El efecto Lagarde y cómo los inversores pueden marcar la diferencia en diversidad de género

  • 07-11-2019

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Europa está viviendo un momento decisivo y no tiene nada que ver con el Brexit. Me refiero al hecho de que la ex directora del FMI, Christine Lagarde, y la política alemana Ursula von der Leyen van a asumir respectivamente las posiciones clave en el BCE y en la Comisión Europea. Se espera que Lagarde traiga una perspectiva fresca al BCE (es abogada y no economista de formación), pero en mi opinión ella también aportará unas habilidades políticas y comunicativas que serán muy útiles.

Del mismo modo, en el mundo corporativo, las mujeres están siendo crecientemente valoradas por lo que pueden ofrecer

Y, desde un punto de vista de inversor, creo que hay muchos beneficios potenciales en elegir compañías que tengan un buen track record de diversidad y empoderamiento de la mujer. Las investigaciones del equipo Rosenberg Equities de AXA IM sugieren que la diversidad puede actuar como una especie de muro protector, ayudando a compañías altamente rentables a enfrentarse a desafíos como la retención de talento y la competitividad de precios en mejores condiciones que sus rivales.

Los análisis muestran que un nivel de amplia diversidad no solo está asociado con mejores resultados financieros, sino que también puede ser un indicador de la capacidad de la compañía para proteger futuros beneficios.

Diversos estudios evidencian que tener al menos un 20% de representación femenina a nivel de gestión tiene efectos positivos en la innovación de las compañías, con un impacto incluso mayor en el caso de empresas grandes y complejas. Las mujeres tienen también mejor track record en la integración exitosa de procesos de fusiones y adquisiciones. Una mayor diversidad de género también ayuda a una mejor gestión en términos de ESG (responsabilidad Social, Medioambiental y Gobernanza), a través de una mayor transparencia, una implicación mayor con los stakeholders, un cumplimiento más sólido de los principios éticos y un riesgo reducido de fraude.

Para mí, la igual de género y el empoderamiento de la mujer son claramente una tendencia social

Con algunas pocas excepciones, la mayoría de los países se están moviendo en la misma dirección, si bien a distintas velocidades. Por ejemplo, el pasado mes de julio, la última compañía del S&P 500 cuyo consejo de administración estaba compuesto íntegramente por hombres anunció la contratación de una mujer. Son cambios alentadores, aunque el ritmo es lento y el mundo, sea en la política o en los negocios, todavía sigue siendo liderado mayoritariamente por hombres.

En todo caso, la concienciación empresarial para la inclusión y la diversidad de género está claramente al alza. Y, si bien la justicia social solía ser el principal catalizador de esta tendencia, las compañías están empezando a considerar de forma cada vez más creciente la inclusión y la diversidad como una fuente de ventaja competitiva y un impulsor determinante del crecimiento.