¿Cuáles son los riesgos que deben vigilar los inversores en 2019?

  • 21-01-2019

  • 4 minutos

Tras decir adiós a un 2018 nada bueno para los mercados y, por ende, los inversores, 2019 se presenta con muchas dudas: ¿asistiremos finalmente al final del ciclo? Pase lo que pase, las gestoras internacionales tienen muy claro cuáles serán los riesgos para los mercados financieros de cara a este nuevo ejercicio.

Una de las principales preocupaciones para la gestora francesa Lazard Asset Management reside en la economía de Estados Unidos, ya que la identifica como conflictiva. La firma lo justifica con los siguientes motivos:

  • La entidad observa que los riesgos políticos y monetarios han aumentado considerablemente en EEUU, pese a que reconoce, los fundamentales económicos y de mercado son sólidos.
  • En particular, ven riesgos en la posibilidad de que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal aumente los tipos de interés demasiado puesto que consideran probable que el organismo crea que las medidas de estímulo fiscal y el proteccionismo comercial pueden descarrilar los mercados y el crecimiento económico.
  • El mercado espera ahora que la tasa de fondos de la Fed se sitúe en el 3,1% para finales de 2019, por encima de su estimación de la tasa neutral a largo plazo del 3%.
  • Apuntan que el crecimiento mundial ofrecerá menor respaldo y se prevé que la escalada de tensiones con China vaya a más.

Es probable que estos riesgos lleguen a un punto crítico en Estados Unidos en los próximos 12 o 18 meses, apuntan desde Lazard AM. El hecho de que las tensiones con China se esperan que se incrementen este 2019, podría lastrar aún más el mercado y la confianza de las empresas, revirtiendo el impulso de recortes y estímulos fiscales puestos en marcha por la administración de Donald Trump a principios de 2018.

Los gestores de Capital Group destacan el “desalentador calendario de eventos” que se avecina en Europa y que podría influir negativamente en la renta variable internacional. Entre ellos se incluyen:

1. Brexit: La primera ministra británica, Tehersa May, presentará hoy en el Parlamento una alternativa al plan de salida de la Unión Europea tras el rechazo mayoritario por parte de los diputados la semana pasada.

2. Incertidumbre por Merkel: La administración de la Canciller alemana Angela Merkel se vio gravemente debilitada durante las últimas elecciones regionales, en las que su partido cristianodemócrata perdió mucho terreno. La líder que lleva más tiempo en el poder en Europa ha dicho que no se presentará a la reelección en 2021, pero un creciente coro de voces le pide que renuncie mucho antes de esa fecha. Por lo tanto, es posible que Europa pueda perder a dos de sus líderes políticos más importantes (Merkel y May) en tan solo unos meses.

3. Transición en el BCE: El mandato del presidente del BCE, Mario Draghi, finaliza en octubre y, antes de ello, debe elegirse su sucesor. El proceso, normalmente de perfil bajo, podría ser muy polémico esta vez si los candidatos más conservadores fiscalmente compiten por el puesto. La maniobra política se producirá mientras el Banco se tiene que adaptar a la vida sin medidas de estímulo y, tal vez, también tratando de subir los tipos de interés.

4. Elecciones al Parlamento Europeo: Este es otro evento que normalmente está en el foco de todas las miradas y que podría producir más agitación política. Las elecciones al Parlamento Europeo, programadas para el 23-26 de mayo, pueden traer controversia esta vez, dado el surgimiento de movimientos políticos populistas y euroescépticos en Alemania, Francia e Italia, entre otros.

Teniendo en cuenta todos estos riesgos a nivel europeo, desde Capital Group se plantean la siguiente pregunta: ¿Finalmente, cuándo dará la vuelta a la esquina la renta variable internacional?

No lo sé, y la verdad es que nadie sabe la respuesta a esa pregunta”.

Carl Kawaja, gestor de cartera de Capital Group

Para Pictet Asset Management el mayor riesgo para el año que viene será un posible incremento de la inflación, muchos inversores tienen en cuenta ya que la inflación va a aumentar, pero sospechan que muy pocos son los que esperan que se convierta en un problema.

El segundo riesgo potencial estaría en las guerras comerciales ya que desconocen qué va a ocurrir.

“Si la tensión económica entre EEUU y China aumenta, las consecuencias pueden ser muy graves: esta tensión puede provocar una recesión a nivel global. En definitiva, una guerra comercial implica un menor crecimiento y un aumento de la inflación y, obviamente, ese no puede ser bueno”.

Pictet AM

El tercer riesgo que la firma reconoce es Europa. Tras analizar y seguir la situación en Italia, el Brexit… Cada vez que se plantean invertir en Europa, ocurre algo que les hace pensar que quizá Europa no sea el mejor lugar para invertir. Es probable que la situación en Italia se descontrole y que incluso se produzca una crisis de endeudamiento, pero no creen que el riesgo sea demasiado alto, aunque sí tiene el potencial para ser algo significativo.

Por último, ponen el foco de riesgo en la Fed, quien, en su opinión, debería actuar de forma prudente, pero no pueden confiar en que lo hagan puesto que quizá quieran mostrar que se trata de una institución independiente de Trump y de su gobierno y que, por ello, endurezcan sus condiciones. Son conscientes de que una política monetaria restrictiva aplicada en exceso suele causar problemas a los distintos mercados y economías.

Vontobel Asset Management augura 2019 como el año de la normalización. El principal riesgo de impacto negativo para su escenario central es que se produzca una desaceleración acusada, promovida por una escalada de las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos. Al mismo tiempo, el punto muerto entre la Comisión Europea y el gobierno populista de Italia en materia presupuestaria podría desencadenar una venta masiva de títulos de deuda pública italiana y avivar los temores sobre la integridad de la moneda común. Con ese escenario, es posible que los bancos centrales decidan abandonar su camino hacia la normalización, con la posible contracción de los beneficios empresariales en 2019.

Entre los diferentes factores que podrían ocasionar que todas las regiones pierdan impulso, a la vez que progresivamente se desincronicen, se encuentran los riesgos políticos, las diferencias en la demanda interna de cada país, un cambio en las relaciones comerciales internacionales y una política monetaria más restrictiva, según apuntan desde UBP.

Respecto al Brexit, creen que si se lleva a cabo un Brexit ‘duro’ el 29 de marzo de 2019, el daño a la economía británica sería considerable.

“El crecimiento económico podría caer un 5% de media, e incluso un 8-10% si otros socios comerciales como los EE.UU. tardan en firmar nuevos acuerdos”.

UBP

Por contra, si se evita un Brexit duro, las perspectivas del Reino Unido serán mucho más positivas. Si todo va bien, a medida que se recupere la confianza, el crecimiento de Reino Unido podría volver al 2%.