La dimisión de Theresa May

  • 24-05-2019

  • 2 minutos

Theresa May

Theresa May ha anunciado este viernes su dimisión como líder del Partido Conservador del Reino Unido. Tres años después de que el referéndum del Brexit forzara la renuncia de su predecesor, David Cameron, May no ha podido encontar una solución al Brexit. La primera ministra hará efectiva su dimisión el próximo 7 de junio, ya que seguirá temporalmente en Downing Street hasta la elección de su sucesor o sucesora.

La dimisión de Theresa May no resuelve los problemas a los que se enfrenta actualmente el Reino Unido. Todavía hay mucha incertidumbre en torno al Brexit, en parte debido a las luchas internas dentro de los grupos políticos y al hecho de que los principales partidos no parecen tener una visión clara de cómo debe llevarse a cabo el Brexit.

Un Brexit duro cada vez más probable

Es demasiado pronto para decir si su dimisión tendrá un impacto en los mercados (y, en caso afirmativo, en qué medida) o si dará lugar a la retirada del artículo 50. Esto puede hacerse más claro una vez que se elija un sucesor, pero dado que actualmente no hay mayoría para ningún enfoque del Brexit -especialmente dentro de los partidos Conservador y Laborista-, es posible que sigamos enfrentándonos a más de lo mismo, independientemente de quién esté dirigiendo el partido.

La futura relación entre el Reino Unido y Europa dependerá en cierta medida de la elección del sucesor. No obstante, con la renuncia de Theresa May, el riesgo de un Brexit duro ha aumentado.

Los Brexiters más comprometidos pueden intentar sacar al Reino Unido de la Unión Europea (UE) sin un acuerdo, a pesar de que el Parlamento vote a favor de eliminar esta opción. Esto presumiblemente llevaría a que la UE acepte terminar la relación en octubre. Si esto sucediera, anticiparíamos que la economía se desacelerará y caerá en una recesión a finales de año. Con ello, el Banco de Inglaterra probablemente recortará las tipos de interés con el tiempo y la depreciación esperada en la libra causaría un aumento de la inflación.

Azad Zangana, economista europeo de Schroders

La mezcla de la falta de voluntad de la UE para renegociar y la falta de ganas del Parlamento por un Brexit «duro» apuntan hacia una mayor agitación política. Es difícil ver cómo se puede resolver esta situación entre todas las partes interesadas antes del 31 de octubre. En última instancia, un proceso político como una elección rápida o un segundo referéndum puede tener que llevarse a cabo para encontrar un camino a seguir. Como resultado de la incertidumbre adicional de Brexit, se espera que la actividad económica del Reino Unido se enfrente a más adversidades. La reciente intensificación de la agitación política ha provocado una venta masiva de libras esterlinas a un mínimo de cuatro meses frente al dólar.

Janet Mui, economista global de Schroders