Día de la Educación Financiera: ¿por qué es importante saber de finanzas?

  • 07-10-2019

  • 7 minutos

Hoy, 7 de octubre, se celebra el Día de la Educación Financiera, una jornada que tiene como objetivo concienciar a los ciudadanos sobre lo importante que es adquirir un nivel de cultura financiera en las diferentes etapas de la vida. Sin duda, una asignatura pendiente para los españoles: más del 75% reconoce que mejorar sus conocimientos financieros ayudaría a la hora de optimizar y entender la gestión de sus finanzas, según la última Encuesta de Competencias Financieras, elaborada por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). España se sitúa claramente por debajo de la media (tanto de todos los países como de los países de la OCDE y UE) en cuanto a conocimientos financieros.

Fuente: YouTube, CNMV.

Con motivo de la semana de la educación financiera, desde Rankia realizaremos esta tarde una jornada en la que personalidades del sector de la educación y las finanzas nos expondrán su visión sobre diferentes ámbitos de la educación financiera (tienes todos los detalles aquí).

A continuación, os dejamos con la opinión de Isabel Giménez, Directora General de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF), Fernando Sánchez de Bernardo, colaborador externo en Value School, y Fernando Rojano, desarrollo de Negocio en W&K Financial Education.

Isabel Giménez, Directora General de la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros (FEBF)

Nuestra vida diaria, en sus pequeños detalles supone tomar decisiones financieras, dónde y cómo comprar, consumir o ahorrar, donde invertir… La finanzas son nuestro compañero de viaje obligado. Desde ir a comprar el pan hasta conocer el calendario de pago de impuestos.

Razón por la cual es muy importante tener nociones, aunque sean básicas, sobre cómo nos pueden afectar nuestras decisiones. La peor gestión siempre es la que se pospone. Es muy importante conseguir una alfabetización financiera de la sociedad, porque la falta de educación financiera es una forma de exclusión social y, por tanto, de pobreza.

Las finanzas básicas no son tan complicadas, las finanzas son para todos los públicos, no son algo etéreo, exigen sentido común, conocimientos y sobre todo consciencia, pero hay que dedicar tiempo a entenderlas. Todos nosotros de alguna forma somos administradores de una economía personal y hay que dedicar tiempo a gestionar el presupuesto familiar, debemos ser más responsables.

Aquellos hogares en los se vive al día, en plena inconsciencia, cuando llega una enfermedad o un imprevisto, no se sabe afrontar. El ámbito financiero incluye necesariamente la recopilación y tratamiento de información (gastos, recibos, facturas pendientes de pago) y la planificación, en la que se incorporan varios escenarios, más pesimistas u optimistas. En todo hogar, deberían tenerse en cuenta estos tres principios básicos: organización, responsabilidad y prevención.

La educación financiera se debe impartir como parte de la enseñanza obligatoria desde el colegio, cuando comenzamos a gestionar pequeñas cantidades de dinero con nociones básicas, afectando a nuestra memoria vital. Es importante tener una “relación natural” con el dinero para que cuando lleguemos a la edad adulta podamos hablar con el gestor financiero y entender el vocabulario específico. Gracias al plan de educación financiera se han incorporado asignaturas específicas de economía.

La visibilización del “Día de la Educación Financiera” el primer lunes de octubre también es muy importante. Esta celebración reúne numerosos actos ese día en toda España que son posibles gracias a un equipo de trabajo liderado por el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores y una serie de entidades colaboradoras, además de entrega de premios académicos a los colegios con mejores prácticas de educación financiera de toda España. En la Fundación de Estudios Bursátiles y Financieros organizamos una mesa redonda sobre educación financiera en la que cada año mostramos datos y ponemos en común retos y áreas de mejora en la divulgación de las enseñanzas financieras. Además de ello, solemos entregar los premios del concurso de bolsa que organizamos con las Facultades de ADE y Periodismo de la Universidad CEU-UCH.

Desde el punto de vista formativo, la educación financiera se debe enfocar a la organización y administración de los recursos económicos, para que así el día de mañana se disponga de los conocimientos necesarios para realizar una buena gestión financiera. Va a formar parte de nuestro futuro y va a condicionar nuestra manera de vivir de la sociedad.

Dentro de las actividades formativas de la FEBF además de los programas de posgrado en finanzas aplicadas y asesoramiento financiero validados por la CNMV para los profesionales del sector financiero, tenemos otras actividades divulgativas para acercar las finanzas a toda la sociedad española.

El 75% de las actividades de la Fundación son gratuitas, haciendo especial hincapié en colectivos desfavorecidos o en riesgo de exclusión financiera (barrios marginados, tercera edad) y además tenemos un Premio Anual de Divulgación Financiera que ya va por su edición XVI del que nos sentimos muy orgullosos.

Según un estudio realizado en 2019, el 44% de la población española, no sabe gestionar sus finanzas. Esta cifra es alarmantemente alta, ya que, aunque los peores años tras la crisis de 2008 ya han pasado, puede abocar a que muchas familias españolas tengan problemas económicos.

Los errores financieros son irreversibles y no tienen vuelta atrás. Si se elige un producto financiero arriesgado se puede perder todo el dinero. Si se elige más el producto de planificación financiera a largo plazo o no se ahorra, podemos encontrarnos con que no disponemos de nada cuando nos jubilemos. No debemos jugar a los dados con nuestros ahorros.

Y es un problema que viene desde la propia educación, debemos considerarnos capaces de aprender las finanzas, comenzando con la autoconsciencia, dedicando un tiempo recurrente a conocer como avanzamos, preguntando a nuestro gestor y dedicando tiempo a supervisar su gestión. De esta manera, podremos dormir tranquilos. El escenario macroeconómico de bajos tipos de interés y rallentización económica incorpora peligrosidad a las carteras, y debemos ser conscientes de ello.

Consejos para mejorar la educación financiera de los españoles

En primer lugar, ser conscientes de la importancia de contar con una asignatura de finanzas en la enseñanza obligatoria, pero la enseñanza no termina en las aulas. Los padres, como educadores, podemos y debemos aportar su granito de arena. Hay que educar en valores: prudencia, austeridad, planificación. Conforme crecen los niños se les debe hacer más responsables de sus finanzas: con la paga (para que gestionen), la ayuda en casa (para que entiendan que el dinero no crece en los arboles), la cultura del esfuerzo (aportando una parte del dinero que cuesten sus artículos de consumo más deseados, posponiendo las compras más caras).

La tecnología y la televisión son medios muy poderosos (tutoriales, webinars) para aprender finanzas, pero la rapidez no siempre es sinónimo de eficiencia. En las decisiones financieras la rapidez supone un gran riesgo, por eso es importante ser conscientes de la importancia del aprendizaje reposado, dedicando suficiente tiempo. Porque las finanzas personales son muy importantes, hay que tomarlas en serio ya que nos acompañarán durante toda la vida.

Fernando Sánchez de Bernardo, colaborador de Value School

Saber de finanzas importa

Ya en 2005 la OCDE nos alertaba, entre otras, de las consecuencias que puede provocar el aumento de la esperanza de vida y los cambios en los sistemas de pensiones. También nos hablaba de la necesidad de que los trabajadores deberán aumentar su responsabilidad en la gestión de sus ahorros para encarar retiros más prolongados. Y de la necesidad de aumentar nuestra formación financiera para enfrentarnos a estos retos, en una sociedad con una mayor cantidad y complejidad de productos de crédito y ahorro. En 2013, los líderes del G20 marcaron la educación financiera como un valor fundamental para la capacitación económica de los individuos y la estabilidad general del sistema financiero.

Sin embargo, en España este asunto no nos lo hemos tomado muy en serio. De la Encuesta de Competencias Financieras de 2016 elaborada por el Banco de España y la CNMV sabemos que casi la mitad de los españoles reconoce que su nivel de educación financiera es muy básico, algo que repercute directamente en la toma de decisiones cotidianas tales como entender una nómina, ahorrar, o realizar una inversión; que tres de cada cuatro españoles reconocen que mejorar sus conocimientos en esta materia supondría una ayuda a la hora de optimizar la gestión de sus finanzas.

Los adultos no estamos, por tanto, preparados para construir y gestionar nuestro patrimonio correctamente ni para planificar e invertir razonablemente nuestros ahorros.

Cuanto antes empecemos, mejor

Del anterior estudio sabemos, además, que uno de cada cinco jóvenes de 15 años no llega al nivel básico de educación financiera. Y es que la formación financiera en el sistema educativo español suele aparecer en los últimos cursos de la enseñanza secundaria, alrededor de los 15 años. Sin embargo. Estudios de la UNICEF o de la Universidad de Cambridge mantienen que es más probable que se retenga la educación financiera cuando se introduce en una etapa temprana de la vida.

Brecha entre consumidores y productos financieros

Del anterior estudio del Banco de España se desprende que más de la mitad de los ciudadanos reconocen que se plantearían invertir parte de su dinero en productos de inversión si tuvieran un mayor conocimiento. Además, de ahí se desprende también que más de la mitad de los participantes no sabía qué es el interés compuesto o la diversificación del riesgo. No solo eso, sino que seis de cada diez encuestados ni siquiera sabe qué es un fondo de inversión.

En consecuencia, hay un gran número de españoles que no destina sus ahorros a productos de inversión por puro desconocimiento.

Consejos para mejorar la educación financiera de los españoles.

Proyectos como el de Value School impulsan la educación financiera en las sociedad española con eventos, cursos sobre inversión, edición de libros y programas de educación financiera Value Kids en colegios desde infantil hasta bachillerato. Es fundamental, en cualquier caso, ir introduciendo progresivamente formación financiera dentro del currículo de los estudiantes en nuestro sistema educativo.

Fernando Rojano, desarrollo de Negocio en W&K Financial Education

¿Por qué es importante saber de finanzas?

Muy sencillo, un conocimiento adecuado de finanzas y de su entorno de aplicación, nos permitirá optimizar en todo momento nuestros recursos económicos y como consecuencia directa, acceder a una mejor calidad de vida en toda su dimensión, a presente y futuro.

Actualmente, es en la educación primaria cuando se hace una primera aproximación a la educación financiera, incorporando conceptos básicos en la asignatura troncal de ciencias sociales. En nuestra opinión, potenciar todavía más en esa fase tan temprana como la educación primaria, ese acercamiento con el aprendizaje a través del juego (gamificación) o actividades divertidas y lúdicas vinculadas a la temática, así como complementar otras asignaturas troncales relacionadas como matemáticas y economía (en bachillerato), ayudaría a crear una sólida base, que sirviera de “driver” para despertar intereses e inquietudes en este ámbito de conocimiento, que se convertirían en una clara mejora de la educación financiera de los ciudadanos del futuro.

¿Preocupa la brecha existente entre la industria financiera y los consumidores españoles?

Sin duda, aunque creemos que la llegada de normativas como MiFID II en el ámbito profesional e iniciativas educativas/formativas abiertas e inclusivas en esa línea, trasladadas al consumidor en general como ejercicio de cualificación del mismo, podrían ayudar a reducir ese gap, generando valor como resultado final para ambas partes.

Nosotros, desde nuestra acreditación TFA facilitamos el acceso a todas aquellas personas (bajo unos mínimos requisitos), que tengan ganas de adquirir o mejorar su educación financiera, así como de tener acceso a una formación continua actualizada, dinámica y en constante evolución, todo ello bajo un enfoque digital y flexible. En definitiva, extrapolar la formación que se exige al colectivo profesional como base, a todos aquellos interesados en mejorar su conocimiento financiero de forma continuada, decimos no a las iniciativas excluyentes.