En la inversión: Hechos son amores y no buenas razones

  • 14-02-2019

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En un día tan señalado como el de los enamorados, reflexiono sobre los motivos por los cuales elegir una inversión y casarse con ella a largo plazo.

Cuando celebré mis bodas de plata busqué y releí algunos libros sobre el amor. Enseguida me di cuenta que la mejor definición del amor son los hechos que cotidianamente lo plasman con las personas con las que convivo, lo que en las inversiones comúnmente llamamos Skin in the game.

Pero como en el amor, las inversiones además de encantamiento necesitan entrega, y esto solo se consigue por convicción, estudio, disciplina y conocimiento personal.

Todos hemos pasado por fases de enamoramiento:

  • Invertir en derivados financieros (futuros, opciones…)
  • Seguir al gurú o gestor de moda
  • Elegir un fondo de inversión core en nuestra cartera

Nadie ha dicho que sea una tarea fácil, muchas veces exige sacrificio, renunciar a una recompensa o rentabilidad inmediata para obtener un beneficio mayor aunque dilatado en el tiempo. Pero si estamos convencidos de que la obtendremos se hace más llevadera, incluso con alegría y aquí, los gestores value son un buen ejemplo.

Se hace camino el andar a lo largo de nuestra vida.

A lo hombre nos gustan casi todas las mujeres que circundan nuestras vidas, pero ello permite resaltar el carácter de elección que posee el amor como dice Ortega.

El amor no nace de la nada, nace de la curiosidad, de la perspicacia, del conocimiento personal y cualidades del ser amado, al igual que debiera suceder con la compra de un activo, de un fondo o de una empresa.

El amor es la inversión de nuestra vida, porque es la vida misma, y como en ella hay que valorar la relación rentabilidad-riesgo. El amor es generosidad, se muestra en la adversidad, no muere cuando se posee fisicamente el ser querido, no es posesión, crece al igual que cuando una tesis de inversión funciona y la valoración de nuestros activos y de las empresas donde somos dueños aumenta.(buenos fondos de crecimiento).
Las manifestaciones del amor varian con el ciclo de la vida al igual que los relojes de la inversión, pero teniendo muy claro que hay elementos que subyacen fuera cuando fuere el momento de la inversión y eso se transmite en las regla principal que establece Warren Buffett ,no perder.

Inversor, disfruta con el método y proceso de toma de decisiones ,siendo disciplinado y razona por qué compras un activo al igual que cuando te enamoras tu rostro habla por ti. Pasión y racionalidad.