¿Es el azúcar el próximo tabaco?

  • 15-04-2019

  • 2 minutos

En los últimos años, el azúcar se ha convertido en un factor con mucho peso en el sector de alimentación y bebidas debido a sus preocupantes efectos sobre la salud. Esto se traduce en una creciente atención por parte de las autoridades reguladoras y en un aumento de la concienciación de los consumidores. Como profesionales de la inversión, nos preguntamos:  ¿evitarán los inversores socialmente responsables del futuro las compañías de alimentos y bebidas de la misma manera que evitan hoy a las compañías tabacaleras?

Nuestros análisis sugieren que existen muchas similitudes entre las compañías del sector de alimentación y bebidas y las grandes compañías tabacaleras, y creemos que esta tendencia se ha visto impulsada por 3 motivos que confirman que el azúcar es un tema clave para los inversores:

  • El aumento de la concienciación de los consumidores y los organismos públicos de sanidad. La mayor concienciación sobre los efectos del azúcar en la salud está provocando un descenso en el crecimiento del volumen y los precios en el sector de consumo básico, en parte debido a una regulación más estricta. Mientras que los refrescos han soportado la mayor parte de esta carga, los productores de alimentos son los siguientes en la línea de fuego.
  • El incremento de los costes sanitarios derivados del aumento de la obesidad, la diabetes y las enfermedades no transmisibles ejerce presión para que los Gobiernos actúen. Los impuestos sobre el azúcar han alcanzado dimensiones globales rápidamente. Las empresas que dependen de productos con alto contenido de azúcar se verán sometidas a una presión creciente sobre sus volúmenes a medida que sus productos vayan siendo relativamente más caros para los consumidores.
  • La disponibilidad de análisis científicos independientes aumenta la posibilidad de litigios a gran escala. El riesgo de litigio sigue siendo crucial para el sector. A pesar del desafío que conlleva la cuantificación y la atribución de los daños causados por el consumo de azúcar, estimamos que el efecto será de más del 1% de los beneficios actuales.

Los riesgos para las empresas y los inversores son diversos y creemos que esta cuestión va a seguir cobrando importancia en las agendas sociales y políticas. Por esta razón, aquellas compañías que hayan adoptado medidas para adaptarse a un sector que se enfrenta a mayores limitaciones sobre el contenido en azúcar ofrecerán una ventaja competitiva. Tanto los beneficios de superar los crecientes retos como los costes de no actuar serán de enormes dimensiones.

El azúcar representa una vulnerabilidad para las empresas del sector de la alimentación y bebidas aunque, en nuestra opinión, los riesgos asociados todavía no se han descontadoel azúcar se ha convertido en un factor con mucho peso en el sector de alimentación y bebidas ya que si comparamos las valoraciones de las compañías de alimentación y bebidas con las de las tabacaleras o, en general, con el sector de renta variable global, estas siguen siendo un 35-40% superiores. Sin embargo, esto no quiere decir que no vaya a suceder. En Schroders llevamos desde 2015 monitorizando esta temática y, desde entonces, la mayoría de riesgos asociados a la misma han crecido.  Además, creemos que la implementación de impuestos sobre el azúcar (una realidad en ciudades como San Francisco, Filadelfia o Seattle), el aumento de las restricciones publicitarias y en las estrategias de venta y los cambios continuos en los gustos de los consumidores continuarán generando obstáculos para el sector. En este escenario, incorporar el riesgo del azúcar en los procesos de inversión es un aspecto clave.

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