¿En qué invertir en el segundo semestre de 2019?

  • 12-07-2019

  • 20 minutos

¿En qué invertir en el segundo semestre de 2019?

A raíz de un primer semestre marcado por la incertidumbre de la Guerra Comercial y la amenaza de la desaceleración económica, ¿qué nos depara el segundo semestre? En este artículo vamos a conocer las perspectivas de las gestoras Edmond de Rotschild AM, Ethenea, Capital Group y Candriam donde conoceremos qué se espera en este segundo periodo de 2019 y la gran pregunta ¿En qué invertir en el segundo semestre de 2019?

Benjamin Melman, CIO de Edmond de Rotschild Asset Management

Los movimientos de mercado vistos el año pasado han sido un motivo de constante incertidumbre. La imagen global se ha ido ralentizando, pero estos cambios son esencialmente un reflejo del activismo de los bancos centrales. La Reserva Federal ha liderado la tendencia, favoreciendo la normalización monetaria en 2018 y para este año considerar repentinamente la posibilidad de suavizar las condiciones monetarias y financieras a través de una o más bajadas de tipos, en el caso en el que la economía no repunte. La Reserva Federal, y en menor medida el BCE, fueron los principales responsables de la caída del mercado en el cuarto trimestre de 2018. Y sus cambios tanto de sus políticas como del tono de sus discursos son en gran medida responsables del buen comportamiento del mercado desde principios de 2019.

No hay duda de que buena parte de las caídas se debieron al cambio de políticas monetarias de los bancos centrales tras el hundimiento de la confianza empresarial motivado por la insistencia en el proteccionismo del presidente estadounidense, Donald Trump, antes de las elecciones. Los empresarios están actualmente algo desconcertados y la inversión ha caído drásticamente en casi todo el mundo.

En cuanto a los flujos, los inversores también han adoptado en general una actitud de espera, lo que contrasta con la euforia vista en los principales mercados bursátiles. Dada la actual incertidumbre económica y política, y el sorprendente retroceso de la inflación real, los bancos centrales pueden permitirse el lujo de ser proactivos al tiempo que aseguran a los inversores que el hecho esperar a ver lo que ocurre no acabará provocando el tipo de “estrechamiento” de las condiciones monetarias y de los diferenciales, que a su vez podría crear un círculo vicioso entre los mercados y el ciclo económico.

Lo hecho, hecho está

El hecho de que los bancos centrales hayan provocado la desconexión entre los mercados y los fundamentales significa que existe el riesgo de que se produzca un «partido de vuelta» de las autoridades monetarias. Supongamos, un caso hipotético en el que Donald Trump termina twitteando que ha decidido enterrar el “hacha de guerra” en su disputa comercial. De este modo, los inversores empezarían a perder confianza en las expectativas de relajación monetaria creadas por los bancos centrales. Es muy probable que los mercados de bonos entraran en shock y que otras clases de activos también se vieran afectadas. Es difícil decir si los mercados se alegrarían de las buenas noticias a menos que, por supuesto, los bancos centrales se comprometieran a continuar con el tipo de política acomodaticia que los mercados ya están teniendo en cuenta. Pero en ese caso, claramente se estarían creando una burbuja financiera. Por lo tanto, hemos de ser capaces de desarrollar la difícil tarea de evaluar su capacidad que puede tener el mercado para asumir riesgo.

Puede ser difícil estimar la sostenibilidad de este rally orquestado por los bancos centrales, pero es evidente que los inversores ya están descontando las dudas sobre dicha sostenibilidad, a juzgar por la parte corta de la curva de tipos. Al mismo tiempo, salvo que se produzca un cambio en los flujos de fondos en las próximas semanas, los inversores se muestran a la expectativa debido a las incertidumbres económicas y políticas. Cuanto menos inversores sean partícipes en el rally, habrá menos posibilidades de que sea duradero. En consecuencia, este repunte del mercado no nos ha animado a cambiar nuestra estrategia de asignación de activos; la cual continúa siendo equilibrada, aunque, algo más cautelosa en estos los últimos meses.

No se pueden ignorar los riesgos políticos

Hay otras razones políticas que justifican una mayor cautela. El riesgo de un Brexit duro ha aumentado en las últimas semanas, aunque su impacto en la libra esterlina ha sido mínimo.

Además, hay más posibilidades de que se celebren nuevas elecciones en Italia, dando potenciando una coalición de la Lega y Fratelli d’Italia, dos partidos considerados de extrema derecha. Este es un tema crucial ya que Matteo Salvini y los otros diputados de la Lega están abogando por el proyecto de mini-Treasury Bill o mini-BOT, un esquema que permitiría al Tesoro emitir valores que podrían ser utilizados para pagar impuestos. Esto equivaldría en muchos sentidos a una moneda paralela, una idea que incluso aparece en el programa de la alianza Liga-Forza Italia. Hay que tener en cuenta que los principales partidos populistas de Europa han dejado de hablar de abandonar el euro, probablemente porque la idea aterroriza a los votantes. Pero el concepto de una moneda paralela parece una forma encubierta de alcanzar los mismos objetivos sin correr el mismo riesgo político. ¿Esto sería realmente así? Estaremos atentos a la evolución.

En consecuencia, la rentabilidad de los bonos gubernamentales es excesivamente baja, al tiempo que las diferenciales de crédito se han estrechado. Esto hace que los mercados de bonos sean menos atractivos, aunque todavía veamos oportunidades en los bonos de países emergentes y en la deuda financiera subordinada. Por lo tanto, estamos menos expuestos costumbre a los mercados de renta fija, a la espera de oportunidades más atractivas. También nos encontramos todavía lejos de la exposición máxima a los mercados de renta variable. El ciclo está maduro y el entorno se ha vuelto inestable debido al riesgo político. Reconocemos que los bancos centrales están siendo proactivos y que están teniendo una influencia considerable en los mercados, pero las rentabilidades recientes no son indicativo fiable de lo que pueda ocurrir en el futuro ya que han acumulado serias ganancias en las últimas semanas. En un entorno así, tiene sentido seguir invirtiendo, pero con moderación. En cambio, las oportunidades de mercado y el riesgo son actualmente muy, y probablemente excesivamente, políticos (a nivel monetario, proteccionista y populista). Los fundamentales tampoco son especialmente alentadores, aunque en este momento no es lo que más nos preocupa.

Harald Berres, co-gestor del fondo Ethna-DYNAMISCH

El auge percibido a largo plazo en los mercados de renta variable mundiales fue puesto a prueba en 2018. El cuarto trimestre, en particular, fue débil en todo el mundo, con muchos índices experimentando pérdidas superiores al 20%, lo que, en sentido estricto, significa el final de un mercado alcista. Sin embargo, el primer trimestre de 2019 fue una demostración impresionante de la continua fortaleza de los mercados de renta variable, en los que los pesimistas se vieron penalizados por fuertes subidas de precios. Esta recuperación fue impulsada principalmente por los comentarios de apoyo de la Reserva Federal, que provocaron una fuerte caída del rendimiento de los bonos mundiales. Sin embargo, tras las ganancias registradas desde principios de año, las bolsas han cotizado una cantidad considerable de buenas noticias y las valoraciones son algo más ambiciosas, al menos a corto plazo. La evolución de mayo ya ha demostrado que ahora es más difícil subir y hay más volatilidad en los mercados de renta variable que en los primeros meses del ejercicio. Esperamos un entorno similar en los próximos meses. Hacia finales de año, las bolsas podrían volver a calmarse y prepararse para realizar una serie de nuevos máximos. Pero hasta entonces, hay que encontrar soluciones para los actuales puntos conflictivos, en particular la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

A corto plazo, todavía hay algunas nubes oscuras sobre el mercado de renta variable, por lo que actualmente en el fondo Ethna-DYNAMISCH estamos invirtiendo en sectores más defensivos y en renta variable. Preferimos empresas con valoraciones atractivas, en particular en los sectores tecnológico, de bienes de consumo no cíclicos y de salud, ya que, en general, muestran un crecimiento estructural relativamente estable y, por lo tanto, están en línea con nuestra estrategia de inversión a largo plazo. Además, una serie de modelos de negocio bien establecidos se encuentran bajo presión estructural. En Europa, en particular, este tipo de empresas dominan los índices de referencia de gran capitalización y no han registrado ningún crecimiento de los beneficios y del volumen de negocios a nivel de índice en los últimos 20 años. Como no esperamos que esto cambie en un futuro próximo, vemos más potencial en las empresas estadounidenses. Durante los meses de verano, esperamos que los mercados de renta variable sean volátiles y relativamente débiles, lo que podría penalizar aún más a las acciones cíclicas en particular. Sin embargo, los reveses en los precios pueden proporcionarnos oportunidades para aumentar la exposición a la renta variable de forma gradual, mientras que los beneficios pueden obtenerse parcialmente durante los períodos de mejor rendimiento del mercado. Sin embargo, a medio plazo, la renta variable seguirá siendo la clase de activos más atractiva y continuará teniendo una ponderación significativa en el Ethna-DYNAMISCH.

Volker Schmidt, gestor senior de Ethenea

Aún hay oportunidades atractivas en los mercados de deuda. Desde principios de año, los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años han caído bruscamente y actualmente se encuentran por debajo de los bonos con vencimiento a 3 meses. Como resultado, la curva de rendimiento estadounidense se ha invertido, lo que es ampliamente considerado como una indicación de una posible desaceleración económica. ¿Estamos ahora ante una recesión inminente en EE.UU.? Creemos que no (todavía), ya que la economía estadounidenses sigue mostrando un crecimiento sólido, salarios en constante aumento y una inflación manejable y ligeramente decreciente. No cabe duda de que la anomalía de la curva de rendimientos también se puede atribuir en gran medida al lado de la oferta. En los primeros cuatro meses del año, el Departamento del Tesoro emitió más de 4 billones de dólares en bonos, de los cuales sólo 177.000 millones de dólares eran bonos a largo plazo a 10 o 30 años, es decir, sólo el 4,4% del total emitido. Por esta razón, el comportamiento como emisor del Tesoro de Estados Unidos puede haber favorecido la inversión de la curva de rendimientos. Como no hay planes para cambiar la situación, esto sigue justificando los bajos tipos de interés a largo plazo. Los bonos alemanes a 10 años también volvieron a cotizar muy por debajo del 0%. Sin duda, el mercado está pagando una prima de escasez, ya que la deuda alemana está cayendo y el BCE ha comprado el 30% de todos los bonos del Estado alemanes en circulación. En vista del entorno de bajo crecimiento e inflación, no esperamos que el diferencial entre los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años y los bonos del Estado japoneses o alemanes se mantenga en este nivel a largo plazo debido a la búsqueda global de rendimientos. En cambio, creemos que la rentabilidad de los Treasuries americanos se moverá hacia el 1-1,5% en los próximos 12 meses. A más largo plazo, esperamos que los rendimientos de estos bonos del Estado converjan aún más.

Los bonos corporativos siguen disfrutando de una importante prima de rendimiento sobre los bonos soberanos. Un crecimiento económico más lento pero positivo, unas condiciones de refinanciación ventajosas y, por consiguiente, la perspectiva de unas tasas de impago bajas siguen haciendo atractivas las inversiones en crédito.

Dentro de nuestra estrategia centrada en los bonos en el fondo Ethna-DEFENSIV, continuaremos poniendo un énfasis considerable en los bonos corporativos de alta calidad. No obstante, seguimos pensando que los títulos del Tesoro estadounidense son interesantes. Con la ajustada situación de la oferta y los riesgos derivados del conflicto comercial entre Estados Unidos y China, creemos que las inversiones en esta clase de activos altamente líquidos y seguros son muy atractivas.

Michael Blümke, co-gestor del fondo Ethna-AKTIV

En los últimos meses, las expectativas de crecimiento mundial para 2019 se han ajustado continuamente a la baja. Aunque los temores de una recesión ganaron terreno en el último trimestre de 2018, el cambio de rumbo de la Reserva Federal, así como la inesperadamente más positiva temporada de resultados empresariales del primer trimestre de 2019, contribuyeron a un alivio significativo de la situación.

A pesar de ello, varios indicadores clave -como los índices directores de compras, la confianza de los consumidores y, por último, pero no por ello menos importante, una curva de rendimiento invertida en Estados Unidos- siguen apuntando a un debilitamiento del crecimiento mundial. En el contexto de la actual guerra comercial entre Estados Unidos y China, es probable que las inversiones necesarias para potenciar el crecimiento se aplacen. La presión sobre los márgenes corporativos, que actualmente se encuentran en niveles récord, también se ve agravada tanto por esta incertidumbre como por la persistencia de una situación de tensión en el mercado laboral, especialmente en Estados Unidos. Es cierto que, tras el reciente acercamiento de posturas entre Estados Unidos y China, los signos de un acuerdo a corto plazo han mejorado un poco. Sin embargo, sería optimista esperar un avance real próximamente. Por lo tanto, es probable que en el futuro se produzcan ajustes en las estimaciones de crecimiento y beneficios. No obstante, teniendo en cuenta las elecciones presidenciales del próximo año en Estados Unidos, suponemos que es probable que el Presidente ceda con respecto a la guerra comercial y se puede esperar que la Reserva Federal tome medidas para contrarrestar los ajustes antes mencionados. En resumen, seguimos esperando un crecimiento moderado con una inflación baja. Por ello, continuamos considerando que la probabilidad de que se produzca una recesión mundial este año es baja.

Es importante señalar que la economía mundial se encuentra todavía en las últimas etapas de un ciclo económico, cuyo final no puede predecirse con exactitud.

En nuestra opinión, es necesario seguir de cerca los siguientes acontecimientos y tener en cuenta los escenarios de riesgo para el futuro. Hasta que se encuentre una solución, creemos que una nueva escalada de tension en la guerra comercial sigue siendo el riesgo más probable. Además, en caso de una nueva desaceleración del crecimiento, y dados los anuncios que han hecho anteriormente, consideramos arriesgado que los bancos centrales hagan un uso excesivamente cauto de sus medidas de política monetaria. Y, por supuesto, no hay que olvidar el riesgo geopolítico. Las recientes tensiones entre Irán y Estados Unidos muestran muy claramente que las manifestaciones de poder pueden convertirse rápidamente en acciones militares.

Aprovechar las oportunidades con flexibilidad

Tras la escalada de tensión en la guerra comercial entre Estados Unidos y China a principios de mayo, la preocupación por el impacto en el crecimiento económico mundial volvió a estar en la agenda. El resultado fue un brusco final de la tendencia alcista de los mercados mundiales de renta variable y de renta fija que había dominado desde principios de año. Por ello, esperamos un aumento de la volatilidad próximamente. Para reducir la volatilidad inducida por la renta variable y, al mismo tiempo, seguir beneficiándonos en una medida superior a la media de la caída de los tipos de interés estadounidenses que identificamos en nuestro escenario de referencia, creemos que era necesario reducir la exposición a la renta variable y ampliar aún más la duración del fondo Ethna-AKTIV. No necesitábamos ajustar nuestra cartera de bonos sólida y global al nivel de un solo bono. Esta asignación, que representa casi el 80% de la cartera, seguirá siendo el núcleo de la misma.

Como ya hemos mencionado, dado que seguimos creyendo que la probabilidad de que se produzca una recesión en los próximos 12 meses es remota, sólo pretendemos mantener nuestra exposición a la renta variable en este nivel bajo a corto plazo. Tan pronto como la incertidumbre que rodea a la guerra comercial se calme, planeamos aumentar de nuevo la exposición a la renta variable. En un entorno de tipos de interés globalmente bajos y de crecimiento moderado, es probable que en el futuro haya pocas alternativas a las inversiones en renta variable. A largo plazo, esto probablemente dará lugar a múltiplos de valoración significativamente más altos. Suponiendo que se resuelvan las disputas arancelarias, podemos incluso prever nuevos máximos anuales a lo largo del año. Creemos que la asignación del oro en el Ethna-AKTIV será cada vez más importante y atractiva debido a los bajos tipos de interés reales. Después de años de consolidación lateral y una política de tipos cada vez más acomodaticia, era sólo cuestión de tiempo que el metal precioso subiera y, en nuestra opinión, un aumento de precios hacia nuevos máximos históricos es cada vez más probable a largo plazo. En el mercado de divisas, la apreciación del dólar frente al euro en los próximos seis meses es el escenario más probable para nosotros.  En el mercado de divisas, la apreciación del dólar frente al euro en los próximos seis meses es el escenario que consideramos más probable y supone un movimiento hacia la paridad. Esperamos que Estados Unidos siga creciendo más rápido que Europa y que los problemas políticos europeos no resueltos sigan pesando sobre la divisa. Es por eso que hemos sobreponderado la posición del dólar estadounidense en la cesta de divisas del fondo. Tras haberse beneficiado de la fuerte caída de los tipos de interés en los últimos nueve meses, no sólo en la cartera de obligaciones, sino también a través de la superposición de la duración, estamos tomando los beneficios generados por la superposición y nos mantendremos neutrales por el momento. A largo plazo, sin embargo, esperamos que los tipos de interés continúen bajando.

Este año también traerá una serie de cambios y eventos para los cuales el fondo Ethna-AKTIV, con su cuidadosamente diversificada cartera principal y su estrategia de inversión flexible y activa, está bien preparado. La liquidez y la independencia con respecto a los índices de referencia darán al fondo la libertad que necesita. 

Rob Lind, economista de Capital Group

Una segunda oportunidad para la expansión de la economía estadounidense. ¿Recesión? Todo puede cambiar en seis meses. El cambio de rumbo de la Reserva Federal y su decisión de mantener los tipos en niveles reducidos están prolongando el ciclo económico.

Pero nos adentramos en las fases más avanzadas del ciclo. El aumento de los salarios ejercerá presión sobre los beneficios, y el elevado nivel de deuda corporativa podría plantear problemas cuando se invierta la tendencia actual. La renta variable podría seguir subiendo. Pero prepárese, que vienen curvas. Se prevé un aumento de la volatilidad en las fases más avanzadas del ciclo económico. Sería aconsejable comenzar a preparar las carteras de inversión de cara a la inestabilidad que se avecina.

No todos los dividendos son iguales, ni sostenibles. Aquellas compañías que se endeudan en exceso para cubrir las recompras de acciones y los repartos de dividendos pueden verse obligadas a recortar dichos dividendos cuando surgen dificultades.

Si cree que las mejores empresas están en Estados Unidos, se equivoca. Durante los últimos diez años, la mayor parte de las 50 mejores compañías no procedían de Estados Unidos, a pesar de que el índice estadounidense obtuvo unos resultados más favorables. Se trata de seleccionar compañías, no índices.

Europa y Japón: más allá de los titulares. La economía europea se ve respaldada por la sólida confianza de los consumidores y los índices PMI, y los cambios estructurales impulsan la rentabilidad de las compañías japonesas.

¿Cómo deben reaccionar los inversores a la inversión de la curva de tipos? La inversión de la curva de tipos no provoca una  recesión, pero nos indica que nos encontramos en una fase avanzada del ciclo económico, por lo que se hace necesario comprobar que las carteras de inversión están bien diversificadas y que las posiciones de renta fija pueden limitar el exceso de riesgo.

La deuda de alto rendimiento no es la única clase de activo que aumenta la generación de rentas. Actualmente, la deuda de mercados emergentes es una buena opción para aumentar la generación de rentas.

Cambio de rumbo: los bancos centrales dan alas a los mercados.

Todo puede cambiar en seis meses. Desde la publicación del último informe, el cambio más significativo que se ha producido en los mercados financieros ha sido la decisión de la Reserva Federal de interrumpir las subidas de tipos de interés. En enero, la entidad cambió el rumbo de su política monetaria y pulsó el botón de pausa, lo que llevó a los inversores a pensar que el banco central mantendría estables los tipos de interés durante el año.

Otros bancos centrales de todo el mundo se hicieron eco de este cambio de rumbo. El Banco Central Europeo reinició el plan de estímulos que había interrumpido previamente y señaló que mantendría los tipos de interés negativos hasta finales de 2019. China intensificó sus medidas de estímulo. Y Japón, el campeón mundial de la expansión cuantitativa, continuó con su importante programa de compra de activos.

Todos estos movimientos contribuyeron a impulsar la fuerte subida registrada por la renta variable global durante el primer trimestre, liderada por las compañías tecnológicas y de tecnología de consumo, como Apple, Microsoft y Amazon. El fracaso de las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos moderó en cierta medida las ganancias, pero el marco establecido por la política monetaria puede traer consigo sólidas rentabilidades en el futuro. Al menos, no parece que los bancos centrales vayan a interponerse.

Nadege Dufosse, Head of Asset Allocation en Candriam

El tono de nuestras previsiones económicas es más prudente a finales del primer semestre de 2019, y la amenaza de imposición de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos constituye un importante elemento de incertidumbre para los próximos meses. 

¿Cuál es la exposición a la renta variable tras el repunte del primer semestre? 

A partir del nivel bajo de finales de diciembre de 2018, los mercados de renta variable han repuntado de manera significativa. Sin embargo, la disparidad entre el rendimiento del mercado estadounidense (con un alza superior al 20%) y los mercados emergentes (con un alza inferior al 10%) mantiene su relevancia. Los inversores parecen haber aprovechado el alza de los mercados de renta variable para reducir sus posiciones (los flujos son globalmente negativos) y su nivel de confianza es débil. De este modo, la última encuesta de gestores globales efectuada a mediados de junio refleja mucho pesimismo: nivel de liquidez elevado en las carteras y fuerte disminución de las previsiones de crecimiento. Esta prudencia se puede explicar fácilmente por la debilidad persistente de los indicadores económicos, la impredecibilidad de las declaraciones (tanto negativas como positivas) del presidente de Estados Unidos, y la inquietud generada por los bancos centrales en su carrera hacia la flexibilidad monetaria. 

En este contexto, ¿debemos ceder al pesimismo que imperante en el ambiente? No lo creemos así, y hemos decidido mantener una sobreponderación en relación a la renta variable para el segundo semestre. Sería necesario capitular si la ralentización de la economía se intensificara y si los bancos centrales fueran incapaces de contrarrestar la ralentización de la actividad en curso (reforzada, llegado el caso, por un empeoramiento de las tensiones comerciales). 

Una recesión en 2020 no es para nosotros el escenario más probable y tras la caída espectacular de los tipos experimentada al menos desde el mes de mayo de 2019, la búsqueda del rendimiento vuelve a ser un desafío para los inversores. La prima de riesgo para acciones ha aumentado de manera significativa desde el año pasado debido al descenso de la valoración de las acciones y a la reducción de los tipos. Por lo tanto, nos parece oportuno aprovechar esta prima de riesgo para la renta variable en nuestros fondos diversificados. 

Fuente: Candriam

La asignación geográfica es más delicada dentro del contexto actual. Continuamos priorizando las acciones estadounidenses. Estados Unidos dirige el juego y el mercado estadounidense nos parece protegido por una doble opción de venta: la de la reserva federal americana y la del presidente estadounidense. El banco central está aplicando todo tipo de medidas para contener la ralentización de la actividad y preservar unas condiciones financieras acomodaticias. Actualmente, la Fed está aplicando un mayor margen de maniobra en comparación con otros bancos centrales con el fin de flexibilizar su política monetaria. Por su parte, el presidente estadounidense ha lanzado oficialmente su campaña para un segundo mandato y debería racionalmente tratar de evitar provocar una recesión económica y una fuerte caída del mercado de acciones de Estados Unidos. Desde una perspectiva fundamental, el crecimiento estadounidense es más sólido y se refleja en el aumento de los beneficios de las empresas, al tiempo que la valoración de las acciones estadounidenses no es excesiva. 

Por el momento hemos reducido nuestra asignación en relación con las acciones emergentes y las acciones de la zona Euro. 

Las acciones emergentes son atractivas a medio plazo porque estas acciones constituyen una historia de crecimiento: en los 4 primeros sectores de acciones del índice de acciones emergentes, 3 se corresponden con sectores asociados a la tecnología, a las redes sociales y al consumo. Sin embargo, esta historia de crecimiento se encuentra bien valorada, y los sectores domésticos y regulados impulsan a la baja la valoración global de los índices. Volveremos a ser más constructivos en relación con las acciones emergentes, y, en especial, con China, gracias a la posibilidad de que se pueda lograr un acuerdo con Estados Unidos (incluso temporal), y a la reducción a corto plazo del riesgo de guerra comercial. China debería entonces ser capaz de sostener su crecimiento económico y la zona emergente podría recuperar al menos una parte de su gap. 

La zona Euro parece incluso más vulnerable: dispone de márgenes de maniobra presupuestarios limitados, unos tipos que ya están en territorio negativo, y se encuentra expuesta a numerosos riesgos políticos internos y externos a la zona. Sin embargo, los inversores han integrado estos riesgos y se han alejado de la región, los flujos de acciones son negativos desde el año pasado y el posicionamiento en la divisa se mantiene también muy negativo. Este pesimismo podría paradójicamente dejar lugar a un sorprendente potencial positivo: ¿Sorpresa positiva relativa a una estabilización del crecimiento o a un apaciguamiento de las tensiones políticas? Mientras tanto, la prudencia sobre la zona Euro se expresa a través de un descuento récord de las acciones de estilo «value» con respecto al estilo «crecimiento». Una parte importante del mercado de acciones se ha abandonado y presenta un rendimiento muy inferior a los valores de calidad y crecimiento, mejor valorados. A este nivel extremo de descuento, se puede producir una rotación brutal y rápida de estilos de inversión en la renta variable, aunque ésta se encuentre probablemente condicionada a la publicación de mejores datos económicos y a un aumento de los tipos. 

Nuestra asignación de obligaciones favorece la búsqueda del rendimiento 

El giro de 180 grados del banco central de Estados Unidos, que ha pasado de una fase de normalización a una fase de flexibilización monetaria, ha tenido un impacto sobre nuestra asignación en renta fija. La búsqueda del rendimiento vuelve al centro de nuestras decisiones de asignación. 

La probabilidad estimada de recesión en el transcurso de los doce próximos meses es limitada, lo que nos abre la oportunidad de invertir en activos con un mayor riesgo y que ofrecen un potencial de mayores retornos. Actualmente concedemos prioridad al crédito High Yield europeo y a la deuda emergente denominada en dólares en una cartera diversificada. Las tasas de morosidad son reducidas y se deberían mantener de este modo en un contexto económico que se estabiliza. 

Tras el fuerte descenso de los tipos desde el pasado mes de mayo, estamos sobreponderando la deuda gubernamental europea

Fuente: Candriam

Proteger de manera más estructural nuestras carteras 

Estamos entrando en una fase más incierta del ciclo económico con numerosos riesgos políticos y con unos efectos de comunicación imprevisibles. Nos parece necesario introducir determinadas protecciones de manera más estructural. Estas protecciones se pueden encontrar en la exposición a determinadas divisas como el yen, que ha jugado bien este papel desde el inicio del año. 

Fuente: Candriam

El oro constituye asimismo una protección eficaz en el entorno actual. También podemos tomar en consideración compras de volatilidad. La volatilidad apenas ha aumentado en mayo, a pesar de la bajada de los mercados de acciones y del resurgir de las tensiones comerciales con China. El camino hacia la flexibilización monetaria emprendido por los grandes bancos centrales ha eliminado otra vez la volatilidad. Sin embargo sabemos que si el riesgo de recesión se convierte de nuevo en un tema de inquietud para los inversores, la volatilidad se va a incrementar, y esta clase de activo constituye una cobertura eficaz frente a una pérdida de confianza en la acción de los bancos centrales. 

En conclusión, nos hemos vuelto más prudentes en mayo y hemos vendido un poco, tratando de ser más selectivos y con un enfoque de mayor seguridad. No obstante no renunciamos y mantenemos la sobreponderación en renta variable americana, renta fija High Yield y la deuda emergente. Además hemos introducido algunas estrategias de cobertura en nuestras carteras y estamos preparados para adaptar nuestras asignación a cualquier noticia decisiva en materia política o económica. 

Fuente: Candriam

NN Investment Partners

El mercado de renta variable europeo tuvo un fuerte desempeño en la primera mitad del año, con el índice MSCI Europe Index un 16.6%, a pesar de los múltiples vientos en contra causados ​​por la escalada tensiones comerciales, crecimiento económico debilitado, disminución de las expectativas de ganancias y desafíos políticos internos. ¿Qué podemos esperar para la segunda mitad del año?

Desde la perspectiva de NN Investment Partners (NN IP), el panorama de las ganancias corporativas europeas está tocando fondo. El impulso ha mejorado considerablemente y nuestra proyección de crecimiento de ganancias para todo el año también ha aumentado de 4.4% a principios de junio a 4.7% en la actualidad. La perspectiva para los márgenes corporativos sigue siendo incierta; Se han recuperado muy bien pero muestran signos de fatiga. El crecimiento de los ingresos es el impulsor más importante de estos márgenes, ya que compensa el aumento de los precios y salarios de los productos básicos. En este sentido, se necesita una mejor perspectiva macro y un mayor poder de fijación de precios corporativos. Afortunadamente, los últimos datos del Índice de Gerentes de Compras (PMI) para Europa son alentadores y el lado interno de la economía sigue siendo resistente. Sin embargo, Europa también es sensible a la evolución del comercio mundial, dada su dependencia de las exportaciones, y esto debilita su poder de fijación de precios, lo que ha llevado a los bancos centrales a intensificar sus esfuerzos moderados.

La política monetaria y la estabilización de las ganancias son clave para el rendimiento del capital

NN IP también está supervisando de cerca la política monetaria. En junio, tanto el BCE como la Reserva Federal insinuaron posibles recortes en las tasas de interés a partir de julio. Para las acciones europeas, esto es algo así como un arma de doble filo, ya que un entorno de tasa más baja por más tiempo es un obstáculo para el sector financiero, que representa el 18% del índice. Como mercado de «valor», Europa se desempeña mejor cuando la perspectiva de crecimiento global está mejorando y los rendimientos aumentan. Sin embargo, estos recortes en las tasas de seguros son necesarios para combatir el aumento del temor al estancamiento secular que ha tenido a Japón bajo su control durante muchos años y que ha elevado las primas de riesgo de capital a niveles altos, es decir, un 7,6% en Japón en comparación con un 6,8% en Europa. 

La estabilización de ganancias y la fácil política monetaria son factores determinantes de la valoración. En términos absolutos, con una relación final de precio a ganancias (PE) de alrededor de 15, el mercado europeo cotiza con un 12% de descuento respecto a su promedio a largo plazo. Relativo a las acciones globales, este descuento se acerca al 15%. En los últimos 20 años, un descuento tan alto ha ocurrido solo durante los períodos de recesión. Por lo tanto, a menos que se produzca una recesión, los datos lentos ya parecen tener un precio. La combinación de una mejor perspectiva de ganancias y más moderados bancos centrales podría poner un piso en las valoraciones o incluso hacer que suban. Finalmente, el posicionamiento del inversor es ligero en Europa, lo que apoya el mercado. La incertidumbre causada por el comercio y la política interna ha hecho mella en el sentimiento y el apetito por el riesgo, ya que los inversores se centran principalmente en los sectores defensivos y los bonos, en lugar de los sectores cíclicos más orientados al crecimiento. Esto implica que si la economía gana fuerza, todavía hay un potencial alcista en estos segmentos, que representan el 62% del mercado, incluidas las finanzas (44% excluyendo las finanzas).

Los brotes verdes apuntan al alza para los cíclicos, pero por ahora nos mantenemos equilibrados

“Dentro de nuestras estrategias de dividendos europeos, actualmente mantenemos un posicionamiento equilibrado en términos cíclicos versus defensivos, ya que requeriríamos la confirmación de mejores condiciones económicas Antes de ser más expuesto cíclicamente. Dentro del espacio defensivo, nos alejamos del lujo muy costoso y de los bienes de consumo duraderos y de los bonos (productores de alimentos y servicios públicos regulados) y nos centramos en los segmentos con precios más atractivos dentro de los defensivos, como ciertos productos básicos para el consumidor (elminorista Ahod Delhaize). y empresas farmacéuticas (Roche y Sanofi).En los sectores cíclicos, vemos oportunidades en nombres de mayor calidad con potencial de respuesta. Creemos que las empresas de alta calidad como Siemens, Prysmian, Covestro y CRH deberían beneficiarse de mejores condiciones macro, pero también están impulsadas por la mejora de los elementos específicos de la empresa que pueden desbloquear el valor «.

Maarten Geerdink, Director de Acciones Europeas

La confianza general de los inversores dista mucho de ser exuberante, pero probablemente se requiera mayor claridad sobre los riesgos políticos (Italia y Brexit podrían permanecer durante varios meses) y datos macro para confirmar los recientes brotes verdes. Si estos brotes verdes se vuelven más evidentes en los próximos meses, veríamos muchas promesas en los cíclicos orientados al crecimiento, como los industriales o los materiales. Un mayor estímulo fiscal en Europa sería una gran sorpresa positiva y actuaría como un catalizador adicional para impulsar los mercados.