de hecho un mayor rendimiento que la Cartera Base en términos de la relación Sharpe, habiendo sido logrado gracias a una mayor rentabilidad y a una desviación estándar más baja.
  • Durante el período posterior a la crisis financiera global de 2008-09, la cartera Base obtuvo una relación Sharpe más sólida que la de la cartera Base + Materias Primas. El principal factor de ello, ha sido que el Bloomberg Commodity Index registró una rentabilidad negativa durante el período, lo cual contrasta con la rentabilidad bastante sólida que los otros dos índices marcaron.

¿Qué piensan los inversores cuando hoy en día analizan las estrategias de materias primas diversificadas? Teniendo presente el período posterior a la crisis financiera global de 2008-09 y en donde es un hecho el muy buen rendimiento que otras clases de activo han tenido, para algunos es muy difícil considerar que la incorporación de un set diversificado de materias primas, optimice la rentabilidad. Sin embargo, este puede ser un gran momento para contemplarlo, ya que por lo general, la década que se avecina, difícilmente tiende a ser un espejo de la década anterior en términos de la rentabilidad de las diferentes clases de activo.