¿Debemos preocuparnos por un aterrizaje forzoso de la economía china?

  • 18-12-2018

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Se trata de una cuestión clave, puesto que la economía china actualmente es importante para el resto del mundo. China supone un porcentaje del 15% del PIB mundial (algo por encima de las economías de la zona del euro) y, a pesar de que aún se encuentra por detrás de EE. UU., que representa alrededor del 25 % del PIB mundial, China sigue siendo un elemento clave. Por otra parte, China es el mayor consumidor de materias primas, de cuyo consumo depende en gran medida su modelo de desarrollo. En consecuencia, resulta importante mantener un nivel decrecimiento relativamente dinámico de cara a los precios de las materias primas en general y a todos los países exportadores de materias primas en particular. Por último, en los últimos años ha aparecido una clase media en China y esto constituye asimismo un aspecto fundamental, puesto que China es actualmente uno de los mayores mercados del mundo en términos de consumo. A menudo se pasa por alto el hecho de que China se ha convertido en un elemento clave para el comercio mundial.

A lo largo de los últimos meses, han comenzado a apreciarse signos de ralentización a nivel nacional y se han agudizado las amenazas externas. En primer lugar, a nivel nacional, Pekín ha lanzado recientemente una campaña de desapalancamiento dirigida a detener el incremento de la deuda del sector privado en particular. Esto ha producido un efecto claro sobre la demanda interior, que sin duda se ha ralentizado.

No obstante, cuando pensábamos que las autoridades chinas habían logrado frenar el aumento de la deuda privada, EE. UU. ha emprendido una guerra comercial con China. Así, por un lado, la política de reducción de la deuda está lastrando la demanda interior y, por el otro, la amenaza exterior de que se produzca una subida de los aranceles aduaneros se cierne sobre las exportaciones chinas. Ambos factores han llevado a la economía china a su complicada situación actual.

¿Son incapaces de actuar las autoridades chinas?

Lo dudamos. Desde el comienzo del año han aplicado diversas medidas, entre las que destacan la reducción de los coeficientes de reserva mínima exigida a los bancos y la ligera flexibilización de las condiciones de crédito, en particular donde se necesitaba con más urgencia, es decir, para las pequeñas empresas del sector privado. Las autoridades han aplicado asimismo algunas medidas presupuestarias: se han recortado los impuestos sobre la renta, especialmente para los hogares con menos ingresos, y se ha reducido el impuesto sobre sociedades, en particular en el sector dela tecnología. Por otra parte, se ha elevado el techo de las emisiones de deuda de las autoridades públicas, algo que les permitirá un mayor endeudamiento que posibilitará a su vez una mayor inversión para sustentar la economía.

¿Serán suficientesestas medidas?

De momento, no podemos estar seguros. No obstante, una cosa parece cierta: las autoridades chinas no dudarán en aplicar más medidas de apoyo, en concreto medidas presupuestarias, con el fin de lograr sus objetivos de crecimiento y empleo, al igual que han venido haciendo a lo largo de los últimos años cada vez que la situación se complicaba.

Por lo tanto, creemos que el temido aterrizaje forzoso de la economía china se va a evitar una vez más. Por supuesto, será necesario posponer varios de los objetivos indicados, como el desapalancamiento y, por lo tanto, la consolidación financiera.