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El entorno favorable de los bonos corporativos emergentes propicia una gestión activa de sectores, emisores y riesgo de crédito

  • 03-08-2020

  • 4 minutos

Erste AM, gestora austriaca especializada en inversiones sostenibles y en renta fija emergente corporativa, ha emitido un informe sobre el comportamiento del mercado de bonos corporativos emergentes en junio. Según la gestora, el activo ha tenido un buen comportamiento en este mes debido a las expectativas de conseguir una vacuna contra el Covid 19, el crecimiento en algunos países como la India, o el buen comportamiento de las materias primas, entre otros factores.

Ventajas de los bonos corporativos emergentes

Según la gestora los bonos corporativos de países emergentes ofrecen al inversor numerosas ventajas. Un mercado mayor y más amplio que el de los bonos de gobiernos, gracias a un crecimiento más dinámico; una menor volatilidad del índice de renta fija corporativa respecto al de renta fija soberana, a pesar de que la rentabilidad de los índices es prácticamente la misma; y una mayor diversificación por países y sectores, combinado con menores vencimientos, lo que genera menores caídas de este activo.

El índice de renta fija corporativa, además, está compuesto por muchas compañías que son líderes en su sector, porque:

  • Están dirigidas por equipos directivos profesionales con el foco en los bonistas, y cuentan con unos balances muy sólidos.
  • Las expectativas de impagos para los próximos 12-18 meses se estiman menores que las de los bonos de gobiernos.

Comparativa entre Caídas y Recuperación Indices y Duración Deuda Soberana-Deuda Corporativa Emergente

Diferencias en spreads renta fija corporativa VS renta fija soberana en países emergentes

Por otra parte, los inversores están más enfocados en los spreads que en la TIR, lo que posiciona a la renta fija emergente corporativa con mayores opciones para obtener rentabilidad respecto a la renta fija de gobiernos en el corto plazo.

Cuando se mira en detalle los niveles de spread de los índices, se puede comprobar cómo generalmente el índice de bonos gobierno cuenta con países que, o bien son candidatos, o bien han hecho default. Actualmente el spread de los corporates es de 420 bps, y el de gobiernos, quitando Ecuador, Argentina y Líbano, es de 350 bps.

Gestión activa

La gestión activa es, según Erste AM, el modelo de gestión que permite encontrar más oportunidades entre un universo de activos tan amplio, y reducir los riesgos gracias a una mejor diversificación.

En el siguiente gráfico se puede comprobar el efecto beneficioso de la gestión activa en las últimas fases de crisis en los mercados: la crisis del Euro 2011/2012, la reducción de compras de bonos de la Fed 2013/2014, la crisis en Rusia y Brasil 2014/2016, y la reciente crisis del Covid 19.

Rentabilidad Erste Bond Emerging Markets Corporate vs benchmark en las últimas crisis del mercado

Evolución en junio de la deuda corporativa emergente

En el mes de junio del 2020, el mercado de deuda corporativa emergente se comportó de forma diferenciada. En los primeros diez días del mes fueron extremadamente fuertes, pero el mercado se movió de forma más bien lateral el resto del periodo. El universo de bonos corporativos emergentes arrojó una rentabilidad absoluta de aproximadamente +2,75%, resultado de un nuevo estrechamiento de las primas de riesgo, y de unos rendimientos algo más bajos en EE. UU.

Al cierre de junio, las primas de riesgo se situaban en 390 puntos básicos (p. b.). Desde una perspectiva macro, se observa una recuperación relativamente fuerte del gasto en consumo en Europa y EE. UU. El gobierno estadounidense, incluso ha repartido cheques entre la población con este fin, aunque expiran en agosto. El consumo también se recuperó en Asia (a excepción de países como Tailandia, que sigue lleno de turistas, y algunas regiones de Latinoamérica).

Sin embargo, continúa la carrera contra el coronavirus, como demuestra el reciente repunte de casos en varios estados de EE. UU. Y otros países. El aumento en el número de contagios vs. la relajación de las medidas para contenerlos, son factores que frenan la actividad económica.

Expectativas favorables

La esperanza continúa en encontrar una vacuna contra la pandemia. China ha hecho público que ya le está administrando a sus militares una vacuna que, de momento, ha cumplido todos los requisitos para su aprobación. Pfizer también se ha mostrado optimista con la posibilidad de producir una vacuna en grandes cantidades a finales de año.

Según Erste AM, la consecuencia para muchos países y empresas de mercados emergentes, será un fortísimo aumento de la deuda que, en algunos casos, será insoportable. Por lo tanto, las reestructuraciones y otras medidas para aliviar la carga de la deuda serán habituales en los próximos años.

Por último, los mercados de materias primas, que resultan particularmente relevantes para los mercados emergentes, han reflejado la mejora de los indicadores económicos en sus precios y algunos han regresado a los niveles de principios de año. El mineral de hierro y el cobre se comportaron bien en junio, el precio del petróleo sigue siendo volátil pero continúa avanzando, mientras que el oro mantiene su buen comportamiento, sin verse afectado por las inyecciones de dinero de los bancos centrales.

Tensiones en Asia

En el terreno geopolítico, la tensión entre China y EEUU por Hong Kong continúa intensificándose pero, de momento, no ha tenido un impacto significativo en los mercados emergentes. Sin embargo, parece mucho más interesante lo que está ocurriendo en la India: por un lado, el país se enfrenta a las consecuencias devastadoras del virus y, por otro, ha vuelto a entrar en conflicto con China en el valle de Galwan, en el Himalaya, como ha hecho varias veces a lo largo de los últimos 60 años desde la «miniguerra» con China.

La relación de la India con Nepal, Pakistán y China lleva mucho tiempo siendo tensa por la frontera de Cachemira. Un conflicto entre el ejército indio, relativamente débil, y estos tres países no sería muy inteligente; China también especula sobre ello.

Sin embargo, hay otras cuestiones en juego, como la iniciativa económica «Belt and Road» de China, en la que la India no quiere participar. Y ahora EE. UU. mira de otra forma a este país asiático con el que nunca ha estado en guerra. A diferencia de China (cuenta con una población joven y creciente (mercado potencial) y, aunque no es tan fuerte como el gigante asiático en términos económicos o militares, comparten frontera.

Facebook, Amazon, Walmart y otras empresas estadounidenses ya han realizado grandes inversiones en la India o han anunciado que tienen planes de entrar en este mercado. India, por su parte, ha bloqueado 59 aplicaciones chinas por razones de seguridad. Una mayor implicación económica y política de EE. UU. en la India no le vendría nada mal al país, sobre todo en términos económicos.