Entrevista a Didier Saint Georges

  • 11-12-2017

  • 5 minutos

De cara al 2018, Didier Saint Georges, miembro del Comité de Inversiones de Carmignac, expone sus perspectivas y cuáles son los activos que ve con un mayor potencial de revalorización.

¿Qué perspectivas tienes para los mercados europeos de cara al 2018? ¿No crees que las valoraciones europeas están muy altas?

2018 será un año mucho más difícil que 2017 para los inversores. La combinación a principios de este año entre la mejora del contexto macroeconómico y el escepticismo de los inversores llevaba a una clara conclusión: comprar activos de riesgo. A medida que los inversores aumentan su optimismo y el dinamismo económico se modera, los mercados financieros se han vuelto más frágiles. La gestión del riesgo y la flexibilidad volverán a situarse en un primer plano. En concreto, analizar la dinámica de correlación entre la renta fija y la renta variable revestirá una especial importancia. De hecho, si bien las valoraciones de la renta variable son elevadas en comparación con su historial, se ven apuntaladas por unos tipos de interés bajos y unos niveles de volatilidad en mínimos históricos. Analizar de qué forma se mantendrán las condiciones financieras acomodaticias resultará clave para los mercados bursátiles en 2018.

¿En qué sectores deberían poner los inversores sus ojos para 2018? Coméntanos tu opinión sobre los sectores de la biotecnología, robótica, Big Data, inteligencia artificial…

A la hora de estructurar nuestra cartera, hemos empleado un enfoque equilibrado que combina sectores que presentan una oportunidad real de generar valor, como el energético, junto con sectores que ofrecen visibilidad en cuanto al crecimiento de sus beneficios, como el tecnológico. La robótica, el Big Data y la inteligencia artificial son temáticas a las que hemos estado expuestos en el componente tecnológico de nuestra estrategia de renta variable internacional, que ha representado alrededor de un tercio de nuestra asignación desde 2013. De cara a identificar las mejores oportunidades, hemos reforzado nuestro equipo de analistas para tener un conocimiento más profundo sobre las diferentes cadenas de valor. Por ejemplo, en el ámbito del Big Data, hemos invertido en el segmento de software a través de la empresa estadounidense Splunk, y en el de hardware a través del fabricante de chips Nvidia.

¿Qué efectos pueden surgir de la normalización de la política monetaria?

El régimen de liquidez cambiará el año que viene. Los bancos centrales han hecho especial hincapié en este aspecto, pero muchos inversores han preferido hacer caso omiso de las señales de alarma. En las clases de activos en las que resulta necesario gestionar con tiempo suficiente un cambio de liquidez de ese tipo, como en el caso de la deuda corporativa, es fundamental ser muy selectivo y escoger únicamente bonos corporativos que ofrezcan una adecuada relación calidad-precio.

¿Cuál es su punto de vista en relación a la inflación y el crecimiento económico en el mundo?

El crecimiento económico se ha sincronizado a escala global, por lo que cada vez presenta una mayor solidez. De hecho, cada región es menos vulnerable a las turbulencias que podrían emanar de uno de sus socios comerciales. Una de las consecuencias positivas de esta sincronización es que China no se ve obligada a seguir llevando todo el peso de apuntalar el crecimiento económico mundial. A consecuencia de ello, las autoridades chinas han podido empezar a reducir sus estímulos y, por tanto, el crecimiento chino se ralentizará, aunque la calidad del mismo está mejorando al estar basado en menor medida en una expansión agresiva del crédito.

La inflación es la gran incógnita para 2018. La teoría económica nos dice que, una vez que la atonía de la actividad económica toque a su fin, la inflación debería repuntar. Pero el caso de Japón nos muestra que esto no está sucediendo… al menos por ahora. Esta situación resulta desconcertante para los bancos centrales de todo el mundo e incrementa el riesgo de que se produzca un error en materia de política monetaria por endurecerla demasiado (o hacerlo demasiado tarde).

¿Small caps o Large caps para 2018?

Los índices de empresas de pequeña capitalización generalmente registran un mejor comportamiento cuando el dinamismo económico se acelera, algo que seguramente no sucederá el año que viene. No obstante, todavía existe un amplio margen para invertir en empresas de pequeña capitalización mediante una adecuada estrategia de gestión activa en 2018. El universo de inversión de empresas de pequeña capitalización es sin duda más heterogéneo y ha sido objeto de un análisis menos detallado que el de las empresas de gran capitalización: por ello, los índices de empresas de pequeña capitalización no reflejan adecuadamente las oportunidades de inversión que presentan este tipo de empresas. Diversos estudios han demostrado que la gestión activa aporta valor añadido real en el universo de las empresas de pequeña capitalización, especialmente mediante un verdadero enfoque de inversión no referenciado que analice los riesgos de caída de las empresas más pequeñas (sobre todo en el caso de las más volátiles y más apalancadas).

¿Cuáles son los principales riesgos que tendremos que afrontar en 2018? ¿Cuáles serán las principales diferencias en comparación con 2017?

En 2017, la liquidez todavía manaba de forma abundante y el crecimiento se encontraba en fase de aceleración, principalmente debido al repunte económico que tenía lugar en Europa. En 2018, aunque el panorama macroeconómico debería conservar el tono positivo, los mercados financieros mostrarán una mayor fragilidad dado que tanto las condiciones de liquidez como el dinamismo económico resultarán menos favorables.

En Carmignac, ¿qué fondos de inversión van dirigidos a inversores de un perfil moderado?

El horizonte de inversión y la composición de su patrimonio serán factores importantes que habrá que tener en cuenta a la hora de determinar cuáles de nuestros fondos resultan apropiados. Los gestores patrimoniales y asesores financieros tienen una gran responsabilidad en este punto. En España, seguimos observando una gran predilección por nuestros fondos insignia, como Carmignac Sécurité (renta fija de la zona del euro con una duración moderada) y Carmignac Patrimoine (renta fija y renta variable internacional flexible). En 2018, los fondos que pueden resultar más interesantes para los inversores de cara a invertir en el complejo universo de la renta fija son: Carmignac Portfolio Capital Plus, que ofrece un enfoque multiestrategia de volatilidad controlada, o Carmignac Portfolio Unconstrained Global Bond, que brinda un universo de inversión a escala mundial y un enfoque basado en oportunidades para generar rentabilidades incluso en un contexto de subidas de tipos de interés.

¿Cuáles son las posiciones actuales de los fondos Carmignac Sécurité y Carmignac Patrimoine?

En Carmignac Sécurité lo fundamental es encontrar una buena relación calidad-precio. Así, contamos con una posición corta en deuda pública alemana, cuyo rendimiento no refleja los fundamentales económicos de Alemania. Las reacciones de los mercados pueden resultar bastante repentinas, tal y como observamos durante el segundo trimestre de 2015, cuando el rendimiento del bono alemán pasó de 0,1% a 1% en unas pocas semanas. Por tanto, hay que estar preparado de antemano para esta clase de fluctuaciones. Esta situación también nos ha llevado a adaptar nuestra exposición a la deuda corporativa, centrándonos en vencimientos más cortos y en emisores más importantes. Por último, pero no por ello menos importante, a lo largo del verano añadimos posiciones en deuda pública italiana, cuyos diferenciales frente a la deuda pública alemana reflejaban una cómoda prima de riesgo.

Dentro del componente de renta fija de Carmignac Patrimoine podemos sacar provecho, además de esas convicciones, de nuestra exposición a la deuda emergente denominada en divisa local, especialmente en países expuestos a las materias primas, como Brasil, México y Rusia. En el componente de renta variable, nuestra cartera está estructurada de una manera equilibrada, con sectores que generan valor, como el energético, y sectores que ofrecen visibilidad en cuanto al crecimiento de sus beneficios, como el tecnológico. Dentro de este último, podemos encontrar la mayoría de nuestras ideas de inversión en los mercados estadounidense y emergentes. La composición de este último universo ha cambiado profundamente en los últimos años: pasó de estar dominado por empresas cíclicas a ofrecer uno de los mayores conjuntos de grupos tecnológicos de referencia. Algunos, como la plataforma 58.com en China, resultan todavía relativamente desconocidos para los inversores. Por tanto, estamos sobreponderados en los mercados emergentes en nuestra estrategia de renta variable mundial, pero con empresas que muestran un flujo de beneficios sólido y estable en lugar de un comportamiento cíclico.