¿Por qué se ha desacelerado el crecimiento de China en el segundo trimestre?

  • 30-07-2019

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¿Por qué se ha desacelerado el crecimiento de China en el segundo trimestre?

En China, el crecimiento a un año del PIB fue del 6,2% para el segundo trimestre de 2019 (ver gráfico 1). El ritmo es más moderado que el observado en el primer trimestre (+ 6,4% a un año), a pesar de la mejora en junio de varios indicadores clave (producción industrial, ventas minoristas, ventas de vehículos privados, renta fija).

Gráfico 1: Crecimiento a un año del PIB

Globalmente, la desaceleración del crecimiento observada no es una sorpresa

Se debe principalmente al sector industrial (5,8% tras el 6,1% del trimestre anterior), mientras que la actividad del sector servicios registró un crecimiento constante (7% a un año). Durante la primavera, el sector industrial se mantuvo bajo presión, sufriendo por las incertidumbres relacionadas con la falta de dinamismo de la demanda mundial, el retorno de las tensiones comerciales con Estados Unidos, así como por el debilitamiento de las ventas domésticas.

Estas últimas, que en el pasado a menudo habían desempeñado un importante papel amortiguador cuando la actividad ligada a la exportación estaba en dificultades, están luchando por recuperar su fuerza. La explicación principal radica en la voluntad del Estado de continuar la transición, garantizar la estabilidad financiera y, por lo tanto, centrarse en el proceso de desapalancamiento. Asimismo, la «limpieza» del shadow banking se mantiene en junio (ver gráfico 2). Por último, las condiciones financieras se han relajado, pero aún se mantienen en niveles máximos (ver gráfico 3).

Gráfico 2: «limpieza» del shadow banking

Gráfico 3: Indicador de las condiciones financieras

En este contexto, el movimiento en junio de algunos indicadores clave parece tranquilizador pero es transitorio. Tranquilizador al descartar el escenario de una brutal desaceleración de la economía. Transitorio porque el entorno, externo o interno, al que se enfrentará este último sigue siendo complicado. Nuestro escenario se ve reforzado. La desaceleración continuará. Será gradual y suave. Como recordatorio, nuestras previsiones sugieren un crecimiento del 6,2% en 2019 y del 6% en 2020.

En caso de nuevas escaladas en la guerra comercial, Beijing intervendrá

Ante la desaceleración de la actividad, la cuestión principal radicará en la voluntad de Beijing a la hora de proporcionar apoyo adicional y más enérgico en los próximos meses. Reiteramos nuestra hipótesis de que las estadísticas resilientes, especialmente en línea con los objetivos de crecimiento de las autoridades (entre el 6% y 6,5%), no implican ninguna necesidad de nuevas medidas de estímulo en el futuro inmediato. En caso de nuevas escaladas en la guerra comercial, Beijing intervendrá.

La acción pasará principalmente por la política fiscal (recortes de impuestos y aumento del gasto público en infraestructura). Por otro lado, el problema de la deuda y la estabilidad financiera parecen alentar a Beijing a adoptar claramente un enfoque prudente: no actuar directamente sobre el crédito bancario y, en consecuencia, sobre los tipos de préstamo. Como resultado, si fuera necesario, se realizarán nuevas bajadas de los ratios de reservas bancarias (RRO). Según el Primer ministro Li Keqiang, las autoridades buscarán «en tiempo y en hora» la reducción de RRO y otros instrumentos financieros para apoyar a las PYMEs y «no se trata de volver a las medidas de estímulo masivo del pasado».