Diciembre negro: ¿es un aviso de lo que nos deparará 2019?

  • 28-12-2018

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Es momento de hacer balance del 2018 y preparar las carteras para el próximo año, aunque las gestoras de fondos se muestran relativamente optimistas y la gran mayoría no esperan un cercano fin del ciclo; no podemos obviar que índices como el S&P 500 acumulan caídas del 10% en este mes de diciembre de 2018. Comparable tan solo con los meses de diciembre del año 1931 con una pérdida del -17,01%) y del año 1899 con una pérdida del -12,53%, años que superarían en caídas a este diciembre negro.

En general, 2018 no ha sido un buen año para ninguna clase de activos, si analizamos los siguientes gráficos:

El único activo en positivo durante el año ha sido el dólar, según el primer gráfico de Candriam. La renta variable americana era el único activo en positivo pero, a día de hoy, vemos que la última recesión ha lacrado la rentabilidad pasándola a negativo por lo que no hay duda que el dólar ha sido en gran vencedor. La Reserva Federal anunció en su última reunión del año que subirá los tipos de interés dos veces en 2019, una decisión que provocaría una mayor fortaleza del billete verde.

Sin duda, 2018 ha sido un ejercicio difícil para todas las clases de activos y estilos de inversión, sobre todo para el value investing, como nos ha contado Lorenzo Serratosa, cofundador de Kau Markets EAFI.

“2018 ha sido un año tremendamente difícil para hacer value investing y para hacer todo lo que pudiera o pudiese dictar el sentido común. Si este año has juntado reflexión, estudio y análisis de empresas, y te has olvidado de los asuntos macro y de los políticos, te has comprado un billete en business con un solo destino: las pérdidas”.

Ejemplos no faltan para Serratosa y nos habla de Washtec, compañía alemana líder en el segmento de lavado de coches. En el tercer trimestre de 2018 se anotó unas ventas del +9,7% consiguiendo así la cartera de pedidos más amplia de toda su historia a cierre de septiembre. A partir del mes de octubre, todo cambió: sus ventas cayeron un -20% y “eso que no estamos hablando de las FAANG ni del sector del automóvil, ni de las tecnológicas francesas” apunta el experto.

El peor mes de diciembre desde 1930

El viernes pasado de nuevo asistimos a fuertes caídas en Wall Street y todo esto en vísperas de Navidad, un panorama al que no estamos nada acostumbrados. Psicológicamente hablando, diciembre no es un mes demasiado proclive a la bajadas, hay muchas fiestas y los operadores están pendientes en irse de vacaciones que otra cosa. Está igualmente documentado en diversos estudios en los que se concluye que antes de las fiestas más importantes del año el mercado tiene muy poca tendencia a la baja.

“Sin embargo, este año se vende en diciembre tan agresivamente que el Nasdaq entró el viernes en mercado bajista (más del 20% de caída desde máximos) por primera vez desde octubre de 2007. En aquella lejana fecha aún le quedaba por delante otro 35% más de bajada aparte de la que ya llevaba. Hablando claro, no se había visto un mes de diciembre así desde el crash del 29. Pase lo que pase, el mercado con este comportamiento anómalo está activando muchas luces rojas de precaución y el mes de enero pinta muy complicado“.

José Luis Cárpatos, director de inversiones en Opteam EAFI

Según datos de Reuters, cuando el Nasdaq inicia un mercado bajista suele bajar alrededor del 40% en unos 250 días de negociación en total. Pues bien, “todo esto que es bastante grave sucede en diciembre. Los mercados desplomándose mientras comemos turrón“, concluye Cárpatos.

El 93% de los activos se encuentra en pérdidas este 2918, lo unca visto. Hablamos del peor mes de diciembre desde el año 1930, la peor nochebuena de la historia en Estados Unidos y, como no podía ser de otra manera, el 94% de los fondos en España perdiendo dinero.

El mercado actual a Lorenzo Serratosa le recuerda a la película estadounidense ‘It’s a Mad, Mad, Mad, Mad World’ (El mundo está loco, loco, loco), dirigida por Stanley Kramer en 1963, en la que un grupo de gente pierde absolutamente los papeles en busca de un botín del que nada saben solo porque su vecino lo hace también.

“Esto no es nuevo, absurdos ha habido siempre, si no no existiría el value investing. Como dice Warren Buffett, ‘si el mercado fuera eficiente yo no sería millonario’. Tendremos que vivir con ello, aprovecharlo para generar alpha y aprender a explicarlo a nuestros clientes -un ejercicio titánico-”.

Lorenzo Serratosa, cofundador de Kau Markets EAFI

El miedo a la recesión

“Creo que no vamos hacia un escenario de recesión en 2019, pero la profundidad de la ralentización de la economía global es una incógnita  pues depende especialmente de la confianza (empresarial, del consumidor, de los inversores) que está muy ligada al riesgo político”.

Guillermo Santos, socio de iCapital

La política monetaria de la Reserva Federal está llevando a los mercados de acciones a anticipar un fuerte parón del crecimiento y creo que están sobrerreaccionando, sostiene Santos.

Según su visión, “a poco que los riesgos geopolíticos se atemperen, en 2019 podemos tener un marco más propicio  para la inversión financiera, especialmente para la renta fija en euros de nueva adquisición por la potencial subida progresiva de los tipos del euro”. Todo ello, sumado a una normalización de las cotizaciones de la renta variable europea (alineación de precios con crecimiento de beneficios), debería conducirnos hacia una recuperación progresiva de las pérdidas ligadas a Bolsa sufridas en el presente ejercicio.

El escenario alternativo, y al que Guillermo Santos asigna menor probabilidad pero que la tiene, sería muy negativo y se apoyaría en una fuerte pérdida de la confianza  empresarial que podría traer una caída del empleo y, con él, del consumo.

“El miedo a la recesión llevaría a empresarios y consumidores a aplazar la toma de decisiones y se pondría de nuevo a prueba la capacidad de reacción y los instrumentos de intervención de los Bancos Centrales, así como la verdadera solvencia del sistema financiero”.

Guillermo Santos, socio de iCapital

En Estados Unidos sería viable un cambio en la política monetaria al llevar ya la Reserva Federal tres años subiendo los tipos de interés. Sin embargo, en Europa la situación sería muy distinta y, sin duda, enormemente complicada con un riesgo de entrada en recesión más elevado que en EEUU donde la ralentización de la economía sería más limitada, bajo la opinión del experto de la EAFI iCapital. El panorama bursátil en el entorno descrito sería desolador y los ganadores serían los bonos, sobre todo los americanos.

2019 será un año positivo para la bolsa

Desde la Segunda Guerra Mundial (1939 – 1945) hemos asistido a siete mercados bajistas en los que no hubiera una recesión de por medio como el actual. En ellos el mercado cayó un 24% de media y en las últimas tres ocasiones un 19%, muy cerca de lo datos de cierre de 2018.

  • 1976 – 1978: -19%
  • 07/1998 – 08/1998: -19%
  • 04/2011 – 10/2011: -19%

“Parece pues que el dolor está cerca de acabarse o por lo menos que queda menos hacia abajo que hacia arriba, y todo apunta a que 2019 será un buen año de bolsa”.

Lorenzo Serratosa, cofundador de Kau Markets EAFI

¿Por qué 2019 será un buen año para la renta variable? Lorenzo sostiene, por un lado, que ver otro año en bolsa peor que el actual sería difícil y, por otro, se apoya en los datos históricos:

  • El año posterior a las midterms siempre ha sido un año alcista (17 de los últimos 17).
  • El 78,9% de las veces que el S&P 500 cayó mas de un 10% consiguió recuperarse en el siguiente trimestre (media de un 5,13%).
  • El 73,7% de las veces el siguiente año es alcista con una media de un 15,94%.

Sin embargo el mercado está decidido a romper todas las estadísticas y además tenemos a Newton y su primera ley del movimiento, la ley de la inercia, en contra, apuntan desde Kau Markets EAFI. Aún falta ver la fuerza capaz de impactar en el mercado para que cambie de dirección.

En todo caso, el mundo crece por encima del 3% por lo que hablar de recesión es prematuro a pesar de la ralentización en China y Europa, las compañías siguen aumentando sus beneficios, (en menor medida pero lo hacen) y los precios en el mercado invitan a comprar.