¿Cuál es la opinión de los gestores tras la reunión de la Fed?

  • 20-06-2019

  • 5 minutos

La Fed lanza señales acomodaticias
Ian Samson, Analista de Multi Activos de Fidelity

La Reserva Federal mantiene los tipos entre el 2,25% y el 2,5% como se esperaba, señalando que los recortes están a la vuelta de la esquina en medio de signos de un debilitamiento de la actividad económica.

La rueda de prensa posterior a la reunión puso de relieve la preocupación sobre la debilidad de los datos de fabricación en EE. UU., lo cual llevó a la Reserva Federal a concluir que «las perspectivas son menos favorables».

Powell todavía cree que la suave inflación es transitoria pero ahora espera que aumente, aunque lentamente, hacia el objetivo. Manifestó que la Fed está viendo «corrientes cruzadas debido a la debilidad externa y la incertidumbre comercial«, lo que significa que mientras el consumo sigue siendo fuerte, la confianza e inversión empresarial se están desacelerando.

El alcance de la relajación depende en parte de la próxima reunión Trump-Xi

En general, la Reserva Federal ha dejado abiertas sus opciones, afirmando que las «incertidumbres» en torno a su perspectiva benigna «han aumentado». Si bien ahora parece muy probable un recorte de tipos el mes que viene, la magnitud de esa bajada y el camino a seguir después son muy inciertos.

En parte, el grado de relajación dependerá de si el presidente de EE. UU. Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, alcanzan una «tregua» en la reunión del G20 de la próxima semana en Osaka. Igualmente importante será si la economía estadounidense, que ya se está desacelerando debido al debilitamiento del estímulo fiscal y la dinámica del fin de ciclo, entra en un nivel de actividad más débil de lo que la Fed asume actualmente.

Ron Temple, de Lazard Asset Management

La Fed lanza un mensaje correcto, evitando un easing innecesario a la vez que demuestra a los mercados estar preparada para reaccionar adecuadamente en cualquier momento. En este punto, el mercado no necesita medidas de flexibilización de la Fed. Los recortes de tipos no pueden empapelar el principal riesgo económico global: la incertidumbre generada por la impredecible política comercial de los Estados Unidos.

Patrik Lang, Head Equities & Global Equity Strategy, Julius Baer

La moderada Reserva Federal apoya el mercado, pero ahora todos los ojos se dirigirán a la reunión del G20, donde todo menos una reducción del conflicto comercial sería una gran decepción para el mercado de valores. Seguimos siendo constructivos en renta variable y cíclicos. El mensaje de la Fed de ayer fue tan moderado como los mercados de renta variable ya esperaban. En primer lugar, la Reserva Federal abrió la puerta a los recortes de tasas en la segunda mitad del año. Si bien esto debería ser un apoyo para los mercados globales de acciones, seguimos argumentando que el resultado de la reunión del G20 la próxima semana en Japón será clave para el desarrollo a mediano plazo del mercado de valores. Los mercados no esperan un acuerdo comercial, pero se necesitan algunos pasos claros hacia una desaceleración y un relanzamiento de las conversaciones para impulsar aún más las acciones.

Markus Allenspach, Head Fixed Income Research, Julius Baer

Las acciones y los segmentos más arriesgados del mercado de bonos se beneficiarán de la determinación explícita de la Reserva Federal de sostener la expansión y su disposición a recortar las tasas si el sentimiento empresarial se deteriora aún más. Como se esperaba, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) dejó estable su rango objetivo para la tasa de política clave. A primera vista, la proyección del FOMC para los fondos de la Reserva Federal a fines de este año también se mantuvo sin cambios. Sin embargo, una mirada más cercana revela un cambio radical: 7 de los 17 miembros indicaron dos recortes de tasas para fines de año, mientras que un miembro proyectó un recorte de tasas.

Keith Wade, economista jefe de Schroders

Aunque la Reserva Federal de EE.UU. mantuvo los tipos sin cambios ayer, el organismo sigue apuntando a una política más laxa. Si esto será suficiente para restaurar la confianza empresarial y el gasto dependerá, tanto del presidente, como de la propia Fed.

La Reserva Federal (Fed) decidió mantener los tipos de interés en su reunión de ayer, pero se está moviendo en la dirección de una política más laxa. En este sentido, creemos que es probable que se produzca un recorte “de seguridad” (“insurance cut”) de los tipos en julio. Este tipo de recorte se denomina así porque se trata de una medida destinada a ayudar a apoyar a la economía en caso de que se materialicen los riesgos a la baja.

La Reserva Federal no alteró sus previsiones de crecimiento y todavía espera que la inflación se acerque al objetivo, pero reconoció un aumento de las incertidumbres sobre las perspectivas. Por otra parte, el comité se inclinó hacia una postura más dovish, ya que las proyecciones revelaron que ocho miembros se muestran favorables a bajar los tipos este año, y uno de ellos era partidario de una bajada inmediata de 25 puntos básicos. En contra de esto, ocho no querían ningún cambio y uno votó a favor de una subida de 25 puntos básicos.

Ahora esperamos que la Reserva Federal haga un recorte de 25 puntos básicos en julio. Esto está en línea con el comentario del presidente, Jerome Powell, en su conferencia de prensa: «una onza de prevención vale más que una libra de cura».

Es posible que los datos macro mejoren de aquí a entonces, pero es poco probable, ya que esperamos que las cifras del segundo trimestre se mantengan moderadas a medida que las empresas reducen sus inventarios y sus gastos de capital. También podríamos ver un resultado favorable en la reunión de Trump-Xi en el G20, aunque el riesgo de los aranceles seguirá siendo alto dada la distancia entre las dos partes en cuestiones como la propiedad intelectual y la tecnología. El movimiento de julio podría ir seguido de un nuevo recorte en septiembre.

De cara al futuro, la relajación monetaria dependerá de si los recortes de tipos “de seguridad” de Powell son suficientes para restaurar la confianza y el gasto en el sector empresarial. Eso puede depender tanto del presidente como de la Reserva Federal, ya que la confianza es fundamental en esta fase del ciclo económico.

François Rimeu, estratega senior de La Française AM

Como era de esperar, la FED eliminó el término «paciente» de su declaración y en su lugar indicó que «actuará de manera apropiada para sostener la expansión». Esto es muy similar al lenguaje que se usó en 2000/2001, justo antes de que el organismo recortara los tipos.

Se revisaron las proyecciones en el gráfico de puntos, con 8 responsables de la formulación de políticas apuntando a recortes de 50 puntos básicos para 2019, lo que supera las expectativas del mercado. Dicho esto, la comisión estaba dividida, pues la mitad de la junta no esperaba ningún recorte. La comisión también debatió el descenso de las expectativas de los mercados, al igual que el BCE, y redujo sus proyecciones de inflación (el objetivo de inflación para 2019 pasó del 1,8% al 1,5%).

En general, el mensaje fue claramente dovish (especialmente en la magnitud del descenso del gráfico de puntos) y confirma la voluntad del FOMC de recortar los tipos en julio.