¿Qué esperan los gestores ante la inminente reunión del BCE?

  • 05-06-2019

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Ante la inminente reunión este jueves del BCE, se plantean varios interrogantes motivados en gran parte por la Guerra Comercial, el Brexit, el deterioro económico y el anunciado TLTRO, por ello, las diferentes gestoras han mostrado su opinión ante los distintos escenarios.

Juan Ramón Casanovas, Head of Private Portfolio Management en Degroof Petercam

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Mario Draghi se halla frente a una difícil tarea en la reunión del BCE de este mes. A la escalada de la tensión geopolítica, como consecuencia del recrudecimiento de la guerra comercial y la incertidumbre que sigue generando el Brexit y la dimisión de Theresa May, se le han unido unos datos económicos que muestran un ligero deterioro y el choque entre Italia y Bruselas por el desfase de la deuda. Todo ello obliga al BCE a tomar alguna acción concreta para restablecer la confianza y apuntalar la economía.

La primera medida que podría adoptar el BCE sería aclarar los términos y condiciones para el ya anunciado TLTRO (prestamos condicionados a largo plazo). Los analistas esperan que estas subastas se ofrezcan con condiciones muy ventajosas para la banca europea, para que esta acuda en masa y los fondos lleguen a las familias y a las empresas en forma de créditos a tipos muy competitivos. El BCE podría ofrecer hasta un 0,25% de remuneración para que los bancos soliciten grandes cantidades de liquidez que llegue a la economía real. Al igual que en las anteriores ocasiones, el BCE pagará a las entidades de crédito para que pidan dinero prestado y estas a su vez otorguen crédito.

Otra medida que podría anunciarse en la reunión de este jueves sería retrasar la primera subida de tipos hasta el primer trimestre de 2020. Los débiles datos publicados en las últimas semanas, unidos a las incertidumbres antes comentadas, enfrían las expectativas de inflación y crecimiento, aliviando el calendario anterior de subida de tipos.

El mes de mayo ha traído consigo correcciones en los mercados de renta variable después de un excepcional arranque de año. Este comportamiento bursátil ha propiciado que los tipos de interés hayan actuado como refugio de los inversores, llevando a la deuda de gobiernos en Europa a niveles nunca vistos con anterioridad. En Alemania el bono a 2 años se encuentra en niveles del -0,67% y el de 10 años, en el -0,21%. Francia, Bélgica y Austria tienen tipos negativos hasta la zona del 7 años, y el 10 años en niveles del 0,20%. En España la curva está negativa hasta el 5 años y el 10 años en el 0,65%. Esto ha supuesto fuertes subidas en precio y, en consecuencia, beneficios para los tenedores de deuda de gobiernos desde principios de año hasta ahora.

Como cada mes, la atención volverá a centrarse en el discurso de Draghi. El mercado acogería muy satisfactoriamente cualquier cambio en el porcentaje de remuneración de la facilidad de depósito. En la actualidad este porcentaje se encuentra en el -0,40%, es decir el BCE cobra a los bancos este 0,40% por el dinero que estas entidades dejan aparcado en el organismo. Este tipo negativo se utiliza para que los bancos eviten esta práctica y que el dinero fluya y llegue a la economía real. Ya en la última reunión se esperaba alguna alusión a este tema y la ausencia de la misma ha provocado una fuerte corrección en las cotizaciones de los bancos, muy sensibles a esta tasa.

Frank Borchers, gestor senior de Ethenea

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La inflación se está alejando cada vez más del objetivo del BCE, que se acerca al 2%. En mayo la inflación en la eurozona se debilitó más de lo esperado. Tras la fuerte subida de la tasa de inflación general hasta el 1,7% en abril, ésta ha descendido al 1,2% interanual. Aunque los precios de la energía han aumentado notablemente en comparación con el mes anterior, un efecto básico negativo está deprimiendo la inflación energética. La inflación subyacente cayó del 1,3% al 0,8% interanual. Esta disminución se debe principalmente a la normalización del componente de servicios tras la corrección al alza de abril, como consecuencia del final del período de Pascua.

A esto hay que sumarle que las perspectivas de crecimiento también se han vuelto más inciertas debido a la escalada de la guerra comercial y al problema no resuelto del Brexit.

En nuestra opinión, todo esto aumenta el riesgo de que el BCE vuelva a ajustar su orientación sobre los tipos de interés. Además, esperamos que el organismo presidido por Mario Draghi anuncie los detalles del TLTRO III (Targeted Longer-Term Refinancing Operations), que estará disponible a partir de septiembre de 2019. Los TLTROs han sido proporcionados por el BCE desde 2014 para facilitar a los bancos una financiación rentable. En cuanto a la futura dirección de la política monetaria del BCE, consideramos que la fijación del tipo de interés es fundamental.

François Rimeu, estratega senior de La Française

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La reunión de esta semana del BCE será la más interesante de las próximas por varias razones:

  • Los detalles del TLTRO-III probablemente serán revelados. Esperamos que los términos del TLTRO-III sean menos atractivos que los del TLTRO-II, pero mejores que los previstos a principios de mes (MRO operaciones principales de financiación -20bps).
  • Esperamos que el BCE amplíe las indicaciones sobre la orientación futura de su política monetaria al menos hasta finales de marzo de 2020: las medidas de inflación basadas en el mercado (swap 5y5y) son demasiado bajas, y esta es una de las formas más fáciles de que Draghi suene dovish.

No esperamos cambios importantes en las proyecciones macroeconómicas: en el lado positivo, la inflación general, el crecimiento del PIB y el desempleo han sorprendido positivamente en los últimos meses. En el lado negativo, los riesgos de corrección han aumentado: la guerra comercial, el riesgo político (Reino Unido e Italia) y la debilidad de los datos de PMI de nuevo en mayo.

Los mercados ya han cotizado unas perspectivas muy negativas para la zona euro, más negativas incluso que las propias previsiones del BCE. Además, también están poniendo precio a la probabilidad de un nuevo recorte de tipos de interés.

Observamos que el mercado se inclina hacia una reacción del euro ligeramente más fuerte y tipos más altos y, si bien Draghi ha demostrado muchas veces que puede ser más dovish de lo que el mercado espera (el tiering o jerarquización del tipo de los depósitos puede ser una opción), aunque esta vez será más difícil.

Franck Dixmier, Global Head of Fixed Income de Allianz Global Investors

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El BCE sigue sin poder normalizar su política monetaria tras un deterioro en las perspectivas macroeconómicas. El balance de riesgos se mantiene inclinado a la baja, y esos riesgos, en particular las persistentes incertidumbres relacionadas con el Brexit, Italia y, sobre todo, las tensiones comerciales mundiales, son difíciles de cuantificar. En los últimos meses también se ha registrado una caída histórica en las expectativas de inflación.

En este contexto, el presidente del BCE, Mario Draghi, no puede subir los tipos ni hacer nada para normalizar la política monetaria más allá de terminar el programa de compra de bonos del Banco, como lo hizo en diciembre pasado. Y, en realidad, el impacto de ese movimiento es limitado, ya que el Banco se ha comprometido a reinvertir los intereses y las cantidades correspondientes al reembolso de los valores en su cartera vencida (unos 17.000 millones de euros al mes para mantener sus acciones en casi 2,6 billones de euros) «durante un período prolongado de tiempo

No esperamos una subida de tipos hasta 2021. Aun así, la reunión del 6 de junio podría ser interesante por varias razones:

  • El BCE actualizará sus previsiones económicas. Será difícil para la entidad obtener una imagen clara con datos no concluyentes. Existe una aparente desconexión, ya que las encuestas y los indicadores de mercado muestran un empeoramiento de la confianza, mientras que los datos del producto interior bruto y el consumo de los hogares sugieren resiliencia. Es probable que, después de su primera revisión en marzo, el BCE continúe revisando a la baja sus perspectivas de crecimiento y de inflación.
  • Esperamos que el Banco aborde su incapacidad para cumplir con su objetivo de estabilidad de precios del 2% de inflación a medio plazo. Su análisis de las causas de esta baja inflación, y cualquier plan sobre cómo alcanzará la meta será cuidadosamente analizado por los mercados. Las expectativas de inflación nunca han sido tan bajas, lo que refleja el escepticismo de los inversores sobre la capacidad del Banco para cumplir con su objetivo de estabilidad de precios, por lo que el BCE tendrá que responder a la percepción de que la inflación sigue siendo el eslabón débil en el mandato de Mario Draghi.
  • También se espera que el Banco proporcione detalles de los términos de la tercera ronda de operaciones de refinanciación a largo plazo (TLTRO 3) planificadas para septiembre, incluido el tipo de endeudamiento que se aplicará. El BCE tiene dos opciones: usar este tipo deudor como una herramienta monetaria, por ejemplo, comparándola con el tipo de depósito, una forma de aliviar a los bancos cuya rentabilidad está siendo erosionada por lo que es efectivamente un impuesto de 40 puntos básicos sobre su exceso de reservas o para atenerse a una aceptación más restrictiva de las reservas de efectivo puro ante la incertidumbre, y establecer un tipo igual al tipo de refinanciación.
  • Finalmente, Mario Draghi puede comentar sobre las políticas que podrían fortalecer la eurozona, en particular profundizando la unión de los mercados de capital y mejorando la coordinación presupuestaria. En general, esta reunión del BCE debería tener poco impacto en los mercados, ya que debería respaldar los tipos fijados a corto plazo, allanando el camino para tipos más bajos en toda la curva. Los inversores son actualmente mucho más sensibles a los desarrollos relacionados con temas candentes como Brexit, Italia o las tensiones comerciales.

Germán García, gestor de renta fija en A&G

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Esperamos una reunión con sesgo dovish o acomodaticio en la que se pueden conocer los detalles técnicos del nuevo TLTRO III a la banca e incluso se podría anunciar el retraso de la normalización de tipos más allá de finales de 2019.

El incremento de tensiones en la guerra arancelaria entre EEUU y China, junto con la debilidad de los últimos indicadores adelantados de actividad y la evolución delforward de inflación a 5 años dentro de 5 años (que ha descendido desde el 1.5% a mediados de marzo hasta el 1.3%), hace que Draghi tenga suficientes argumentos para entregar ese mensaje dovish, al que tan acostumbrado tiene al mercado. Los bonos de gobierno, ya están anticipando en parte este hecho con los bonos españoles y portugueses testeando rentabilidades mínimas históricas y los bonos alemanes volviendo a niveles no vistos desde mediados de 2016.

Respecto al escalonamiento de la tasa de depósito, aunque puede que se mencione en el seno del Consejo en esta reunión, creemos que se dejará la puerta abierta para poder ser utilizada en futuras reuniones.