El debilitamiento del comercio exterior de China creció en diciembre de 2018

  • 15-01-2019

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En China, las estadísticas de comercio exterior del mes de diciembre de 2018 fueron decepcionantes. El debilitamiento observado en noviembre se ha amplificado. Las exportaciones, ajustadas por la estacionalidad y expresadas en dólares, marcaron su segundo descenso consecutivo. Las importaciones, por otro lado, cayeron un 26,4% desde su récord en octubre.

Gráfico 1 – China: comercio exterior (en billones de dólares)

A pesar de estos malos resultados, las exportaciones aumentaron casi un 10% durante el pasado año. Se trata del crecimiento más fuerte registrado desde 2011. Las importaciones crecieron casi un 16% en 2018.

Es importante destacar dos cuestiones:

  • La trayectoria de las exportaciones en diciembre está en línea con nuestro escenario. Por otro lado, la magnitud sorprendió. Se debe principalmente al deterioro de la demanda mundial. La caída de las ventas de productos chinos en los principales mercados (Estados Unidos, Unión Europea, Japón y Asia emergente) ha aumentado. Al mismo tiempo, el efecto de anticipación sobre las exportaciones se ha desvanecido. Resilientes, las exportaciones a Estados Unidos se habían beneficiado hasta ahora de la aceleración de las entregas de las empresas en anticipación de las nuevas tarifas más altas implementadas por la administración americana. Estas tendieron a la baja en diciembre (ver gráfico 2). Finalmente, las incertidumbres sobre el conflicto comercial chino-estadounidense persisten a pesar de la tregua anunciada por un periodo de tres meses. Mantener el superávit comercial bilateral de China con los Estados Unidos a un máximo histórico en 2018 debería volver a aumentar la presión.

Gráfico 2: Exportaciones con destino a Estados Unidos (en billones de dólares)

  • Por el lado de las importaciones, la nueva desaceleración refleja la debilidad de la demanda interna. Esto ciertamente se ha recuperado gracias a las medidas de estímulo implementadas desde julio de 2018. Sin embargo, está luchando por recuperar su ritmo de crecimiento observado en el pasado, a imagen de la nueva caída de las importaciones de bienes de equipo tras tres meses de recuperación.

Gráfico 3: Importaciones de maquinaria y electrónica (en billones de dólares)

En general, pensamos que la tendencia continuará y las cifras de comercio exterior se debilitarán aún más en los próximos meses. Esto no cuestiona nuestro escenario por el momento. De hecho, hemos anticipado que la actividad de exportación está tendencialmente en una fase de moderación debido a la desaceleración de la demanda global, mientras que las incertidumbres relacionadas con la guerra comercial solo acentúan el movimiento. Al mismo tiempo, seguimos pensando que los esfuerzos continuos de desapalancamiento pesarán sobre la demanda doméstica. Sin embargo, las políticas económicas expansivas (recortes de impuestos para hogares y empresas, un plan de inversión para inversiones en infraestructura y la reducción de los requisitos de reservas obligatorias para los bancos) deberían limitar la amplitud de la desaceleración.

Un diagnóstico sin cambios

Suponemos una desaceleración gradual del crecimiento al 6,2% en 2019 y al 6% en 2020 después del 6,5% estimado para 2018 (la cifra de crecimiento de 2018 se confirmará el 21 de enero). El cuestionamiento en este escenario se centrará en dos elementos: 1) el impacto de una posible ralentización más fuerte en la demanda de los países desarrollados a raíz de la fuerte caída de los mercados financieros; 2) el impacto más profundo de la limpieza del shadow banking sobre la demanda interna.