Cuando hablamos de invertir en cambio climático, hacer las cosas bien es compatible con ser rentable

  • 21-05-2019

  • 2 minutos

Cuando hablamos de invertir en cambio climático, hacer las cosas bien es compatible con ser rentable

Los inversores pueden ser una parte activa de la lucha contra el cambio climático. Pero no solo esto: también pueden obtener retornos con ello.

¿Por qué es interesante el cambio climático?
El cambio climático no es algo del futuro sino del presente. Alcanzar los objetivos acordados en París conlleva una transformación completa de la industria energética, así como de los sectores de automoción, transporte, agricultura, industria pesada y productos químicos, entre otros. Y esto va a tener consecuencias para todos. Desde el punto de vista de la inversión, los mercados muestran una gran capacidad para asimilar información a corto plazo, pero no gestionan adecuadamente los horizontes temporales y las discontinuidades a largo plazo. Debemos pensar cómo cambiarán estos sectores y qué supondrán estos cambios para el valor de las diferentes empresas.

¿Cómo podemos aprovechar las oportunidades existentes?
En Schroders hace más de 10 años que lanzamos el Schroder International Selection Fund Global Climate Change, un fondo se centra en aquellas compañías que reconocen las amenazas y aceptan los retos del cambio climático tempranamente, o aquellas que forman parte de la solución a los problemas relacionados con el clima. Estamos convencidos de que estas empresas se beneficiarán en última instancia del crecimiento estructural a largo plazo que el mercado está infravalorando.

¿En qué tipo de sectores invierte el fondo?
El fondo invierte principalmente en los siguientes sectores: industria, tecnología de la información, consumo discrecional y materiales. Sin embargo, creemos que existen ganadores y perdedores en todas las industrias. Por ello, entre las principales posiciones encontramos compañías como Amazon o Alphabet que no se asocian tan fácilmente con el este fenómeno. En el caso de Amazon, su presencia en la cartera se justifica porque es un proveedor de cloud computing a gran escala, y esta tecnología es mucho más eficiente, tanto desde un punto de vista de los costes como por las emisiones que produce, así como por su modelo de reparto, que evita que el desplazamiento de muchas familias individuales. Además, se ha comprometido a hacer que la mitad de sus envíos sean neutros en carbono para 2030.

¿Es solo para inversores que buscan “hacer el bien”?
No exclusivamente. Apoyando a empresas que pueden ayudarnos como sociedad a avanzar en la dirección correcta podemos tener un rol activo en la lucha contra el cambio climático. Sin embargo este fondo registra una rentabilidad del 5.5% anualizada en los últimos 5 años*, por lo que podríamos decir que es para cualquier inversor que busque rentabilidades atractivas en el largo plazo, con independencia de si tiene especial interés en contribuir a ser parte de la solución contra el cambio climático o no. Aunque en este caso hacer las cosas bien es compatible con ser rentable.

*Fuente: Schroders, a 30 de marzo de 2019 para la clase C Acc en USD. La rentabilidad registrada en el pasado no es un indicador fiable de los resultados futuros.