¿Es el Internet de las Cosas el futuro de las empresas?

  • 21-08-2019

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El Internet de las Cosas (IoT – Internet of Things por sus siglas en inglés) está tomando forma rápidamente a nuestro alrededor. Desde Alger Asset Management, gestora participada por La Française AM, señalan que es importante que los inversores lo entiendan para que puedan reconocer sus implicaciones y oportunidades de inversión.

El IoT está ampliando el poder de Internet más allá de los ordenadores y los teléfonos inteligentes a una amplia gama de objetos, procesos y entornos. A través de él se conectan dispositivos y otros elementos para recopilar información valiosa y enviarla a la nube para su análisis o incluso a otros elementos conectados. Este aumento de la información ya está ayudando a las empresas y las personas a mejorar las decisiones, la eficiencia y la productividad.

Mayores ventas y rentabilidad

  • La consultora Gartner estima que había 11.200 millones de dispositivos conectados en 2018 y que esa cifra aumentará a 20.400 millones en 2020.
  • Cuando un objeto está conectado a Internet, puede enviar información o recibir información, o ambas cosas. Esta capacidad no implica que un dispositivo tenga un súper almacenamiento o un súper ordenador en su interior, sino que puede conectarse o tener acceso a un sistema de gran almacenamiento.
  • La recopilación y envío de información requiere sensores que pueden variar desde detectores de temperatura y humedad hasta los de calidad del aire y de luz. Estos sensores nos permiten recoger datos del entorno y tomar mejores decisiones. Los beneficios se pueden encontrar en todas las industrias. Por ejemplo, en agricultura el IoT puede utilizarse para detectar la humedad en el suelo y predecir las precipitaciones potenciales para saber exactamente cuándo pueden regarse los cultivos. De esta manera, se evitan consecuencias costosas derivadas de un mal riego.

El IoT proporciona a las empresas una visión y un control sobre las cosas y los entornos que tradicionalmente han estado fuera de su alcance. Para los proveedores de estos dispositivos, chips y softwares, puede significar mayores ventas y para los usuarios de IoT puede significar una mayor rentabilidad. Sin embargo, los actores que no se adapten a esta tendencia pueden ver deteriorados sus beneficios.