Desplome de precios, ¿es buen momento para comprar?

  • 06-02-2018

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Es probable que el régimen de baja volatilidad haya muerto. El comportamiento de los precios observado en bolsa en los últimos quince meses no tenía precedentes y ahora, ante el riesgo de que se acelere bruscamente la inflación en EE.UU., se ha desatado una ola de pánico vendedor potenciada por las ventas cuantitativas.

El factor desencadenante de la huida de los inversores ha sido el miedo a que la Reserva Federal acelere las subidas de tipos. Parece que Jerome Powell -quien juró ayer como presidente de la Fed- tendrá un problema completamente diferente al de su predecesora: enfrentarse a la inflación en lugar de luchar contra las fuerzas deflacionistas. Hereda el mercado bursátil más volátil desde 2010, pero también una economía estadounidense que va a toda máquina.

Comentario de Andrew Bresler, subdirector de ventas globales de APAC de Saxo Bank

Curiosamente, la caída de las bolsas ha tenido un contagio muy restringido en otros activos, especialmente el mercado de divisas. Este hecho hace que haya esperanzas en que esto sea simplemente un fracaso de los inversores más apalancados en volatilidad y algunas estrategias algorítmicas. Pero hoy es un día crítico, ya que las ventas tienen que detenerse aquí si queremos etiquetar este episodio como una ola rebelde y no un tsunami. Por tanto, en respuesta a la pregunta “¿debería aprovechar el desplome para comprar?”, respuesta es “definitivamente no”.

En Wall Street es clave que el S&P 500 se mantenga por encima de la media móvil de 200 días, que pasa por los 2.530 y es el nivel exacto desde el cual se desarrolló el rebote. En Europa, el índice alemán Dax ha entrado en tendencia bajista tras perder el soporte de los 12.745 puntos. Ahora no hay ningún apoyo importante en el Dax hasta los 12.000 enteros.

Los inversores que busquen refugio seguro deberían estar atentos al JPY y a las opciones de compra de bonos del Tesoro de Estados Unidos a dos, cinco y 10 años. También se puede optar por posiciones largas en oro; USTs, JPY y CHF y posiciones cortas en petróleo. Son jugadas muy clásicas, pero son clásicas por una razón. De hecho, hemos visto cómo parte de las compras de oro de los últimos meses han sido impulsadas por la demanda de protección y diversificación a medida que los mercados financieros se volvían cada vez más complacientes. Pero hay que tener en cuenta que no hay una forma barata de buscar protección una vez que la volatilidad se ha desatado.

Comentario de Andrew Milligan, director de Estrategia Global de Aberdeen Standard Investments

Lo que estamos viendo ahora es una recogida de beneficios guiada por las extensas
valoraciones y las preocupaciones sobre que la inflación se recupere tanto en Estados Unidos como en otros lugares. La cuestión ahora es dónde y cuándo para la corrección del mercado, y nadie debería pretender tener la respuesta. Algunos inversores se han extendido excesivamente
y sufrirán por las ventas forzadas, pero finalmente los fundamentales volverán a ser importantes.

Los inversores deberían reasegurarse en los próximos días y semanas de la fortaleza de los beneficios empresariales y los dividendos y recompras de acciones que permiten los altos niveles de efectivo de las compañías. La inflación es probable que repunte al alza en los próximos meses, pero no dramáticamente. Si los inversores pueden sentirse cómodos con esta
previsión, esto debería ser suficiente para contener las ventas y desencadenar un rebote. Lo
peor que se puede hacer ahora es tener reacciones precipitadas.

Comentario de Stefan Hofrichter, director de Estrategia Global de Allianz GI

¿Es esta simplemente una corrección (sana), o el inicio de un período bajista?

Estos últimos meses el crecimiento global se ha acelerado y se mantiene a niveles por encima del potencial, era de esperar un reajuste de los precios y esto no debería venir por sorpresa.

En cualquier caso, la corrección del mercado ha sido más bien suave, los precios en mercados de acciones se mantienen en precios de principios de enero, los spreads de los bonos corporativos apenas se han alterado y los rendimientos de la deuda soberana se mantienen en niveles bajos.

Nuestro posicionamiento respecto a la situación actual se refleja en los siguientes puntos:

  • Por el momento no hay señales que indiquen recesión o peligro de un “hard landing”.
  • Los indicadores apuntan a una suave moderación del crecimiento económico.
  • La normalización de la política monetaria continúa, pero se mantiene en niveles acomodaticios. Con ello, es probable que en los mercados de bonos se negocien rendimientos mayores y precios menores.
  • Se espera que la volatilidad se normalice estructuralmente y el VIX se sitúe en niveles alrededor del 20 como respuesta a la normalización de la política monetaria en lugar de volver a caer a niveles de alrededor de 10.
  • Una volatilidad adversa y un precio de los bonos más bajo pueden en última instancia desencadenar reequilibrios adversos.

Comentario de analistas del àrea de Banca de Particulares y Empresas de Deustche Bank

Los analistas de Deutsche Bank creen, por tanto, que el escenario sigue siendo favorable para las bolsas a medio plazo, por lo que no han cambiado su visión sobre las mismas. Las razones:

  • El alto crecimiento económico, en especial en EEUU, evidenciado por los máximos niveles de confianza empresarial, la excelente situación del mercado de trabajo (en pleno empleo) y la baja probabilidad actual de que se produzca una recesión en los próximos 12 meses.
  • La solidez de los resultados empresariales. Un 82% de las compañías del S&P que han reportado sus cifras lo han hecho por encima de lo esperado, además las perspectivas de beneficios para 2018 son además muy positivas.
  • La reforma fiscal permitirá también tomar decisiones empresariales que favorezcan a los inversores, como operaciones de recompra de acciones, mayores dividendos o movimientos corporativos
  • Es poco probable que la Fed tome decisiones precipitadas a menos que vea un riesgo inflacionista inminente (algo que no se deduce de la última reunión de la Fed de la semana pasada)
  • Es cierto que han subido las rentabilidades de la deuda, pero en términos relativos, los retornos siguen siendo muy bajos (las primas de riesgo corporativas siguen estando en mínimos históricos) si se compara con las bolsas.

En resumen, todavía hay valor en la renta variable, aunque habrá momentos de volatilidad durante todo el año”.

Comentario de analistas de Flossbach von Storch

Los mercados de renta variable vivieron una jornada bajo presión el pasado lunes 5 de febrero. El S&P 500 llegó a caer más del 6% durante la jornada, cerrando con pérdidas cercanas al 4%. ¿Cuáles son las razones de este cambio tan brusco en los mercados?

Existen, básicamente, tres posibilidades:

  • Los mercados están entrando en recesión. Esta posibilidad no se debe descartar, aunque a pesar del momento de debilidad, es un escenario poco probable y todo apunta a que la economía global mantenga un crecimiento moderado.
  • Miedo a la subida de tipos. Aunque se ha mencionado mucho durante los últimos días, este argumento parece no tener ningún fundamento puesto que los rendimientos de la deuda americana cayeron el lunes 12 puntos básicos.
  • “Cleansing storm”, por último, hay que tener en cuenta que tras el escenario alcista de los últimos años y la volatilidad mínimos, muchos inversores habían tomado riesgos mayores a los que podían asumir. Por ello, llegado el momento de corrección e incremento de volatilidad gran parte de éstos han tenido que cerrar sus posiciones rápidamente, lo que explicaría los fuertes movimientos de los precios en una sesión.