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¿Qué esperan las gestoras de fondos de la reunión de la Fed de esta semana?

  • 16-09-2020

  • 7 minutos

Tras conocer la semana pasada que las peticiones semanales de desempleo en Estados Unidos se mantuvieron estables en 884.000, esta semana el foco de atención se centra en la reunión de tipos de interés de la Fed, especialmente tras modificar su estrategia frente a la inflación. Según el consenso de mercado no veremos cambios por parte de la Reserva Federal en el rango de tipos de interés entre un 0,0% y un 0,25%. ¿En qué tendremos que fijarnos del próximo encuentro de la Fed? Nos lo cuentan las gestoras Allianz GI, AXA IM, Bank Degroof Petercam Spain, DWS, La Française AM y Ostrum AM.

Jerome Powell, presidente de la Fed.

Franck Dixmier, Director de Inversiones Global de Renta Fija de Allianz GI

Durante su discurso en Jackson Hole el 27 de agosto, el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, anunció un cambio de estrategia. Este cambio, aunque esperado, marca un punto de inflexión en la política monetaria estadounidense sobre los dos pilares del mandato de la Fed: empleo y estabilidad de precios.

  • La relación empleo/inflación: la Fed está enterrando la curva de Phillips, que correlacionaba el bajo nivel de desempleo con el aumento de los salarios y las presiones inflacionarias. Ya no se utilizará la simetría de la función de reacción predominante: la Fed se centrará en el futuro en la debilidad del mercado laboral, reaccionando más rápidamente cuando éste se deteriore y menos rápidamente cuando mejore.
  • El objetivo de la estabilidad de los precios: la Fed se esforzará por lograr una tasa de inflación promedio del 2%, compensando años de baja inflación con años en los que permitirá, moderadamente, en sus palabras, una mayor.

En el contexto macroeconómico posterior al confinamiento, con alto desempleo, inflación muy moderada y tipos en mínimos históricos, creemos que este nuevo enfoque no tendrá influencia a corto plazo y no brindará apoyo adicional a la economía estadounidense.

Sin embargo, será interesante escuchar el análisis de la Fed en su próxima reunión sobre los nuevos criterios y los detalles sobre este nuevo enfoque, que solo se implementará a medio y largo plazo. Los mercados estarán particularmente atentos a la tolerancia de la Fed al deslizamiento de la inflación por encima del 2%, con dos preguntas principales: ¿cuál será realmente su latitud y será un nivel máximo de inflación o una dinámica inflacionaria?

También esperamos que la Fed reitere la necesidad de apoyar la economía, pero sin detallar nuevas medidas en esta etapa, ya que los sucesivos planes anunciados desde marzo aún no se han implementado completamente.

Para los mercados, esta nueva estrategia significa que es probable que los tipos de interés a corto plazo se mantengan anclados a niveles bajos durante más tiempo, y que en el caso de los tipos a largo plazo se mantengan en niveles históricamente bajos bajo la influencia de las compras de activos del banco central.

Chris Iggo, CIO de AXA IM

En este período me resulta difícil ser pesimista con la renta fija. La volatilidad de la renta variable debería apoyar los flujos hacia los bonos. El entorno político es muy favorable. Esta semana el BCE repitió su intención de mantener la política establecida para prevenir mayores caídas en la inflación. Si bien eso no significa responder directamente a la reciente fortaleza del euro, probablemente sí significa que todas sus demás herramientas serán reforzadas para mantener la política monetaria extremadamente acomodaticia y evitar el aumento de los rendimientos. Escribí hace un par de semanas sobre la nueva capacidad de reacción de la Reserva Federal, que es increíblemente favorable a los bonos hasta que (y si) se produzca un aumento de la inflación. La Reserva Federal mantendrá las tasas sin cambios hasta que la inflación se haya movido por encima del 2.0% y parece que se mantendrá ahí por el tiempo que dure el período en que la inflación haya estado por debajo del 2%. Mientras tanto, su paquete de herramientas se utilizará para asegurar que las expectativas inflacionarias no caigan más. Eso significa más QE si es necesario, significa mantener los respaldos de crédito en su lugar si es necesario.

Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management, Bank Degroof Petercam Spain

Mañana tendrá lugar la primera reunión de la Reserva Federal estadounidense después de Jackson Hole y la última antes de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, anunció en agosto en la reunión de Jackson Hole un cambio de estrategia, tanto en la política de estabilidad de precios, como en la postura de la Reserva Federal en materia de empleo.

Por un lado, la Fed flexibilizará su objetivo de estabilidad de precios, promediando en nivel objetivo del 2%. Así compensará aquellos periodos o años de mayor inflación con aquellos en que esta esté más baja. Esto se podría concretar indicando que no se modificarán los tipos de interés hasta que los precios no alcancen un nivel determinado, lo cual indica que la actual política de tipos bajos podría alargarse en el tiempo.

En materia de empleo la clave será la debilidad del mercado laboral, adoptando medidas de política monetaria más contundentes cuando se deteriore y no fijándose en el incremento de los salarios y su consecuente presión inflacionista. La medida trata de ser más efectiva y concreta y dotar de una mayor rapidez al banco central estadounidense cuando la economía lo requiera.

La Fed exigirá, una vez más, medidas de apoyo de los estamentos públicos para afianzar la débil recuperación económica, dirigiendo un nuevo llamamiento al Congreso americano sobre la necesidad de aprobar el tan necesario paquete de estímulo que se encuentra estancado en los pasillos. De no aprobarse con una cierta urgencia, podríamos ver cómo se retrasa varios meses la tan ansiada recuperación.

Las elecciones presidenciales no creemos que alteren la actual política monetaria. Quien salga elegido, Biden o Trump, el próximo 3 de noviembre poco afectará a los tipos de interés, que se mantendrán sí o sí bajos durante mucho tiempo.

Deberemos estar especialmente atentos al lenguaje que utiliza Jerome Powell en su comparecencia posterior a la reunión. No esperamos movimiento de tipos, pero sí que podríamos apreciar un tono algo más dovish en su discurso. Además, deberá actualizar las previsiones macroeconómicas, anunciando el nivel de contracción económica que espera para este 2020 y qué porcentaje de recuperación podemos esperar para el 2021. El mercado también estará atento a las cifras de desempleo que baraja la FED.

Alguna mención esperamos de la reciente evolución de las divisas, con especial énfasis a la relación euro/dólar. El actual nivel, defendido hasta la saciedad por Trump, les permite incrementar las exportaciones y paliar así parte de la debilidad mostrada por el consumo interno durante los meses de la pandemia.

Una reunión sin grandes cambios en materia de política monetaria, pero sí que trascendental por el momento que atraviesa la economía, enfatizado por unas elecciones presidenciales que aportarán grandes titulares.

Christian Scherrmann, US Economist en DWS

La Reserva Federal mantiene un calendario bastante apretado en 2020. Después de la introducción del marco de política monetaria actualizado y la presentación algo inesperada de una nueva «Declaración sobre los objetivos a largo plazo y la estrategia de política monetaria», la reunión del FOMC de septiembre es el momento perfecto para dar contenido al nuevo contexto.

Sin embargo, no esperamos un cambio importante en la postura acomodaticia. El nuevo marco permite que la inflación y el desempleo se extiendan a territorios que antes estaban asociados con la reducción del estímulo monetario. Además, es probable que prevalezcan las expectativas de una recuperación moderada y una gran incertidumbre. Por último, pero no por ello menos importante, los riesgos para las perspectivas deberían seguir inclinándose a la baja. Desde nuestro punto de vista, se trata de un telón de fondo casi perfecto para desplegar una nueva orientación hacia el futuro y afinar las expectativas del mercado.

Por lo tanto, la actualización de las proyecciones económicas y de los tipos de los fondos federales serán de interés. De cara al futuro, creemos que los miembros del Comité Monetario y Financiero todavía podrían señalar tipos de interés algo más altos una vez que la inflación se acerque de manera sostenible al 2%, a pesar del nuevo compromiso de la Reserva Federal de establecer un objetivo de inflación media flexible del 2%. La razón de esto es el citado desfase de tiempo de la efectividad de la política monetaria. Después de todo, la Fed ha subrayado durante mucho tiempo la importancia de sus perspectivas a medio plazo para establecer la política monetaria. Estos elementos no cambiaron durante la revisión. En general, a la luz del nuevo marco, las proyecciones actualizadas a largo plazo podrían resultar algo más desalentadoras en comparación con las de junio. Además, esperamos que se aclare un poco más el futuro de las compras de activos a gran escala. Dado que las condiciones financieras siguen siendo un elemento clave dentro del marco de la Reserva Federal, podríamos imaginar algún indicio de que la Reserva Federal podría eventualmente aumentar el vencimiento de sus compras de bonos. No es que haya una necesidad absoluta de hacerlo ahora, pero esto completaría el enfoque más flexible que la Fed está introduciendo ahora.

François Rimeu, estratega senior de La Française AM

Dejarán los tipos de interés sin cambios. Es probable que el SEP (resumen de las proyecciones económicas) muestre revisiones al alza de las previsiones de crecimiento y empleo. Sin embargo, las proyecciones medias seguirán mostrando una tasa de desempleo modestamente superior a la tasa a largo plazo y una inflación ligeramente inferior al 2%, incluso al final del horizonte de esta previsión en 2023

Seguramente el diagrama de puntos siga mostrando que no hay expectativas de subidas de tipos hasta el final del horizonte de las proyecciones, aunque esperamos que algunos miembros del consejo aboguen por subidas para 2023.

Es posible que la Reserva Federal aclare su orientación señalando que los futuros aumentos de tipos estarán vinculados a la consecución de un objetivo de inflación media del 2%, como se discutió en la cumbre de Jackson Hole. En nuestra opinión, han dejado mucho trabajo sin hacer, incluyendo una descripción de cómo usarán sus herramientas para lograr su objetivo

Axel Botte, estratega de Ostrum AM

Los anuncios de Jackson Hole han sentado las bases de la política monetaria para los próximos cinco años. Jerome Powell debe diseñar ahora la política monetaria en un contexto de aumento de tolerancia a la inflación y es probable que la Fed indique que las tasas se mantendrán a cero hasta 2023. Sería interesante escuchar a la Fed sobre las compras de crédito corporativo que sólo suman 44.8 billones de dólares al 11 de septiembre. La institución monetaria acaba de ampliar la lista de contrapartes elegibles en un intento de llegar más intensamente a los inversores finales. Los bajos inventarios de bonos que tienen los bancos pueden haber reducido la capacidad de la Fed para desplegar capital. Además, las salidas de fondos del mercado monetario de primera clase (invertidos en títulos de crédito a corto plazo) se han acelerado desde mediados de agosto.