El Big Data más allá de las grandes tecnológicas

  • 14-11-2018

  • 3 minutos

Las acciones tecnológicas líderes han atravesado un período agitado en las últimas semanas debido al registro de beneficios. Las constantes caídas en las tasas de interés de EE. UU. entre 2006 y 2016 alentaron a los inversores a pasar a las acciones de crecimiento en la búsqueda del rendimiento. Estas acciones ofrecieron la promesa de disrupción y los inversores se lanzaron a por ellas. La abundante liquidez resultante de las bajas tasas de interés ayudó a financiar su crecimiento y la tendencia se volvió autosuficiente. Sin embargo, las valoraciones actuales aún están presionadas, y algunas son extremadamente altas, por lo que la turbulencia del sector podría persistir. Sin embargo, hay más datos importantes que las acciones de los denominados GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon). El sector de big data es el nuevo oro negro del siglo XXI para todos los sectores, incluso los más tradicionales.

Hace solo unos años, la importancia estratégica de los datos estaba todavía muy subestimada por muchos actores económicos. Pero el progreso en el poder computacional, el aprendizaje automático y el aumento de la conectividad ha creado un nuevo El Dorado con innumerables aplicaciones. El camino trazado por Google y Facebook hace más de diez años está siendo recorrido por miles de empresas de nueva creación. Los actores más ágiles en sectores establecidos como seguros y automóviles les pisan los talones. Éxitos icónicos como la victoria de la inteligencia artificial de Google contra el campeón mundial del juego chino Go; el rápido progreso en las técnicas de reconocimiento facial y vocal, y la conducción autónoma han terminado por convencer a los observadores más escépticos.

Sin embargo, esta masa de datos carece de valor si no se puede analizar, una situación que prevalecía hace solo unos años. Hoy en día, cualquier empresa que sepa aprovechar estos datos puede obtener una ventaja competitiva al utilizar una gama más amplia de parámetros para tomar mejores decisiones, elevar el rendimiento actual a través de la optimización/ reducción de costes y las ganancias de productividad, así como crear nuevos productos mejor orientados. Invertir en big data ahora es esencial para las empresas que desean proteger y hacer crecer sus negocios y revolucionar sus modelos de desarrollo.

Los primeros en sumergirse en el mar de los datos fueron, como era de esperar, las empresas de tecnología. Grupos líderes como IBM, Cisco y Microsoft han estado invirtiendo masivamente en centros de datos y soluciones de análisis de IT. Entonces comenzaron a ofrecer nuevas soluciones a grandes sectores de la economía.

Pero más allá del sector tecnológico, el procesamiento de datos también ha tenido un impacto en sectores más tradicionales como la banca y los seguros, el mantenimiento industrial, la eficiencia energética, los automóviles y la salud.

Construir una cartera equilibrada

Creemos que el Big Data se ha establecido como un elemento en la inversión estratégica por derecho propio. Los directivos con capacidad de decisión saben que es crucial tener el big data en mente a la hora modernizar sus negocios. Los inversores conocen mejor las acciones tecnológicas y, en particular, las empresas GAFA, por lo que, naturalmente, han invertido masivamente en ellas. Pero creemos que es más fácil encontrar oportunidades de inversión en otros segmentos como en los proveedores de infraestructuras, que facilitan el acceso a estos datos, así como los usuarios de datos, compañías no tecnológicas que explotan los datos para lograr una ventaja estratégica. Sus valoraciones medias son aún más razonables.

Para Edmond de Rothschild AM, un vehículo de inversión que con una estrategia disciplinada y realista en torno al big data debería proporcionar rendimientos superiores a largo plazo. Desde su lanzamiento, en agosto de 2015, el Edmond de Rothschild Fund Big Data ofrece a los inversores posiciones en empresas inmersas en la revolución del big data o que pueden aprovecharla para transformar su modelo de negocio. El fondo ha reportado un 42% desde su lanzamiento, superando al índice MSCI World (NR) en casi un 13%.

Las empresas seleccionadas se valoran utilizando un prisma de big data. El fondo adopta un enfoque dual para identificar la capacidad de beneficiarse de este elemento. Primero, un enfoque transversal ayuda a construir una cartera que no está compuesta exclusivamente por acciones tecnológicas. Al mismo tiempo, las compañías hacen uso de los datos, que ya han incorporado el big data a su modelo de negocio para obtener una ventaja competitiva, pueden representar hasta el 50% del fondo. Pero también adoptamos un enfoque pragmático al esforzarnos por centrarnos en los líderes del sector, ya sean empresas tecnológicas o no.

Creemos que el enfoque correcto es tener una visión selectiva al valorar estas empresas y evaluar los productos y soluciones que ofrecen. Nuestras habilidades de selección de valores son la principal fuente de valor agregado del fondo.