Desaceleración de la actividad manufacturera en los países emergentes: conviene ser precavidos ante el retorno de la inflación

  • 12-11-2018

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La desaceleración de la actividad manufacturera en las economías emergentes (EM) continúa en octubre. No se ha ampliado. Con el regreso a la calma después de las turbulencias financieras experimentadas durante el verano, el índice PMI agregado de los 15 principales EM se mantuvo estable en 50.6, su nivel más bajo desde el verano de 2016 (ver gráfico 1).

Sin embargo, la situación sigue siendo dispar:

  • La actividad de los EM asiáticos continuó moderándose. El índice PMI de los países exportadores de la zona se ha acercado a la barrera de los 50, marcando su nivel más bajo desde octubre de 2016. Lo mismo ocurre en China, donde el índice PMI oficial continuó con su tendencia a la baja.
  • En los países frágiles afectados por la ola de desconfianza del verano, la contracción de la actividad no aumentó. Sin embargo, sigue siendo débil, especialmente en Turquía o Sudáfrica.
  • Por otro lado, la producción manufacturera se ha acelerado según los gerentes de compras de los países de Europa central. En Hungría, en particular, el índice PMI subió en más de 3 puntos, acercándose a los puntos altos de finales de 2017-principios de 2018.

A pesar de la mejora de las encuestas de coyuntura en octubre, seguimos creyendo que la fase de desaceleración del crecimiento de los EM continuará. Los riesgos que pesan sobre el clima empresarial son numerosos: incertidumbres en torno al comercio internacional (moderación del crecimiento de las economías desarrolladas, proteccionismo) y/o problemas específicos que fomentan la aversión al riesgo (desequilibrios estructurales, tensiones políticas, por ejemplo).

Al mismo tiempo, surge un nuevo riesgo que podría interrumpir la trayectoria del crecimiento de los EM en los próximos meses: el resurgimiento de la inflación. Esta se ha acelerado desde junio (ver gráfico 2) debido al efecto «pass-through” de la depreciación de las divisas frente al dólar observado durante el verano y del aumento de los precios de las materias primas.

El retorno de la inflación, aunque en escala dispar, podrá afectar en última instancia las condiciones monetarias de los EM. El indicador sintético de políticas monetarias «convencionales» ya está mostrando un endurecimiento en julio por primera vez desde mayo de 2012 (ver gráfico 3).

El endurecimiento de las políticas monetarias afecta en particular a Asia (seis bancos centrales que ya han aumentado sus tipos de referencia este año) y Europa central y oriental (cinco bancos centrales). La política monetaria de los países latinoamericanos se está moviendo hacia la zona neutral.