El discurso de Jerome Powell en Jackson Hole: responsable pero no culpable

  • 26-08-2019

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El discurso de Jerome Powell en el Simposio de Jackson Hole (Wyoming) aclara las perspectivas a corto plazo de la política monetaria, pero también algunos elementos de «reformulación» acerca de la independencia de la Reserva Federal.

Primero, J. Powell considera que las 3 últimas semanas han sido «agitadas»: el conflicto comercial se ha intensificado, la situación internacional se ha deteriorado, especialmente en Alemania y China, el entorno geopolítico se ha deteriorado (aumento de la probabilidad de un Hard Brexit, manifestaciones en Hong Kong, renuncia del gobierno en Italia) y, por último, los mercados financieros han reaccionado fuertemente con volatilidad en las Bolsas y una fuerte caída generalizada de los tipos a largo plazo. La terminología utilizada («we are carefully watching», «we will act as appropriate») sugiere que abogará por una nueva bajada de los Fed Funds en el próximo Comité de Política Monetaria a mediados de septiembre.

Elegantemente, pero con firmeza, Powell refiere a cada tomador de decisiones a sus responsabilidades al recordar que la política comercial Americana está determinada por el Congreso y la Administración. En otras palabras, la Fed no puede ser acusada de ser el origen de las incertidumbres que amenacen el crecimiento, incluso si debe intervenir para controlar los riesgos. Sobre la cuestión de la independencia de la Fed, creemos que debemos relativizar el riesgo de pérdida de independencia de la Fed frente a los responsables políticos. Por un lado, históricamente, la Fed a menudo ha estado sujeta a presiones políticas (R. Nixon y A. Burns, D. Reagan y P. Volcker, G. Bush y A. Greenspan). Por otro lado, existen salvaguardas institucionales en los Estados Unidos que enfrentan un riesgo de pérdida de independencia que solo puede cristalizarse a través del proceso de nombramientos y/o un cambio de mandato de la Fed. Sin embargo, es muy probable que Trump continúe tratando a la Fed como un «chivo expiatorio», alentado por un electorado republicano mayoritariamente crítico con el banco central. En última instancia, el principal riesgo es más bien que D. Trump recurra a intervenciones en la divisa.

Si la independencia política de la Reserva Federal no se ve amenazada, es conveniente reconocer que el banco central de Estados Unidos es estructuralmente menos independiente de los mercados financieros por tres razones

  • La Reserva Federal sufre presiones «indirectas» a través de la guerra comercial y los mercados de bonos.
  • La economía americana es cada vez más vulnerable al efecto-riqueza negativo, lo que lleva a la Reserva Federal a respaldar los mercados de renta variable. 
  • Integrando la estabilidad financiera en su función de reacción, la Fed es de facto más dependiente de los mercados financieros.